Su familia no se enteró de su desaparición hasta el mediodía, cuando la madre de Maitena fue a buscarla al colegio y fue notificada de que nunca ingresó.
Una primera cámara de seguridad mostraba a Maitena en las calles Bicentenario y Perú, caminando sola. La segunda grabación la ubicó a las 9 en la estación Kilómetro 34,5 de la línea Sarmiento. La joven se subió al tren a las 9.15 y descendió en Las Heras cerca de las 10.
“Por favor, gente de Las Heras, busquen. Ella dejó en sus cartas escritas que quería estar en un lugar tranquilo. Busquen en los campos y lugares despejados”, había rogado Noelia.
Luego de que se realizara la denuncia policial, efectivos se acercaron a su casa y encontraron nueve cartas escritas por ella donde se despedía de sus amigos y familia. También dejó un video en estado de depresión.
“Maitena tenía planeado todo. Dejó cartas, el celular y su clave, mails programados para su familia para que los reciban en determinada fecha”, señaló Noelia.
Las imágenes de las cámaras de seguridad revelaron que la joven tenía un pantalón de jean azul claro y desgastado, un buzo color verde oliva, una mochila beige y zapatillas blancas y negras. Se retiró con una SUBE, que se encontraba registrada, y dinero en efectivo.
Primeras versiones, difundidas por la amiga de la familia, indicaron que Maitena había tenido conversaciones por un largo período de tiempo con dos personas desconocidas, cuyos celulares eran de Paraguay, que la instigaban al suicidio. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación desmintieron las versiones e indicaron que no hubo contacto con extranjeros ni conversaciones de esta índole que incitaran a su muerte.
Noelia había brindado una descripción detallada de la adolescente para cualquiera que la viera en la vía pública. “Llaman mucho la atención sus ojos celestes, muy claros. Es de tez blanca, menudita, parece una nena de 10 años. Tiene el pelo rubio oscuro, atado con una colita. Tiene una mochila cuadrada y color beige, una campera negra, y un jean ancho, con zapatillas blancas y negras”, dijo horas antes de que la joven fuera encontrada muerta.
En Merlo, familia y amigos de la joven había convocado a una marcha y habían pegado carteles a lo largo de la localidad. Durante la tarde, pidieron repetidas veces por la aparición de la adolescente, y cantaron “busquen a Maitena”.
Una vez que se conoció la noticia de su fallecimiento, varios de ellos se quedaron en la zona. Varios adolescentes, compañeros de un grupo scout al que pertenecía Maitena, se sentaron en el piso, se tomaron de las manos y se balancearon mientras lloraban juntos. Los jóvenes se juntaron alrededor de una bandera en la que se leía: “Buscamos a Maitena!!”.
Matías, un compañero scout de la joven, contó cómo era Maitena en el grupo al que pertenecía de la rama entre los 11 y 14 años. “Ella era muy sociable. Siempre se animaba a aparecer en los videos que subíamos en las redes sociales. Era un amor de persona. Siempre estaba contenta, con ganas de venir todos los sábados”, señaló en diálogo con LN+.
Detalló que la vio por última vez el sábado pasado, en una de las reuniones de los scout. “La vimos en actividad. Estaba muy bien. Es por eso que me impactó bastante la noticia”, señaló. Y agregó en diálogo con Crónica: “Le encantaban los retos, bailar, cantar. Tenía una actitud positiva. Siempre muy amorosa”.
María, su maestra particular de dibujo, contó que la adolescente siempre “estaba muy contenta y con muchos proyectos”. “[En Semana Santa] vendió huevos de Pascua para poder pagar sus torneos de patín. Hacía muchas actividades. Era una chica muy divertida, comprometida y artística. Tenía proyección a futuro”, expresó en conversación con A24.
Había visto a la joven la semana pasada, cuando tomó una clase con ella: “No mostró ningún indicio, ningún comentario. Siempre había una charla previa a la clase donde hablábamos de cómo estaba en su casa, con la familia, la escuela. No hubo nada. Esto nos tomó por sorpresa. No entendemos qué es lo que está pasando”.
Contó que Maitena dibujaba muchos paisajes y personajes de animé. “La semana pasada habíamos empezado a ver arte gótico. Era una persona que sabía y aprendía muchísimo”, agregó.