Venezuela atraviesa una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente luego de que dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran la costa norte del país con apenas 39 segundos de diferencia. Los movimientos sísmicos provocaron el colapso de edificios, severos daños en la infraestructura y una crisis humanitaria que mantiene en vilo a millones de personas. La cifra de víctimas aumentó a al menos 164 muertos y más de 970 heridos, informó la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Los epicentros se localizaron cerca de Montalbán, en el estado Carabobo, aunque el impacto se sintió con fuerza en Caracas, La Guaira, Miranda y otras regiones del país. Las autoridades venezolanas declararon el estado de emergencia y movilizaron equipos de rescate en las zonas más afectadas. Los balances preliminares hablan de decenas de muertos y cientos de heridos, aunque organismos internacionales advierten que la cifra podría aumentar significativamente a medida que avanzan las tareas de búsqueda entre los escombros. La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez aseguró que se han contabilizado 30 réplicas en las últimas horas.
Según una proyección del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los terremotos registrados frente a la costa de Venezuela podrían dejar un saldo potencial de entre 10.000 y 100.000 fallecidos, de acuerdo con la evaluación preliminar de su sistema PAGER, que también anticipa importantes pérdidas económicas
Asistencia internacional
Ante la magnitud del desastre, distintos gobiernos comenzaron a coordinar ayuda humanitaria para Venezuela. Nuestro país, Estados Unidos, España, Colombia y otras naciones de la región, que pusieron a disposición equipos de rescate, asistencia médica, insumos de emergencia y apoyo logístico. Según el diario El Nacional de Venezuela, en las próximas horas arribarán al país brigadas de rescate provenientes de varias partes del mundo para reforzar los operativos de salvamento y atención sanitaria.
Uno de los primeros gobiernos en anunciar asistencia fue el de Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció en su cuenta de X: "Por instrucción del presidente Trump, el Departamento de Estado está desplegando de inmediato equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria a Venezuela”. Desde Argentina, el canciller Pablo Quirno señaló que el Gobierno Nacional ya coordina ayuda con Venezuela. “El pueblo de Venezuela vive una tragedia muy importante con estos terremotos. Coordinamos con las autoridades venezolanas para brindar la asistencia humanitaria que se necesita, por orden del presidente Javier Milei”, afirmó el funcionario.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el envío de una delegación compuesta por 300 rescatistas y paramédicos, acompañados por 50 toneladas de equipamiento técnico, medicamentos e insumos de primera necesidad. Por su parte, el mandatario de República Dominicana, Luis Abinader, confirmó la partida de equipos especializados de búsqueda y rescate pertenecientes a las Fuerzas Armadas dominicanas. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que ordenó preparar la ayuda solicitada por Caracas, como también el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.
Desde Europa, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció el envío de 85 socorristas especializados en operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas. Por su parte, el ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, aseguró que las Fuerzas Armadas alemanas están preparadas para poner a disposición hasta seis aviones de transporte militar A400M en caso de que se requiera apoyo logístico. España anunció además la disponibilidad de recursos especializados de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), mientras diversos organismos internacionales evalúan la asistencia necesaria para enfrentar la emergencia. Italia también expresó su disposición a colaborar. En tanto, China manifestó que está preparada para brindar “toda la ayuda posible” según las necesidades que determine el Gobierno venezolano.
La Guaira, epicentro de la devastación
El estado de La Guaira aparece como la zona más castigada por el doble terremoto. Cientos de edificios colapsaron o sufrieron daños estructurales severos, mientras miles de personas debieron abandonar sus hogares. También se registraron afectaciones en hospitales, servicios básicos, vías de comunicación y en instalaciones estratégicas como el aeropuerto internacional.
Las autoridades locales describieron la situación como una "verdadera tragedia" y declararon a la región zona de desastre. Equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes atrapados entre los escombros.
La angustiante búsqueda de la familia de Lucas Trejo
Entre las historias que conmueven a la opinión pública se encuentra la del futbolista argentino Lucas Trejo, defensor del club venezolano Sport Marítimo de La Guaira. El jugador lanzó un desesperado pedido de ayuda para encontrar a su esposa y a sus dos hijos menores, desaparecidos desde el derrumbe del edificio donde residían en la zona de Playa Grande. Hasta el momento no existen noticias confirmadas sobre su paradero, mientras continúan las tareas de rescate y remoción de escombros. “Nuestro edificio en Playa Grande se derrumbó. No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje por si alguien los vio. Quiero creer que no estaban ahí. Oren por mi familia, por favor”, escribió Lucas en sus redes sociales.
La situación de Trejo refleja el drama de miles de familias que permanecen incomunicadas debido a los cortes de energía, las fallas en las telecomunicaciones y el colapso parcial de la infraestructura urbana.
La preocupación por el Cinturón de Fuego
La catástrofe volvió a encender el debate sobre la actividad sísmica global y la vulnerabilidad de los países ubicados en zonas tectónicamente activas y varios terremotos sacuden distintas regiones en menos de 24 horas. Aunque Venezuela no forma parte directamente del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, sí se encuentra en una región de interacción entre las placas del Caribe y Sudamérica, donde históricamente se han producido terremotos de gran magnitud.
Una serie de terremotos registrados en distintos puntos del planeta generó preocupación en las últimas horas. California, Perú y Japón —zonas ubicadas sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico— experimentaron movimientos sísmicos de magnitud moderada a fuerte, mientras que Venezuela y China también reportaron importantes sacudidas.
Aunque la sucesión de eventos resulta llamativa por su proximidad temporal, los especialistas descartan que exista una conexión directa entre todos ellos. Cada terremoto se produjo en sistemas de fallas y límites de placas tectónicas diferentes, separados por miles de kilómetros, por lo que no hay evidencia de una cadena sísmica global.
Además, el recuento inicial de cinco sismos registrados en menos de un día omite un detalle relevante: en Venezuela se produjeron dos terremotos de gran magnitud que, si bien ocurrieron con escasa diferencia de tiempo, fueron fenómenos independientes. Estos movimientos causaron graves daños materiales, numerosas víctimas y llevaron al gobierno venezolano a declarar el estado de emergencia.
La situación reavivó el debate sobre la vulnerabilidad de las regiones ubicadas en áreas de intensa actividad tectónica, especialmente aquellas vinculadas al Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se concentra cerca del 75% de los volcanes activos y alrededor del 90% de los terremotos registrados en el mundo.