La mesa política de la Casa Rosada se reunió este martes con el objetivo de ordenar la estrategia legislativa del oficialismo y, como objetivo secundario, volver a congregar al círculo de funcionarios políticos del Gobierno luego de semanas de internas cruzadas entre varios de ellos. El encuentro se realizó en el despacho del jefe de Gabinete, Manuel Adorni y duró dos horas; produciéndose un día después de que el presidente Javier Milei presidiera una reunión de Gabinete para fijar las principales prioridades de la gestión.
En la reunión participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el titular de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el subsecretario de Gestión, Eduardo “Lule” Menem.
Quienes estuvieron presentes describieron el clima como una tregua después de varios días cargados de fricciones. Durante el encuentro hubo un repaso completo sobre los proyectos que el oficialismo ya tiene en el Congreso y también sobre las iniciativas que el Ejecutivo planea enviar en el corto plazo. En la Casa Rosada entienden que la estrategia pasa por mantener un flujo constante de propuestas para ganar presencia en la agenda pública y marcar el ritmo del debate político.
En ese esquema aparece el tercer paquete de reformas anunciado la semana pasada por Adorni, que incluye el denominado Súper RIGI, un esquema de promoción para inversiones vinculadas a baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena de valor del uranio. A eso se suman iniciativas sobre regulación del lobby, ludopatía y modificaciones al etiquetado frontal de alimentos.
Pero el Gobierno ya trabaja además en una nueva tanda de proyectos. En Balcarce 50 reconocen que una de las próximas apuestas será una modificación en la Ley General de Sociedades, que ingresaría por el Senado. Aunque algunos funcionarios consideran que todavía falta para su presentación, otros admiten que podría enviarse entre este martes y el miércoles.
Dentro de esa segunda etapa también aparecen reformas ligadas a Defensa de la Competencia y una serie de desregulaciones que alcanzarían áreas como el mercado de capitales, el negocio inmobiliario y el sector de seguros.
La reunión también sirvió para revisar el vínculo con gobernadores y aliados parlamentarios, una pieza central para el oficialismo en un Congreso donde sigue sin tener mayorías propias. En el Gobierno consideran indispensables esos acuerdos para empujar proyectos como la reforma política, el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes y el Súper RIGI.
Detrás del intento de ordenar la estrategia legislativa sobrevuela, igual, el conflicto interno que tensionó a la cúpula libertaria. El choque entre el sector de Santiago Caputo y el espacio alineado con los Menem había escalado después de acusaciones por presuntas operaciones digitales impulsadas desde cuentas anónimas. Eso puso en duda incluso la continuidad de la mesa política.
El lunes, durante las actividades por el 25 de Mayo, todas las partes intentaron mostrar distensión. En la caminata desde la Catedral Metropolitana hacia Casa Rosada, Caputo compartió trayecto con los Menem y el propio Presidente reposteó en redes una imagen junto a Karina Milei y el asesor presidencial en el balcón de Balcarce 50. También circuló una foto del estratega libertario saludando a Lule Menem.
Otro foco estuvo puesto en la presencia de Patricia Bullrich. La senadora había quedado bajo observación después de mostrarse alejada del resto del Gabinete durante las actividades oficiales del domingo. Aunque participó del Tedeum y de la posterior reunión ministerial, la Secretaría General de la Presidencia no la incluyó en algunas recorridas formales por cuestiones de protocolo. Aun así, cerca del oficialismo remarcan que seguirá formando parte de las principales instancias de coordinación política.
Mientras tanto, el Congreso acumula proyectos y empieza a mostrar signos de saturación, sobre todo en el Senado. La sesión que Bullrich pretendía impulsar esta semana terminó postergada por falta de quórum y ahora el oficialismo apunta al 4 de junio.
La Cámara Alta además tiene en carpeta la Ley Hojarasca, el recorte de subsidios de gas para Zonas Frías, la nueva Ley de Salud Mental y la iniciativa de biocombustibles promovida por Bullrich, que propone elevar el corte obligatorio del biodiesel y del bioetanol en el plazo de un año.
En Diputados, uno de los expedientes más sensibles sigue siendo el Tratado de Cooperación de Patentes. El oficialismo viene demorando su votación a la espera de que Estados Unidos avance con compromisos comerciales asumidos. Todo eso ocurre además con una fecha límite en el horizonte: dentro de menos de un mes la actividad parlamentaria podría entrar en pausa por el Mundial.