El dólar blue opera este viernes a $1.480 para la compra y a $1.500 para la venta en las “cuevas” de la Ciudad de Buenos Aires, $35 más que ayer. Con estos valores, el blue anota un día más de aumento sostenido: no para de romper récords en un julio caliente. Desde el lunes, el blue aumentó $80.
La brecha entre el dólar blue y el dólar oficial de la pizarra del Banco Nación es del 51,2%, mientras que con el dólar mayorista del 57,6%.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) puso freno a sus compras en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), tras cinco meses consecutivos de adquisiciones significativas. Fuentes de mercado señalaron que, a pesar de los sólidos resultados en la balanza comercial, el BCRA vendió u$s45 millones en junio, que representó un cambio drástico respecto a las compras mensuales de casi u$s2.800 millones que se venían observando.
¿Qué motivó esta reversión en la política cambiaria? Los expertos apuntan a una mayor demanda neta de divisas para importaciones, derivada de la regularización de pagos o cancelación de deuda comercial. Desde diciembre del año pasado, el nuevo esquema para compras del exterior ha generado una dinámica distinta en el mercado, y esta tendencia se ha acentuado en junio.
A pesar de que la liquidación del agro se mantuvo en línea con los promedios históricos, la menor cantidad de días hábiles y la caída de los precios internacionales afectaron el valor de las exportaciones. Sin embargo, el enfoque ahora está en la dinámica del tipo de cambio real y en la presión sobre los dólares libres. El BCRA enfrenta vencimientos de deuda extranjera, y el Tesoro también tiene compromisos financieros importantes.
Las reservas netas, aunque aún sólidas, bajaron a niveles similares a los de marzo. El contexto internacional complica aún más la situación: la fortaleza de la economía estadounidense contrasta con las fragilidades en otras partes del mundo, y el dólar se fortalece frente a las monedas emergentes. El BCRA mantiene un esquema cambiario conservador, pero las tasas de interés podrían mostrar una tendencia al alza ante las necesidades de roll-over del Tesoro.
En este contexto, el mercado cambiario se encuentra en una encrucijada, y la política monetaria y fiscal deberán navegar con cautela en los próximos meses. La estabilidad de las reservas y la competitividad del peso argentino están en juego, mientras el mundo observa atentamente los movimientos del dólar.