Despejando cualquier duda sobre su participación en el acto del 20 de junio, la Vicepresidente expresó: “Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el general Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná”.
La confirmación de la presencia de Victoria Villarruel en el acto por el Día de la Bandera abrió una nueva tensión dentro del Gobierno nacional y generó interrogantes sobre cómo se resolverá el protocolo oficial durante la ceremonia que se desarrollará este sábado en el Monumento Nacional a la Bandera.
La controversia surge luego de que desde la Casa Rosada no se incluyera formalmente a la titular del Senado en la convocatoria oficial al tradicional acto patrio. Sin embargo, Villarruel ratificó su participación al anunciar personalmente su viaje a Rosario a través de sus redes sociales.
“El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el general Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná”, difundió.
Desde el entorno de Villarruel destacaron a INFOROSARIO el fuerte vínculo afectivo que mantiene con la ciudad. “Para la Vicepresidente es muy importante siempre ir a Rosario, por su cariño a la ciudad y todo lo que representa la Bandera, el Monumento a orillas del Paraná, donde Belgrano la izó por primera vez, con los colores patrios y la jura de cientos de niños. El año pasado estuvo dos horas después de terminado el acto, sacándose fotos con todas las escuelas que participaron. Como argentina siente muchísimo orgullo de participar de todos los eventos patrios”.
La decisión de asistir contrasta con las versiones difundidas días atrás por colaboradores cercanos, quienes habían señalado que “no le gusta ir donde no la invitan”. Finalmente, fue la propia Vicepresidente quien desmintió esa postura al ratificar públicamente su presencia en la ciudad.
Hasta ahora, Villarruel había evitado profundizar las diferencias con Javier Milei en los actos patrios. De hecho, en varias oportunidades ocupó la representación institucional del Poder Ejecutivo cuando él decidió no viajar al interior del país. En esta ocasión, sin embargo, su presencia en Rosario adquiere una dimensión política adicional, en medio del creciente distanciamiento entre ambos dirigentes.
Mientras tanto, la expectativa está puesta en cómo se desarrollará el protocolo oficial durante la ceremonia y qué lugar ocupará la Vicepresidente en un acto que, además de su relevancia histórica, se convirtió en un nuevo capítulo de la interna que atraviesa al Gobierno nacional.
