"La provincia cuenta con las herramientas necesarias para garantizar la seguridad de todos los trabajadores de prensa debidamente acreditados. Cualquier inconveniente responde exclusivamente a cuestiones organizativas ajenas al operativo de seguridad", detallaron desde el ministerio responsabilizando a Rosario Central por la decisión.
Los periodistas partidarios del Rojo denunciaron “censura” luego de que la dirigencia canalla rechazara todos los pedidos de ingreso al Gigante de Arroyito.
Independiente emitió un escrito en el que describió que “el silencio también habla” y agradeció a dirigentes, agrupaciones y “referentes del arco político del club” por defender a los afectados. “A nuestros periodistas partidarios: no están solos. El club los respalda y pone a disposición sus instalaciones para que ninguna voz del Rojo deje de escucharse”, añadió el comunicado.
Del mismo modo, sectores como Lista Roja, Movimiento Independiente y Puro Sentimiento Rojo suscribieron las críticas a la institución y emitieron su repudio a la posición de la “Academia” rosarina. La escalada de la repercusión llegó hasta el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Santa Fe, que se vio obligada a expedirse sobre el tema
Fuentes vinculadas al operativo de seguridad aclararon que la resolución fue exclusiva del club y no de la policía. En contraste, en el último partido de Central como local ante Tigre, los medios partidarios del Matador pudieron trabajar sin inconvenientes.
