En ese contexto, los agentes detectaron a dos personas con un trípode y una cámara fotográfica apuntando hacia la residencia del magistrado, lo que generó sospechas sobre posibles tareas de vigilancia.
La denuncia fue presentada por el Director de Seguridad de la Corte Suprema, Roberto Varela, quien advirtió que el episodio ocurrió el domingo pasado cuando el equipo de custodia se presentó en la vivienda de Rosatti para trasladarlo a Buenos Aires.
Según consta en el dictamen, ambas personas fueron identificadas -una de ellas de nacionalidad venezolana- y a partir de allí la fiscalía ordenó una serie de medidas para avanzar en la investigación.
Entre las diligencias dispuestas se incluyen la toma de declaraciones a custodios y efectivos de la Policía Federal, la recolección de imágenes de cámaras de seguridad y la profundización sobre los antecedentes de los involucrados.
Además, se solicitó revisar otros expedientes vinculados a hechos que pudieron haber afectado la seguridad de Rosatti, con el objetivo de determinar si existe algún patrón o conexión relevante.
Tras el impulso del fiscal, el juez Ercolini ordenó avanzar con todas las medidas requeridas, incluida la certificación de causas previas relacionadas con la seguridad del titular del máximo tribunal.