De acuerdo con las primeras informaciones, el hecho se registró alrededor de las 20, cuando personal policial fue alertado por la Central de Emergencias 911 tras un aviso sobre una persona herida por arma de fuego en el lugar.

Una joven de 18 años fue asesinada a balazos este sábado por la noche en el Tablada.

El crimen ocurrió en un pasillo ubicado a la altura de calle 409 al 3600, en un sector de viviendas precarias.

De acuerdo con las primeras informaciones, el hecho se registró alrededor de las 20, cuando personal policial fue alertado por la Central de Emergencias 911 tras un aviso sobre una persona herida por arma de fuego en el lugar.

Al arribar, los efectivos ingresaron a un pasillo paralelo a calle 409 y, dentro del patio, encontraron a una joven tendida en el suelo con múltiples impactos de bala. La víctima fue identificada como Tamara Milagros Molina.

Según trascendió, la víctima sería hermana de "Soretito", un presunto gatillero de la banda de Carlos “Pelo duro” Fernández, que está preso por balear un colectivo en septiembre de 2024.

De la mano de Angelito, que dio dos asistencias al ingresar en el segundo tiempo, el “Canalla” venció 2-1 al “Taladro” en el Gigante de Arroyito. Santiago López, en contra, y Jaminton Campaz marcaron los goles para el ganador. Mauro Méndez había abierto el marcador.

Marset estaba prófugo de la justicia desde mediados de 2023 y en un operativo denominado “quirúrgico” fue capturado en el barrio Las Palmas de Santa Cruz del Este. Está acusado de liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas, entre otros delitos.

Fue hallado en la vía pública en las primeras horas de este sábado.

El Canalla recibe a Banfield este sábado 14 de marzo desde las 21:00 por la fase de grupos de la Liga Profesional. El partido se disputará en el estadio Gigante de Arroyito y será televisado por TNT Sports.

Las universidades públicas de Rosario profundizan su plan de lucha y no iniciarán las clases la próxima semana debido a un paro docente convocado en el marco del conflicto salarial y presupuestario que atraviesa al sistema universitario nacional.

La ochava de Buenos Aires y Rioja, una de esas esquinas donde generaciones de rosarinos compartieron cafés, debates y sándwiches de milanesa, hoy grita en silencio. Un cartel de alquila anuncia, una vez más, que La Buena Medida cerró sus puertas.

La historia de este bar, fundado en 1898, es también la historia del “péndulo argentino”: que abre, cierra, reabre, ajusta, promete y termina con un cartel pegado en la puerta. “Liquidación por cierre”“Cierre definitivo”  y el austero y doloroso “Se Alquila” son un paisaje habitual en los centros comerciales de todo el país. Lejos del “pedo de buzo” anunciado por el gobierno nacional el catálogo de empresas cerradas comienza a parecerse a un 2001 con mucho de artificial y poco de inteligencia. 

Del almacén de inmigrantes al primer disco

A fines del siglo XIX, cuando Rosario era una Babel de inmigrantes y la esquina de Rioja funcionaba como un almacén de ramos generales. Allí se despachaba kerosén, yerba y fideos para las familias que recién comenzaban. El primer vaivén económico, el del país agroexportador que prometía futuro, aunque para unos pocos, pasaba por ese mostrador.

En 1956 el local se transformó en bar. Y tres años después, en 1959, fue el primer bar de Rosario en pasar música. La Buena Medida ponía discos y se convertía en el punto de encuentro de trabajadores portuarios, estudiantes e intelectuales. 

Durante las décadas siguientes, el bar se ganó el título de «universidad de la calle». En la planta alta vivió durante su juventud Oscar Moro, el baterista que después haría historia con Serú Girán. En el sótano se jugaba al sapo y a las bochas, en una especie de resistencia subterránea al terror que plagaba la superficie. El bar sobrevivió a la hiper de los ochenta, al desastre de los noventa y al colapso de 2001. Ajustó, resistió, se acostumbró a vivir al filo.

2018: ¡Cambiemos!

Llegó 2018 y con él, el combo letal: tarifazos, inflación en ascenso y una caída del consumo que en el sector de bares y restaurantes promedió el 25%. Marcelo Giordano, dueño del local en ese entonces, tomó una decisión drástica: vender el fondo de comercio. Dijo a los medios en ese momento: «Es una esquina que labura sola», pero «en este contexto, con esta carga impositiva y sin incentivos, es imposible». El primer gran cierre en décadas llegó envuelto en ese diagnóstico desolador que sonaba a pronóstico nacional.

Vino después la era de los traspasos. Nuevos dueños, nuevas apuestas, inversiones en infraestructura. Hubo reaperturas con bombos y platillos. La última, en 2024, ilusionó a los vecinos de la zona catedral.

El milagro económico argentino: inflación que no cede y un sector en la cuerda floja

El cartel de «alquila» vuelve a multiplicarse en un momento particularmente complejo para las pymes argentinas. Los datos del INDEC correspondientes a febrero de 2026, difundidos esta semana, muestran que la inflación mensual se mantiene en 2,9% por segundo mes consecutivo, una cifra que, si bien es inferior a los picos de años anteriores, sigue siendo alta y golpea con fuerza el bolsillo de los consumidores castigados por tarifazos que el gobierno nacional no considera adecuado medir.

La puerta cerrada en la ochava de Buenos Aires y Rioja es un símbolo incómodo. Porque si hasta La Buena Medida, la esquina que «labura sola», el primer bar con música, el refugio de Oscar Moro y de los bohemios, tiene que colgar el cartel de «alquila» ¿qué queda para el resto?

 

عنوان البريد الإلكتروني هذا محمي من روبوتات السبام. يجب عليك تفعيل الجافاسكربت لرؤيته.

Top