La primera votación de los cardenales no alcanzó los dos tercios necesarios para nombrar al sucesor de Francisco y la chimenea del techo de la emblemática Capilla Sixtina se tiñó de negro para dar a conocer el resulto.

El humo negro comenzó a salir de la chimenea sobre la Capilla Sixtina, tras más de tres horas de que empezara formalmente el cónclave.

Este miércoles, antes de cerrar las puertas, los cardenales juraron ante los Evangelios guardar "el secreto" sobre "todo lo que ocurre en el lugar de la elección concerniente directa o indirectamente al escrutinio", entre otras cosas.

 

Fumata negra, Cónclave. Foto: REUTERS