La compra más sorprendente de los últimos tiempos en nuestro país. Telefónica en manos de Telecom.
La empresa compradora que, para aclarar el panorama, tiene al Grupo Clarín como uno de los principales propietarios del paquete accionario con un 40%, pero no la mayoría, ya que se comparte cartel por porcentaje con la compañía Fintech, del mexicano David Martínez. Uno de los personajes más interesantes de la historia empresarial reciente de la Argentina, y que aparece en el escenario local desde el inicio del “juicio del siglo” entre el país y los fondos buitre que no aceptaron la reestructuración de la deuda planteada por Roberto Lavagna entre 2005 y 2006. Y que luego de reconvertirse en “buitre amigo” terminó como socio del Grupo Clarín en la compra de Telecom, y la autorización de operatoria en la telefonía celular. El otro 20% de las acciones es de cotización abierta.
Lo notable de la operación de cierre de la compra de Telefónica es que la ingeniería financiera fue realizada al mejor estilo primer mundo. Como hace muchos años no se veía en el mercado local. Fue una combinación de movimiento de miles de millones de dólares, armado de estructura de crédito, intervención de actores del primer mundo financiero mundial y un secretismo envidiable. Para comenzar, los agentes bancarios fueron el BBVA, Santander, ICBC y el Deutsche Bank. Entre todos, y bajo la garantía de la presencia de David Martínez y la gestión del vendedor español, de los 1.245 millones de dólares de la operación, casi el 90% proviene de apalancamiento financiero, un porcentaje poco habitual en este tipo de movimientos; donde en general, hay un importante aporte de capital propio. Más si el pago viene desde el mundo en desarrollo, como la Argentina. Sin embargo, el buen Veraz internacional del socio mexicano, la presencia del Grupo Clarín y su aceptable currículum y, fundamentalmente, las ganas de Telefónica de acelerar su salida del muy complicado mercado argentino, hicieron que las negociaciones se destrabaran rápido.
El nombre de David Martínez se ha convertido en uno de los más mencionados en el ámbito empresarial argentino en los últimos años, especialmente desde su incursión en las telecomunicaciones locales. El empresario mexicano comenzó su relación con la Argentina a mediados de la década de 1990, pero fue a partir de 2005 cuando su nombre comenzó a sonar más fuerte en el mercado local. En ese entonces, Martínez adquirió parte de Cablevisión, y con el tiempo, este paso fue el primero de varios movimientos estratégicos que lo llevaron a ser uno de los jugadores clave en las telecomunicaciones argentinas.
En 2013, Martínez logró adquirir el 100% de las operaciones de Telecom en Argentina. Aunque el proceso de compra fue largo y estuvo marcado por diversos conflictos con el gobierno de la entonces presidenta Cristina Kirchner, la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada en 2015 permitió finalmente que el negocio se concretara. La adquisición fue valuada en alrededor de 960 millones de dólares, y con ella, Martínez se quedó con un negocio que en ese momento abarcaba más de 20 millones de usuarios de telefonía móvil, más de 4 millones de líneas fijas y 1,7 millones de clientes de Internet.
Sin embargo, la historia no terminó ahí. En 2017, Cablevisión y Telecom decidieron fusionarse bajo la misma marca de Telecom, con Martínez como uno de los socios mayoritarios. En este acuerdo, Fintech, la firma que dirige Martínez, adquirió alrededor del 40% de las acciones de la nueva entidad, lo que consolidó aún más su poder en un sector tan competitivo como el de las telecomunicaciones. A día de hoy, Telecom Argentina se ha convertido en una de las empresas más grandes de telecomunicaciones de la región, con un valor estimado de más de US$ 13.000 millones.
La compra de la filial local de Telefónica por parte de Telecom genera incertidumbre sobre las futuras dinámicas de competencia en el mercado de las telecomunicaciones. En este sentido, los reguladores argentinos, como el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) y la Secretaría de Comercio, tendrán la última palabra sobre si esta adquisición puede desencadenar un posible oligopolio en el sector. Mientras tanto, en España ya se sabe que Telefónica recibió el dinero de la venta, por lo que, en caso de inconsistencias regulatorias, la responsabilidad recaería sobre Telecom.

Un inversor diversificado en energía renovable
Si bien David Martínez ha centrado gran parte de su poder económico en las telecomunicaciones, también ha diversificado sus inversiones en otros sectores clave. Uno de los más relevantes es la energía renovable, donde Martínez tiene una participación significativa en Genneia, la mayor empresa de energía renovable de Argentina. Fintech Energy LLC, propiedad de Martínez, es el segundo accionista más grande de Genneia, con un 25% de las acciones, solo por detrás de Argentum Investments LLC.
Genneia, una de las compañías de energía renovable más importantes del país, lidera la provisión de soluciones energéticas sustentables, alcanzando un 19% de la potencia instalada en el país, con un 21% en generación de energía eólica y un 12% en energía solar. Según el sitio especializado InvertirOnline, la empresa también tiene una posición financiera sólida, con activos líquidos por más de 236 millones de dólares. La participación de Martínez en Genneia no solo lo posiciona como un líder en el sector energético, sino que también refuerza su influencia en el mercado argentino en un sector estratégico que seguirá teniendo gran relevancia en los próximos años, dado el creciente enfoque global en las energías limpias.
Ampliando su influencia en los medios y más allá
La diversificación de David Martínez no se limita al sector de las telecomunicaciones y la energía. En el último año, el empresario mexicano también ha incrementado su poder en los medios de comunicación. En 2024, a través de Fintech LatAm Sarl, adquirió una participación del 7,8% en Grupo Televisa, el conglomerado mexicano de medios de comunicación líder en la producción de contenido audiovisual en español. Esta compra le permitió a Martínez posicionarse como un actor relevante en la industria mediática de América Latina, dado que Televisa es una de las empresas más grandes en su rubro en la región.
De acuerdo con las últimas estimaciones, Televisa tiene una capitalización de mercado de aproximadamente US$ 1,05 mil millones, aunque su valor ha disminuido en el último año debido a factores económicos y financieros. Sin embargo, la participación de Martínez en la empresa está mostrando resultados positivos, con una mejora de alrededor de 200 millones de dólares en la capitalización de mercado en el último trimestre de 2024.
A nivel personal, Martínez también ha crecido en otros sectores. Es consejero independiente de Cemex, una cementera mexicana con presencia en Estados Unidos y México, y miembro del Consejo de Administración de empresas de gran peso en el mercado mexicano como Alfa y Vitro, que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Asimismo, forma parte del Consejo de Administración de Sabadell Bank, una entidad financiera con sede en España.
David Martínez se ha consolidado como uno de los empresarios más influyentes en Argentina y en América Latina. Con inversiones estratégicas en telecomunicaciones, energía renovable, y medios de comunicación, su poder económico sigue expandiéndose a medida que la economía argentina y latinoamericana cambia.
Con su participación en la fusión de Telecom y Cablevisión, así como en la compra de la filial local de Telefónica, Martínez no solo se ha ganado una parte importante del mercado de telecomunicaciones en Argentina, sino que también ha demostrado ser un jugador clave en la transición hacia una economía más sostenible con su apuesta por las energías renovables.
En este contexto, es probable que veamos a David Martínez continuar su expansión en los próximos años, ya sea en Argentina o en otros países de la región, ampliando su influencia y consolidando su posición como uno de los empresarios más poderosos de América Latina.