LUCKY: “El disco es binario, cómo la vida misma”

El joven músico rosarino pasó por el Festival Bandera, donde desplegó un show contundente junto a su banda. En esta charla, reflexiona sobre el proceso creativo, los desafíos de presentar un nuevo disco y la importancia del trabajo colectivo.

Con una propuesta que oscila entre lo introspectivo y lo explosivo, Lucky se posiciona como una de las voces emergentes de la escena rosarina. Su participación en el Festival Bandera dejó en claro que su música no pasa desapercibida. Ahora, a días de presentar su nuevo disco en el Centro Cultural Güemes, el artista abre las puertas de su mundo creativo y habla de lo que implica hacer música en clave colectiva.


—Para quienes aún no te conocen, ¿cómo definirías tu propuesta musical?
—Es una mezcla de muchas cosas. Me gusta jugar con lo que siento, con lo que pienso, y traducirlo en canciones. No me ato a un solo género. Creo que mi música tiene momentos muy íntimos y otros bien arriba, porque así también soy yo. Lo que busco es que quien escuche pueda conectar desde algún lugar propio.


—¿Hay algo de introspección a la hora de componer tus canciones?
—Creo que sí, aunque no una introspección existencialista del estilo “¿quién soy?”, sino más bien una forma de escuchar lo que uno tiene adentro. Componer es un proceso muy subjetivo, pero creo que uno muchas veces ya tiene las respuestas a lo que se pregunta, aunque a veces se hace el boludo porque duele. La música, para mí, nace de esa conexión con el flujo de pensamientos. Trato de estar atento a lo que escribo, de no quedarme con la primera idea, de buscar metáforas y formas de que las letras vayan mutando. Es un ejercicio constante.


—Tu paso por el Festival Bandera fue muy celebrado. ¿Cómo viviste esa experiencia?

—Fue una experiencia tremenda. Con los chicos llegamos con algo de miedo, porque era la primera vez que tocábamos ahí con esta formación. Ya había estado el año anterior, pero esta vez fue distinto. Llevamos a Nahuel Marquet a tocar un cover de Don Cornelio y la Zona y nos propusimos disfrutar. Como abríamos uno de los escenarios, veíamos cómo la gente se acercaba, algunos venían a vernos directamente y otros se quedaban por curiosidad. Eso genera una euforia difícil de explicar. Después del show, fue pura alegría: nos quedamos viendo bandas, jugando al metegol, tomando birra. Por unos minutos, nos sentimos como estrellas de rock (risas).


—Ahora se viene la presentación del disco. ¿Cómo se preparan?
—Con muchos nervios y mucho laburo. Este disco fue planeado con mucho detalle. A diferencia del anterior, cada canción fue pensada, llevada al ensayo y defendida como una idea clara. Trabajamos no solo las canciones, sino también toda la identidad artística. El arte lo hizo Mateo Estévez, un amigo que admiro mucho. También aporté con dibujos, letras. Todo fue hecho por nosotros y por gente cercana: amigos, amigas, gente que nos hace el aguante. Fue un proyecto muy a pulmón, y eso también genera cierta ansiedad. No por el “qué dirán”, sino porque empieza una nueva etapa y hay que estar a la altura.


—¿Cómo definirías el disco en una sola palabra?
—Binario.


—¿Como el título?
—Exactamente. Como la vida misma. "El disco de Lucky no solo refleja la dualidad de la vida, sino también la esencia misma de su música: un reflejo auténtico de su proceso creativo, lleno de contrastes y armonías que, al final, logran conectarse en un todo único. A través de este trabajo, el joven músico demuestra que no se trata sólo de componer canciones, sino de crear experiencias que hablen desde lo profundo de su ser, y que el trabajo colectivo, ese que une talentos y energías, es clave para llevar a cabo proyectos tan personales como este. Con su mirada en el futuro y los pies firmemente plantados en la escena rosarina, Lucky continúa consolidándose como una de las voces más prometedoras de la música local.

 

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