La UIA reclamó respuestas al Gobierno ante una caída de 2,2% y perdida de 52.000 empleos

Rappallini alertó por 90.000 empleos perdidos y una actividad industrial 10% por debajo de 2022. Moretti endureció las críticas contra Caputo, a quien calificó de "endeudador".

Se celebró el Día de la Industria que encuentra al sector fabril atravesando uno de sus momentos más complejos del año. La Unión Industrial Argentina (UIA) reunió este miércoles a más de 200 empresarios en la planta del laboratorio Elea Phoenix, en Malvinas Argentinas, con una agenda marcada por la actividad, los impuestos y la competitividad.

Desde el Laboratorio Elea, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, puso sobre la mesa los números de la crisis: una caída productiva del 10% frente a 2022 y la pérdida de 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados desde agosto del año pasado. Frente a este escenario, propuso "siete puentes" para que las fábricas, en especial las pequeñas y medianas empresas, logren sobrevivir a la actual transición económica.

El dirigente encabezó el acto realizado este miércoles en la planta de Laboratorio Elea, en Los Polvorines, ante más de 200 representantes de los distintos sectores industriales, autoridades nacionales y locales y referentes del ámbito productivo.

El dato que concentra la preocupación de la UIA aparece en el mercado laboral: la industria perdió 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados desde agosto de 2023

Además, según los números expuestos por Rappallini, la actividad manufacturera se encuentra 10% por debajo de los niveles de 2022, mientras que algunos sectores acumulan retrocesos de entre 25% y 30%

 

La UIA pidió un "puente" hacia el crecimiento

Rappallini planteó que la Argentina necesita "construir un puente" para atravesar la transición desde la estabilización económica hacia una etapa de crecimiento.

El titular de la UIA aclaró que el sector industrial no cuestiona la necesidad de ordenar las variables macroeconómicas, pero reclamó instrumentos que permitan sostener la actividad sin comprometer el equilibrio fiscal y, al mismo tiempo, preservar las capacidades productivas que el país necesita para crecer.

La agenda que presentó la entidad incluye reconstruir el crédito, reducir el costo argentino, combatir la competencia desleal y el contrabando, garantizar energía a precios competitivos, reducir la morosidad, desarrollar infraestructura para exportar y avanzar con la modernización laboral.

Para la UIA, esas condiciones resultan centrales frente a una economía que incrementó la competencia externa.

 

"La industria compite con el mundo, pero paga costos argentinos"

Uno de los principales argumentos de Rappallini apuntó a la apertura comercial. El dirigente sostuvo que la Argentina debe integrarse al mundo, pero advirtió que las empresas industriales enfrentan una situación particular porque venden productos a precios internacionales mientras afrontan costos locales.

"Cuando abrimos la economía, proceso necesario para la integración, no ponemos al 100% de la economía argentina a competir con el mundo. Ponemos a competir principalmente al 25% que produce bienes y servicios transables", explicó.

Dentro de ese universo, señaló, se encuentra una parte importante de la industria manufacturera.

"La industria compite con el mundo. Si es la industria la que enfrenta la exigencia de la apertura, también es la industria la que necesita las condiciones y las herramientas para atravesar la transformación", afirmó.

La entidad considera que la combinación entre una actividad industrial que todavía no logra recuperar los niveles previos y una mayor apertura comercial genera una presión particularmente fuerte sobre los sectores transables.

 

La industria perdió 90.000 empleos

Los datos de actividad y empleo ocuparon un lugar central en el diagnóstico empresario.

Según la UIA, la industria se encuentra 10% por debajo de los niveles de 2022 y algunos sectores acumulan caídas de entre 25 y 30 puntos. En paralelo, el sector registró una pérdida de 90.000 puestos asalariados registrados desde agosto de 2023.

Rappallini también destacó que la industria absorbió parte del impacto del proceso de desinflación.

En los últimos dos años, de acuerdo con los datos expuestos por el titular de la UIA, los servicios aumentaron alrededor de 400% y el nivel general de precios cerca de 190%, mientras que los precios industriales subieron aproximadamente 140%.

"La industria fue uno de los principales pilares del proceso de desinflación", destacó el dirigente.

 

Los reclamos de los industriales

La UIA planteó una serie de medidas para mejorar las condiciones de producción y recuperar competitividad.

Entre los principales pedidos aparecen:

  • Más crédito para inversión, capital de trabajo y consumo.
  • Reducción del costo argentino y de la presión tributaria sobre la producción.
  • Medidas contra la competencia desleal y el contrabando.
  • Energía a precios competitivos para las empresas de todo el país.
  • Herramientas para afrontar la morosidad y las deudas.
  • Desarrollo de infraestructura para facilitar las exportaciones.
  • Modernización laboral y actualización de los convenios colectivos.

La entidad también reclamó extender progresivamente a otros sectores productivos algunas de las condiciones especiales que reciben los grandes proyectos de inversión.

 

Guillermo Moretti cuestionó al Gobierno

Mientras Rappallini expuso la posición institucional de la UIA, el vicepresidente de la entidad, Guillermo Moretti, formuló críticas más duras contra la política económica del Gobierno.

En diálogo con El Destape, Moretti sostuvo que las autoridades "no conocen el país ni lo que es una industria" y cuestionó al ministro de Economía, Luis Caputo, con una referencia directa a su perfil financiero.

"Estamos manejados por Rivadavia II. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno", afirmó.

Moretti también cuestionó la estrategia productiva y aseguró que el Gobierno concentra su apuesta en sectores como la minería, la energía y el petróleo, mientras la industria manufacturera enfrenta mayores dificultades.

"No hay una política dedicada a la industria; al contrario, todo lo que se está haciendo apunta a la desindustrialización", sostuvo.

El vicepresidente de la UIA también reclamó mayor inversión en educación, ciencia y tecnología como condición para sostener el desarrollo industrial. "No puede haber industria sin escuelas técnicas, universidades, el Conicet o el INTI", afirmó.

 

La ausencia de Milei y Caputo en el acto

El encuentro de la UIA también quedó marcado por la ausencia del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo.

La agenda oficial contemplaba la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, pero finalmente tampoco asistió al evento.

 

"La riqueza está en transformar"

Rappallini defendió además el rol de la industria como generadora de valor y sostuvo que la riqueza de un país no depende solamente de la disponibilidad de recursos naturales, sino también de su capacidad para transformarlos.

"Un país puede tener capital, incluso recursos naturales y, en consecuencia, riqueza acumulada, pero cuando pierde su capacidad de transformar, también pierde su capacidad de generar riqueza", afirmó.

En esa línea, pidió que la industria forme parte explícita de un proyecto de desarrollo nacional y reclamó terminar con las descalificaciones hacia los empresarios que producen e invierten.

"Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen. Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática", sostuvo.

 

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