“Este es un gobierno encerrado en sus teorías, divorciado del diálogo. Es un gobierno que lleva la palabra destrucción como estandarte, nosotros somos constructores de la paz social”, agregó. Luego, para cerrar, llamó a los participantes a “dar un paso más” y ser capaces “de organizar, de entender a los que menos tienen”.
“Está en nuestro coraje y valentía, que los acompañemos a crear. A construir el futuro”, cerró antes de que sonara la marcha peronista.
El inicio estuvo marcado por el Himno Nacional y luego hubo una pequeña ceremonia religiosa para recordar al Papa Francisco a un año de su fallecimiento. Ese momento fue encabezado por el padre Lorenzo “Toto” de Vedia, reconocido por su contacto con Jorge Bergoglio y de amplia militancia en barrios populares de la Ciudad.
Con posterioridad llegaron las palabras de los integrantes del triunvirato que conduce la Central.

“Se irán distribuyendo los temas. Van a ser discursos duros por la situación social del país”, había anticipado un dirigente que trabaja cerca de los secretarios generales. Se tratará de la segunda movilización de la CGT en lo que va del año. La anterior había sido con motivo del tratamiento de la reforma laboral en el Congreso Nacional.
El triunvirato que componen Sola, Arguello y Jerónimo asumió en el segundo semestre del año pasado y los primeros meses de esa gestión estuvo marcada por las negociaciones respecto de la reforma.
En ese sentido, los dirigentes cegetistas se inclinaron por una táctica mixta que incluyó, en una primera instancia, el diálogo con los legisladores y gobernadores para evitar el tratamiento o anular antes de la aprobación, algunos de los puntos más polémicos del proyecto.
Se realizó un acto hacia fin de año y, durante el verano, se aceleraron las conversaciones, pero el resultado no fue el esperado: el gobierno de Milei festejó y la CGT apuntó a las responsabilidades políticas y anunció la judicialización de la Ley.