Con sueldos impagos desde junio, más de 300 trabajadores de Vassalli salieron a la calle acompañados por toda la ciudad. El viernes pasado, se vivió una marcha histórica en Firmat en defensa de los obreros de la única fábrica nacional de cosechadoras.
La emblemática fábrica de cosechadoras Vassalli no paga los sueldos desde junio a sus 288 trabajadores. Vecinos, familiares y trabajadores de las empresas de la zona marcharon por las calles en apoyo. Firmat es la misma ciudad donde Javier Milei ganó en 2023 por el 62,34% de los votos, convirtiéndose en “el presidente más votado de todos los tiempos”. La gente se movilizó en apoyo de los trabajadores de la única fábrica de cosechadoras de origen nacional que existe en la Argentina.
Vassalli fue fundada en 1949, supo ser un emblema del sector en maquinarias agrícolas. A principio de los '90 murió su dueño Roque Vassalli y desde ahí la empresa atravesó varios problemas que casi la pusieron al borde del cierre. Hasta 2016 llegó a tener 600 empleados. Primero se hizo cargo la nieta del fundador Mariana Rossi Vassalli, en 2016 cedió las acciones a los cinco principales concesionarios que iban a invertir y terminaron despidiendo a la mitad de los operarios y empeoraron la situación. Gracias a la lucha de los trabajadores y de la UOM que tomaron la planta 45 días, la dueña pudo recuperar la empresa.
Luego paso a otros dueños como Esteban Esquenazi, hijo mayor de Enrique Esquenazi que la volvió a vender. El 15 de enero de 2024 Vassalli se vendió al empresario Eduardo Jorge Marsó y su familia. La compró con la idea de ganar el 10% del mercado de cosechadoras. En 2024 fabricó 20 equipos y según comentó en abril de este año a medios locales, su objetivo era fabricar 50 equipos más en este primer semestre. En diciembre pasado puso en línea dos máquinas por semana.
Jorge Marsó contó al mismo medio hace menos de 5 meses que “en mayo entregaremos un modelo demostrativo para una compra importante para el este de Europa, es una máquina propia”. Planeaba adaptar sus cabezales draper para otras marcas que salen del país. Contó que se dedicaban a fabricar 5 modelos diferentes por potencia de cosechadoras adaptadas a la demanda.
Sobre el gobierno del presidente Javier Milei se mostró confiado por la baja de la inflación, reclamó “buscarle la vuelta para que el contratista pueda llegar al financiamiento. Sobre el ingreso de máquinas usadas se preguntó en qué condiciones llegarán y si no habrá problemas con la cadena de suministros o servicios.
Marsó estaba muy optimista y esperanzado. Cuando le preguntaron si confiaba en que las políticas nacionales se iban a sostener para cumplir con sus objetivos no dudó. En abril respondió “No es que confío. No hay otra forma. Si tomás decisiones todos los días, debés tomarlo sobre un modelo que marca el camino. Si después esto no funciona y hay que cambiar, se jugará otro partido. Hoy las decisiones se toman sobre la matriz núcleo del Gobierno que es superávit fiscal, superávit comercial y tipo de cambio como tiene que ser, de acuerdo a la oferta y demanda de divisas. Hoy no hay tiempo de pensar otras cosas. En la diaria, resolvés problemas todos los días. Hay mucho por hacer en cada una de las empresas, con los proveedores y llevando información correcta a los usuarios de las opciones que tiene”.
Hace más de tres meses que el entrerriano Eduardo Marsó no paga los sueldos. Los trabajadores de Vassalli están desesperados, angustiados, sus familias ya no tienen nada en la mesa. Hace dos semanas, Florencia Arietto, senadora de la Libertad Avanza se presentó la en una asamblea de trabajadores como abogada de la empresa. Su show comenzó en redes desde temprano cuando dijo “estamos saliendo para Firmat a recuperar la fábrica argentina, el orgullo Vassalli, de la mafia sindical de la UOM, el que las hace las paga, vamos por Vassalli. Llegó y fue recibida al grito de “Que se vaya”.
El viernes pasado todo Firmat salió a la calle en apoyo de los obreros. Más de 20 seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica llegaron para sumarse al abrazo solidario que dieron vecinos, familiares, comerciantes y trabajadores de otras plantas. El acto central fue en la colectora de la ruta 33, Luis Maestrocole un obrero soldador fue llamado al escenario a entonar las estrofas del Himno Nacional. Se quitó su gorra roja de Vassalli, se paró firme y cantó con tal sentimiento que emocionó a todos.
La deuda de Vassalli
Los sueldos se pagan en cuotas desde el año pasado. “Hay atrasos con el pago de aportes, la empresa debe los sueldos de junio, julio, agosto y la primera quincena de septiembre, en breve. Les debe a los trabajadores el medio aguinaldo y el retroactivo de aumentos. La planta cerró hace dos semanas y la empresa informó que seguirá cerrada hasta el lunes”, señaló Diego Romero, Secretario General de la UOM de Firmat.