El presidente Javier Milei sufrió un nueva derrota en la Cámara de Diputados, donde la oposición juntó la mayoría necesaria y rechazó el veto a la ley de emergencia en discapacidad en una sesión muy tensa, con una pelea voto a voto donde el Gobierno maniobró hasta último minuto para al menos demorar la ofensiva, que continúa ahora con la discusión sobre el aumento para los jubilados, que también fue vetado.
Al inicio de la sesión, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, anunció que la oposición debería reunir dos tercios de las bancas para habilitar el debate sobre el veto de Milei, que fue conseguido por amplio margen.
El rechazo al veto fue respaldado por los diputados de Unión por la Patria (UxP), Encuentro Federal, Democracia para Siempre, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda, Innovación Federal y una gran parte de la Unión Cívica Radical. De este último, solo acompañaron los mendocinos Pamela Verasay y Lisandro Nieto, y el chaqueño Gerardo Cipolini. También dieron su voto a favor dos integrantes de La Libertad Avanza: Carlos D'Alessandro y Marcela Pagano.
El 11 de julio pasado, el Senado convirtió en ley la iniciativa que propone actualizar aranceles de prestaciones por inflación y que crea una pensión no contributiva equivalente al 70% del haber mínimo. Sin embargo, como se esperaba el Ejecutivo vetó la norma en su deseo de sostener el equilibrio fiscal.
De esta manera, si el Senado de la Nación, donde la oposición es aún más fuerte que en la Cámara baja, también consigue los dos tercios, el veto quedará definitivamente caído y el Poder Ejecutivo deberá promulgarla, según lo establecido en el artículo 83 de la Constitución Nacional.
Al inicio del debate, la diputada del FIT, Vilma Ripoll, consideró que “la emergencia en discapacidad se refiere a aspectos esenciales que hacen a sus posibilidades de una vida digna y es lo mínimo que tenemos que aspirar desde esta Cámara”.
En su intervención, el neuquino Osvaldo Llancafilo se refirió al anuncio que hizo el vocero presidencial, Manuel Adorni, respecto de una intención del Gobierno de otorgar una mejora al sector. Frente a eso, el diputado del MPN consideró que “evidentemente el Gobierno acepta que hay una cuestión para atender”. Celebró la actitud, pero aclaró que “llega tarde, cuando el Congreso ya está tratando el tema”.
Por su parte, el jefe del bloque Democracia para Siempre, Pablo Juliano, expresó: "Me cuesta imaginar el futuro de la Argentina sin los argentinos que hoy están sufriendo. El presidente nos dice hasta genocidas y golpistas. Los números que dice la Oficina de Presupuesto del Congreso indican es un 0,03% del PBI la recomposición de las prestaciones básicas. ¡Explíquenme por qué en el veto dice que las medidas sancionadas cuestan 6%!”.
“La ley no tiene impacto fiscal, mejora la situación, reordena un sistema que está colapsado; no tiene ningún sentido que el Gobierno la haya vetado”, señaló Arroyo.
Entre los 172 votos afirmativos, se destacan varios que suelen votar con el oficialismo. Desde el PRO, aportaron su voto los larretistas Héctor Baldassi y Álvaro González, además de Sofía Brambilla y Ana Clara Romero. El bloque de Innovación Federal, que responde directamente a los gobernadores de Salta, Misiones y Río Nego aportó otra media docena de votos clave
Ozcar Zago y Eduardo Falcone (MID) también votaron a favor, los tres tucumanos del bloque Independencia que responden al gobernador Osvaldo Jaldo, los sanjuaninos de Producción y Trabajo, María de los Ángeles Moreno y Nancy Picón Martínez, y los santacruceños Sergio Acevedo y José Garrido.
La mayoría de los representantes de la UCR votaron a favor del rechazo al veto. Solo votaron en contra los mendocinos Pamela Veresay y Lisandro Nieri, en pleno acuerdo electoral entre Milei y el gobernador Alfredo Cornejo, y el chaqueño Gerardo Cipolini.
Como se especulaba, los libertarios Carlos D’Alessandro y Marcela Pagano acompañaron a la oposición. Según se supo, ambos diputados, más Lourdes Arrieta y Gerardo González, conformarán un nuevo bloque que denominaron “Coherencia”.