
Según informa la Comisión Interna de la planta, "las y los trabajadores de Molinos Río de la Plata, junto a la Comisión Interna y la dirección del STIA filial Buenos Aires, iniciamos ayer (miércoles 17) a las 21 un paro por tiempo indeterminado ante el despido de cinco trabajadores y una trabajadora. Esta mañana, la empresa despidió a otros cuatro trabajadores. Se trata, como lo denunciamos ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, de un plan de cesantías y precarización laboral de la empresa que ahora se termina concretando con estos ilegales despidos”.
El comunicado indica, además, que “todo comenzó anoche cuando cuatro trabajadores estaban entrando a cumplir el turno noche y dos se preparaban para volver a su casa luego de terminar su jornada en el turno de la tarde. Los seis fueron citados a la oficina de Recursos Humanos y allí, frente a una escribana, les notificaron que estaban despedidos”.
Este ataque de la empresa estaba más que anunciado. Desde hace semanas intenta despedir a un 10% de los trabajadores y trabajadoras de la planta ubicada en Esteban Echeverría. La patronal viene de tener ganancias siderales en 2024: la empresa de la familia Pérez Compaq logró una ganancia neta de $32.687 millones.
Pero, además, los accionistas de Molinos Río de la Plata SA recibieron el pago de dividendos por la suma de $81.800 millones en diciembre del año pasado. Ese monto, superior a la ganancia anual reportada, se explica porque los fondos no provienen exclusivamente del resultado del último ejercicio, sino de la reserva para futura distribución de utilidades, constituida con ganancias acumuladas de ejercicios anteriores.
La Comisión Interna también indicó que "los despidos se dan pocas horas antes de la cuarta audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires ante la denuncia que realizamos junto a la dirección del STIA filial Buenos Aires de que había en marcha un proceso de despidos planificado".