“Marco Lavagna presentó hoy su renuncia al Indec y lo comunicó dentro del Instituto”, dijeron voceros del organismo.
Según se pudo reconstruirse, se da en un clima de ruidos internos vinculados al congelamiento salarial dentro del instituto. Ese escenario tensó la relación entre la conducción y la planta de trabajadores, un conflicto que venía escalando en las últimas semanas.
Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019 y su gestión estuvo marcada por la continuidad del proceso de normalización de las estadísticas públicas. Durante ese período, el ente mantuvo la transparencia recuperada tras los años de intervención que atravesó durante las gestiones kirchneristas, un punto que fue destacado incluso por sectores críticos.
El momento elegido para la renuncia no pasó desapercibido. Coincide con la implementación del nuevo IPC, una actualización que modifica la forma de medir la inflación y que colocó al instituto en el centro del debate económico y político. La nueva medición se apoya en la clasificación Coicop 2018, que amplía a 13 divisiones los rubros relevados e incorpora Seguros y servicios financieros.
Además, el esquema actualizado utiliza la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 para ponderar los consumos, en reemplazo de la base 2004/05 que se usaba hasta ahora. Con este cambio, pasan a tener mayor peso categorías como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte y Comunicaciones, lo que podría empujar los registros hacia valores más altos.
La modificación metodológica venía rodeada de discusiones. Existían reproches porque el índice anterior quedaba lejos de lo que se percibía en los hogares y, al mismo tiempo, temor en el gobierno de Javier Milei a que el nuevo cálculo arrojara números más elevados. La inflación es uno de los principales activos políticos de la administración libertaria y cualquier salto en el indicador genera incomodidad.
La aplicación del nuevo esquema estaba lista desde el año pasado, pero se demoró por motivos electorales. En agosto, el propio Lavagna había reconocido que “son índices que siempre generan muchos ruidos para un lado y para el otro” y advirtió que “hay que tener cuidado cuándo se hace” el lanzamiento de cambios de este tipo.
En paralelo, la renuncia encendió luces de alerta en el plano gremial. Desde ATE Indec, su delegado Raúl Llaneza sostuvo: “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a 8 días de la salida del IPC con la nueva ponderación”. Desde el sindicato volvieron a reclamar un “Indec independiente del poder político”.
El contexto inflacionario suma presión al escenario. Diciembre, medido con la metodología anterior, cerró con una suba del 2,8%, encadenando siete meses consecutivos de incrementos, pese a un ajuste fiscal extremo y una política monetaria contractiva. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, los dos primeros años de Milei en la Casa Rosada, la inflación acumulada fue del 259%.
Un informe de la Consultora Equilibra calculó que, de haberse aplicado los nuevos ponderadores del Indec, ese acumulado habría trepado al 270%, es decir 11 puntos más. El primer dato oficial bajo el nuevo método se conocerá el 10 de febrero, ahora sin Lavagna al frente del organismo.

Marco Lavagna se despidió del INDEC por carta: qué argumentó
Marco Lavagna se despidió este mediodía de los trabajadores del organismo mediante una carta en la que oficializó su decisión de "cerrar esta etapa".
Lavagna calificó su paso por la entidad como "6 años de mucho trabajo y de enormes desafíos", en los que se logró "avanzar en la mejora de las estadísticas públicas".
"En lo personal no es una decisión sencilla, pero es momento de encarar nuevos proyectos y desafíos, con la tranquilidad de haber compartido con ustedes una etapa intensa y valiosa", expresó el economista en el texto dirigido a sus "queridas y queridos compañeros".
En su misiva, Lavagna reconoció que quedan iniciativas pendientes, haciendo alusión implícita a la reciente actualización del IPC: "Quedan proyectos con un alto nivel de desarrollo y otros en proceso, que estoy seguro podrán completarse y ser implementados próximamente".
Hacia el final, dedicó un agradecimiento especial a la planta del instituto, a quienes definió como el "principal activo del organismo" para garantizar la transparencia técnica. Además, dejó un mensaje político de cara al futuro: "Confío en que el INDEC va a seguir creciendo y consolidándose, y que próximamente se pueda actualizar el marco normativo que ayude a esto".