Una herida de arma de fuego dejó a una joven de 18 años en estado grave este sábado por la tarde, en la zona de Milán al 2100, en el sur de Rosario. El hecho ocurrió pasadas las 19, cuando la víctima recibió un disparo en el tórax por motivos que aún se investigan y fue trasladada de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.

Según confirmaron fuentes policiales, la joven ingresó al HECA con una lesión de arma de fuego en la región torácica. Fue intervenida quirúrgicamente y luego derivada a la Unidad de Terapia Intensiva, donde permanece con asistencia respiratoria.

Por el momento, no se informó la mecánica del ataque ni la participación de otras personas en el lugar. Personal policial inició actuaciones para esclarecer lo ocurrido. Se toman testimonios y se analizan datos recabados en la zona. Desde la fuerza indicaron que no se cuenta aún con una hipótesis firme sobre el origen del ataque. Asimismo, cabe destacar que la mujer que trasladó a la víctima al nosocomio tiene un familiar con antecedentes penales, aunque este dato no permite establecer vínculos directos con el hecho.

 

Otros hechos

El episodio se suma a una jornada con distintos hechos con armas de fuego. Un joven de 21 años fue baleado en una pierna en Génova y José Ingenieros, tras un ataque desde una motocicleta. Además, se registraron balaceras contra viviendas en Bielsa al 6100 —con siete vainas calibre 9 mm— y en Picasso al 3200, en Villa Gobernador Gálvez, donde se secuestraron cinco vainas.

La joven permanece internada en estado reservado. La investigación continúa para esclarecer el ataque ocurrido en Milán al 2100. En tanto, al mismo efector público ingresó un hombre de 71 años, quien sufrió una caída mientras se encontraba en el Estadio Marcelo Bielsa, en el cotejo donde el local cayó ante Defensa y Justicia por 2-3. De las inmediaciones del Coloso, también ingresó al HECA un adolescente que habría participado de una trifulca y presentaba heridas. En estos últimos dos casos, las víctimas, se encontraría fuera de peligro.

Hace unos meses se había anunciado que dejaba su puesto, pero al regreso de sus vacaciones el ministro de Justicia confirmó que seguirá en su cargo por pedido del presidente Javier Milei y de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. También defendió el proyecto que impulsa la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.

El Gobierno reglamentó el decreto de la ley que, según consideran, significa “el blanqueo popular permanente más grande de la historia”. Los detalles sobre el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) y las multas automáticas.

Román Burruchaga, hijo de la gloria del fútbol argentino realizó la denuncia en la Comisaría 17ª de la ciudad santafesina antes del duelo con el taiwanés Chun-Hsin Tseng.

Una jornada de alta intensidad define el rumbo de tres naciones estratégicas. Entre el triunfo nacionalista en Japón y el histórico balotaje en Portugal, el mundo observa un cambio de mayorías.

Era un arma sencilla: empuñadura de ébano y hoja de acero centenario, sin arabescos ni ornamentos llamativos. Pero estaba destinada a coronarse de gloria. El sable corvo que José de San Martín compró en Londres en 1811 tuvo su bautismo de fuego en San Lorenzo y acompañó al Libertador en todas las batallas por la independencia.

Después de ser legado a Juan Manuel de Rosas, en 1963 un militante peronista lo robó del Museo Histórico Nacional “para levantar el ánimo” del movimiento, hasta que el Estado lo recuperó definitivamente en 1966, cuando el presidente de facto Juan Carlos Onganía la envió al Regimiento de Granaderos a Caballo.

Sable Corvo de San Martín MN 03022026

Aquel año alguien hizo una pregunta sagaz: ¿Había estudios científicos sobre el sable? Le dijeron que no. Un siglo y medio después, el arma más emblemática de la historia argentina todavía guardaba secretos. Un peritaje de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) develaría las propiedades de la hoja. Como la técnica habitual de extracción no podía aplicarse sin dañar la pieza, los expertos del Laboratorio de Metalografía se propusieron apelar a una alternativa no destructiva: pulirían la zona a examinar y la pintarían con un barniz que, al secarse, formaría una película para replicar su estructura.

No necesitaron completar el estudio para llevarse una sorpresa. “Cuando procedíamos al ataque metalográfico, antes de pintar con el barniz, apareció algo insólito”, recuerda el ingeniero químico Daniel Vassallo, exjefe del Departamento de Materiales de la CNEA en las Hojitas de Conocimiento que publica el organismo.

En vez de la opacidad uniforme que hubieran esperado del acero común, vieron aparecer bandas claras y oscuras alternadas. “Esto nos desconcertó, pero enseguida reaccionamos, porque asociamos esas bandas a las que presenta el acero de Damasco”, explica. Fabricado con mayor contenido de carbono, ese material “genera las bandas onduladas de rara belleza, uno de los motivos por los cuales estas armas son tan apreciadas”.

Los peritos buscaban una estructura y encontraron un origen legendario. El sable había develado su último secreto: “No había sido fabricado en Inglaterra, como se suponía, sino que era un auténtico shamsir, el sable persa por excelencia, cuya traducción significa curvado como la garra de un león".

Vassallo recuerda que, como los sables japoneses, los árabes representan una cumbre de la metalurgia precientífica.

En Europa, muy poco antes de que el General San Martín decidiera regresar a América, comenzaron a conocerse y valorarse las virtudes de estas armas: resistencia, belleza y filo legendarios. El Héroe, que regresaba a su tierra natal para hacer realidad el sueño de la gesta emancipadora, quiso que lo acompañara a alumbrar esa hazaña un arma tan excepcional como la grandeza de su sueño.

