El femicidio de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15), las tres jóvenes que habían desaparecido el viernes pasado en La Matanza y fueron halladas asesinadas y descuartizadas en una casa de Florencio Varela; fue transmitido a través de las redes sociales para un grupo cerrado de personas. Ya hay cuatro personas detenidas y buscan al supuesto lider de la banda, un narco peruano con injerencia en el barrio 1-11-14.
Las primeras evaluaciones forenses estiman que permanecieron dos horas con vida en ese lapso. En cuanto a la mecánica del crimen, se estima que las jóvenes fueron asesinadas una por una, en distintos momentos, lo que sugiere que cada chica presenció la muerte de las anteriores. Además, en el informe se menciona la asfixia, posiblemente con una bolsa, como una posible causa de muerte.
Entre las lesiones que presentaron las víctimas, tenían golpes severos en la cabeza, una con el cráneo con hundimiento y fracturas; cortes profundos y extensos, como un profundo corte en el abdomen (incluyendo descuartizamiento después de la muerte); signos de tortura, como moretones y heridas como acto de golpes prolongados. Asimismo, una de las jóvenes presentaba un corte parcial de dedos, múltiples puñaladas y hasta se intentó calcinar su cuerpo, incluso con cigarrillos.
Respecto al estado de los cuerpos, fueron descuartizados y enterrados en una fosa improvisada. Además, presentaban manchas de sangre y descomposición inicial.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que el femicidio fue transmitido a través de Instagram. “Sí, para un grupo cerrado. Esto es la información que nosotros relevamos en la investigación. Esta es la información y que tendría que ver con el móvil del homicidio, esta persona que es el capo del grupo, en esa sesión dice: “Esto le pasa al que me roba droga”“.
“Toda esa sesión de tortura fue transmitida por redes sociales y la habrían visto 45 personas”, indicó el ministro, quien remarcó que “fue un hecho de disciplinamiento para las chicas, pero también para diferentes integrantes de esa organización”.
Al ser consultado sobre cómo obtuvieron el dato de la transmisión de los femicidios, el ministro de Seguridad bonaerense reveló que el dato habría sido confesado por uno de los cuatro detenidos. Se tratan de Miguel Ángel Villanueva Silva, de 27 años, y nacionalidad peruana; y los argentinos Iara Daniela Ibarra, de 19, Andrés Maximiliano Parra, de 18, y Magalí Celeste González Guerrero, de 28, que fueron acusados del delito de homicidio agravado.
