Frente al discurso de recorte, austeridad y eficiencia, de acuerdo a un reciente informe técnico, el gobierno provincial aplica un esquema paralelo de empleo político sin ningún tipo de control ni concurso mediante. La nueva modalidad permite designar a un Asistente Técnico 0 (AT0) con una remuneración bruta de más de 2 millones de pesos, superior a la de un director provincial concursado. Y no solo esto, además, muchos de estos cargos no están asociados a funciones operativas, sino que ocupan espacios de gestión, conducción y decisión.
La figura legal de los Asistentes Técnicos (ATs), fue creada en 2003 pero actualmente fue modificada y ampliada por el gobernador para abrir nuevos escalones jerárquicos con sueldos millonarios. A través de designaciones directas, personas que no se conoce si cumplen requisitos de idoneidad, ocupan funciones estratégicas del Estado y generan un gasto creciente que choca con el discurso de recorte y profesionalización.
Mientras se eliminan programas sociales y se congela personal de planta en áreas sensibles como salud, educación y en el ámbito social, la designación de los ATs genera un gran impacto presupuestario. El informe resalta el deterioro de la carrera administrativa, la violación del principio de idoneidad (artículo 16 de la Constitución Nacional) y la consolidación de una “puerta giratoria” partidaria que favorece a los amigos del poder.
“Se achica el Estado para la gente, pero se agranda para los nombramientos políticos”, resume el documento.
En definitiva, el nuevo esquema de “Asistentes Técnicos” otorga más poder a los ministros y secretarios para nombrar personal político, que se opone al principio republicano de división de poderes y transparencia administrativa. Lo que Pullaro llama eficiencia, el informe lo define como “un verticalismo” que afecta la institucionalidad y privilegia la lógica partidaria.
Una vez más la retórica de la austeridad y control del gasto chocan con la catarata de designaciones sin control. ¿Doble discurso y falta de coherencia?
