La Hidrovía tiene preadjudicatario. El Gobierno nacional informó que Jan de Nul-Servimagrus quedó primera en el orden de mérito para operar la Vía Navegable Troncal, el corredor fluvial por donde circula una parte central del comercio exterior argentino.
La decisión surgió tras evaluar las propuestas presentadas en la licitación. El Ministerio de Economía difundió un Dictamen de Preadjudicación que estableció el ranking de ofertas según el sistema de puntajes definido en el pliego.
La Vía Navegable Troncal es el principal corredor fluvial del país para exportaciones e importaciones, y su operación incluye dragado, mantenimiento y señalización para garantizar que los buques puedan navegar sin problemas.
El proceso licitatorio comenzó hace meses. Tres empresas presentaron ofertas para quedarse con la concesión que define quién operará esta infraestructura clave durante los próximos años.
Quién ganó y quién quedó segundo en la evaluación
Jan de Nul-Servimagrus obtuvo el primer lugar. La empresa belga, que ya realiza tareas de dragado en la Hidrovía, sumó 186,2 puntos en la evaluación total y superó a su competidor directo.
En segundo lugar quedó Dredging Environmental & Marine Engineering NV (DEME), otra compañía belga especializada en dragado. DEME alcanzó 162,14 puntos, una diferencia de 24 puntos respecto al ganador.
La tercera oferta, presentada por DTA Engenharia, fue declarada inadmisible. La firma brasileña no cumplió con el requisito de presentar la garantía de mantenimiento de oferta exigida en la documentación licitatoria.
El Gobierno revisó todas las etapas del procedimiento antes de emitir el dictamen. La verificación incluyó el cumplimiento de requisitos técnicos, económicos y normativos establecidos en el pliego.
Cómo fue la evaluación técnica y económica
La licitación contempló dos instancias de análisis: una técnica y otra económica. La diferencia entre Jan de Nul y DEME se definió en la primera.
En la etapa técnica, Jan de Nul obtuvo 66,20 puntos contra 42,14 puntos de DEME. Esa brecha de 24 puntos resultó decisiva para el resultado final.
La evaluación técnica consideró antecedentes en dragado, experiencia en proyectos similares, sistemas de balizamiento y señalización, planes de operación y mantenimiento, y propuestas de modernización tecnológica.
En cambio, la instancia económica no generó diferencias. Ambas empresas presentaron las tarifas mínimas previstas en el pliego para las tres etapas de la concesión.
Los valores propuestos fueron idénticos: u$s3,80 por tonelada de registro neto para la primera fase, u$s4,65 para la segunda y u$s5,78 para la tercera etapa del contrato.
Como las dos ofertas coincidieron en los montos mínimos, ambas recibieron el máximo puntaje posible en la evaluación económica. Por eso el ganador se definió exclusivamente por la propuesta técnica.
La comisión evaluadora analizó en detalle cada aspecto vinculado con la operación de la vía navegable. Los criterios incluyeron capacidad operativa, equipamiento disponible, metodología de trabajo y cumplimiento de estándares ambientales.
Qué viene ahora en el proceso de adjudicación
La preadjudicación no es el paso final. Tras difundirse el dictamen, se abrió un plazo de siete días corridos para presentar observaciones o impugnaciones.
Una vez cumplido ese período, la autoridad competente podrá avanzar con la adjudicación definitiva del contrato de concesión de la Hidrovía.
El Ministerio de Economía aclaró que durante el proceso licitatorio no hubo impugnaciones de las empresas participantes. Además, las denuncias judiciales presentadas contra la licitación fueron rechazadas por la Justicia.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación continuará con las instancias administrativas previstas. El organismo supervisará el cumplimiento de todos los pasos antes de formalizar la decisión final.
Jan de Nul ya opera en la Hidrovía y conoce el corredor. Su experiencia previa en el sistema fluvial argentino fue uno de los elementos valorados en la evaluación técnica.
La nueva concesión definirá quién prestará los servicios de dragado, mantenimiento y señalización durante los próximos años. Esas tareas son necesarias para que los buques de gran porte puedan circular sin interrupciones por los ríos Paraná y de la Plata.
Los complejos portuarios ubicados sobre estos ríos dependen de la operatividad de la Vía Navegable Troncal para mover exportaciones e importaciones. Por eso la licitación fue seguida de cerca por el sector agroindustrial y logístico.