“Histórico. VLLC!” manifestó el presidente Javier Milei tras conocerse la aprobación en la Cámara de Senadores del proyecto impulsado por su gobierno. De esta manera, con 42 votos a favor, 30 en contra y sin abstenciones, la Cámara alta otorgó media sanción a la "Ley de Modernización Laboral" y envió el texto a la Cámara de Diputados, donde se definirá si queda sancionado definitivamente o debe regresar a la instancia previa para su revisión final.
Posteriormente, la Oficina del Presidente difundió un comunicado en su cuenta oficial de la red social X en el cual es celebrada la media sanción: “Una reforma estructural destinada a actualizar un sistema que durante décadas expulsó a millones de argentinos del empleo formal y obstaculizó la creación de trabajo registrado en nuestro país”. En el documento el presidente agradeció el voto de los senadores y ratificó que “esta ley representa un punto de inflexión en la historia laboral argentina”.
Ahora, la iniciativa será girada a la Cámara de Diputados y el oficialismo aspira a tratarla antes del 27 de febrero. La reforma laboral figura entre las leyes centrales de la agenda legislativa del Ejecutivo, junto con la Ley Bases sancionada en 2024.
Entre las modificaciones incorporadas durante las negociaciones, se incluyó la eliminación del artículo que establecía una rebaja del Impuesto a las Ganancias para grandes y medianas empresas, medida que tenía un impacto estimado en más de 2 billones de pesos para las provincias. A su vez se mantendrá durante dos años el denominado aporte solidario a los gremios, con un tope del 2%, y no se modificarán las cargas destinadas a las obras sociales, que continuarán en el 6%. También se conservará el aporte obligatorio a las cámaras empresariales, con un límite del 0,5%. Paralelamente se aceptó el pedido de las entidades bancarias para que sigan siendo las únicas responsables del pago de salarios, por lo que no se habilitará a las billeteras virtuales para abonar sueldos, como contemplaba la versión original del proyecto.
Respecto a las vacaciones, el período legal se mantiene entre el 1 de octubre y el 30 de abril, pero se habilita por mutuo acuerdo el goce de días fuera de ese plazo y se instala la posibilidad de fraccionar las vacaciones en tramos no menores a siete días corridos. Con el nuevo cálculo de indemnizaciones se mantiene el pago de un mes de sueldo por cada año de servicio, pero la base de cálculo sufre un recorte importante: ya no se incluirán el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) ni premios o conceptos de pago no mensual.
Otros cambios contemplan un sistema voluntario, por acuerdo escrito, para compensar horas extraordinarias para el trabajador cumpla una jornada mayor en ciertos días y la compense con jornadas más cortas en otros. En cuanto a las licencias médicas se reducen a tres meses (seis en caso de tener familiares a cargo) y se modifican los porcentajes de remuneración (50% del básico) que percibirán los empleados si el accidente o enfermedad no es consecuencia de tareas derivadas del contrato de trabajo y, en cambio, se produce en el marco de una actividad voluntaria y consciente del trabajador.
Patricia Bullrich, la jefa del bloque oficialista, definió el proyecto como la “primera ley de la democracia para hacer un cambio estratégico en las relaciones laborales”.
La Jefatura de Gabinete por su parte difundió que “la Ley de Modernización Laboral obtuvo media sanción en la Cámara de Senadores, lo que representa un avance histórico hacia la mayor reforma del régimen de trabajo en los últimos 50 años en la Argentina. La normativa vigente data de 1974”.
La votación se realizó en el marco de negociaciones y un recinto polarizado. Los bloques aliados a La Libertad Avanza respaldaron los cambios propuestos, mientras que el kirchnerismo y PJ rechazaron en su totalidad la iniciativa.