A través del testimonio de Vasallo, la ciencia iluminó un costado desconocido de la historia nacional.

—¿Qué encontró cuando se decidió hacer este estudio?

—DV: Me causa una gran alegría y sorpresa poder hablar del sable de San Martín en un 17 de agosto en un multimedia. Ese sable es una pieza difícil de calificar porque tiene tal valor sentimental que la emoción de cuando uno la juzga supera todo lo técnico. Llegó un granadero al laboratorio con el sable, y tenerlo en la mano fue una gran emoción, e hicimos un examen y vimos que la estructura metalográfica, que es lo que hacíamos en ese laboratorio. Encontramos, que en lugar de tratarse de un acero europeo, se trata de uno de origen árabe.

—¿Cómo se dieron cuenta de esto?

—DV: Porque los aceros occidentales son de esa época y actualmente también. Tienen una estructura homogénea. En cambio, los sables árabes tenían una estructura inhomogénea, es decir, tenía ciertas zonas que tenían un alto contenido de carbono y otras que tenía un bajo contenido del mismo. Cuando se los forjaba, esas zonas se distribuían de una manera que después los mismos armeros lo ponían en evidencia y que le daban a la superficie metálica el aspecto de un moaré.

Le llamaban aguas también porque eran una especie de ondulaciones que se veían. Para esto, los armeros árabes, que en realidad eran persas, forjaron en el material y después lo atacaban con reactivos especiales, por lo que hacían dos cosas. Una es poner en evidencia este bandeado que se está utilizando para la fabricación de cuchillos. Los árabes atacaban esa hoja con estos reactivos especiales y esto le permitía al comprador darse cuenta de la calidad del acero que estaba comprando porque poseía un dibujo más intrincado y complejo dando la idea de un material más reforzado. Además, hay otra característica que es interesante y es que se le daba a esa hoja un color dorado, el cual nosotros no lo vimos pero lo que sí observamos es ese dibujo de zonas claras y oscuras que nos indicó que su origen provenía de Oriente y no era un sable forjado en Inglaterra que era lo que único podía pensar a primera vista, puesto que él lo había comprado en Londres.

—El sable tenía unos cuantos años cuando San Martín lo compró, ¿no? Alrededor de unos cien años.

—DV: Es difícil de determinar. El de San Martín tenía dorado cuando lo compró porque el general Espejo en sus memorias habla del sable de él como el de latón. Cuando San Martín deja sus armas en Mendoza, que se va a Europa, en el listado de cosas que dejó aparece un sable dorado. El sable, desde que volvió a la Argentina y lo recibió Rosas, siempre tuvo ese aspecto pulido. Ese es el secreto que realmente tiene el sable de San Martín que a nosotros nos apareció de casualidad.

Una salida de Central muy poco clara. Si la derrota en el arranque del segundo tiempo ya era dura para River, Nachito Russo se encargó de volverla todavía más incómoda. Hijo de Miguel Ángel, vinculado por cariño a Boca, aunque con un apellido ligado al gol que ya lo transforma en una figura en sí mismo, Nacho olfateó eso que a los delanteros que firmaron del otro lado de la planilla tanto les cuesta: el gol.

Y apenas comenzó el segundo tiempo en el formidable Monumental, a los cinco minutos y en un momento tan inesperado como un saque desde el fondo, empezó a moldear la goleada: Aníbal Moreno pasó hacia el medio (¡prohibido en el manual!) y el killer del CAT facturó el 3-0 ante la salida de Santiago Beltrán.

Russo festejando uno de sus goles en el Monumental.

“En el primer tiempo nos teníamos que ir tres a cero”, pensó en voz alta Russo, quien le envió “un beso al cielo” a su viejo. Ese Miguelo que “obviamente que como técnico me hubiese corregido”, pero que ahora lo alienta desde arriba. Y él, adentro de la cancha, lo siente.

Pero Russo, lo dicho, tiene su estilo propio. Su luz. La de presionar, molestar, atosigar, aprovechar los espacios. “Es algo que nos pide Diego (Dabove), que es estar ahí, pendiente al gol y a alguna situación, que siempre alguna nos queda”, describió Russo en ESPN.

Ese mismo que, cuando parecía que la jornada no podía seguir con el rumbo adverso para el local, volvió a pegarle un cross a un River a punto del knock out: a los 28’ del segundo tiempo estiró nuevamente la ventaja del equipo dirigido por Dabove, coronando una contra muy bien dirigida por Romero y rotulando la victoria de goleada.

Como si esto fuera poco, el centro delantero de Tigre ya había asistido previamente a Romero en el 2 a 0 parcial, algo que hizo tras una gran acción individual en la que le ganó de guapo a Martínez Quarta y tocó justo para su ladero ofensivo ante la salida de Rivero, para así dejarlo de cara al arco.

Por otra parte, además de haber sido determinante con estas participaciones en tres de los cuatro tantos de la visita, el punta de 1,75 metro aportó mucho en la gestación del juego. Al jugar todo el partido mano a mano con los zagueros centrales de River, Russo se convirtió en uno de los puntos altos del equipo de Victoria y cerró la noche con 34 toques y 8 duelos ganados de los 12 en los que estuvo involucrado. Y dos goles clave.

 

 

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