A abril de 2026, los depósitos de no residentes en Uruguay —de los cuales se estima que un 70% pertenecen a argentinos— registran una tendencia bajista sostenida. Según datos del Banco Central del Uruguay (BCU), los saldos cayeron de us 2,775 millones en febrero.
El destino de estos fondos se divide principalmente en dos corrientes:
Transferencia a Estados Unidos:
- Una parte significativa de estos dólares se está moviendo hacia cuentas o inversiones en EE. UU., buscando diversificación o mejores rendimientos fuera de la región.
- Otra porción está regresando al sistema financiero argentino. Este fenómeno ocurre en un contexto de mayor confianza en la política económica local y la flexibilización de regulaciones cambiarias, como el "parking".
Factores que impulsan la salida de Uruguay
- Costos de mantenimiento: Los bancos uruguayos han incrementado las exigencias y comisiones mensuales por inactividad (que pueden rondar los u$s 30), encareciendo la tenencia de ahorros para extranjeros.
- Presión impositiva: Existe alerta por proyectos que buscan gravar la rentabilidad de depósitos de no residentes, lo que genera incertidumbre jurídica.
- Desdolarización local: El BCU ha implementado medidas para desincentivar los depósitos en dólares en favor del peso uruguayo, reduciendo la remuneración de los encajes en moneda extranjera.