El fiscal regional Claudio Vottero brindó detalles clave sobre la investigación del ataque en la Escuela N° 40 de San Cristóbal, donde un adolescente de 15 años asesinó a un compañero e hirió a otros estudiantes.
El funcionario aclaró qué se sabe hasta ahora y qué hipótesis quedaron descartadas en las primeras horas de la causa.
Vottero explicó que el hecho se investiga como un homicidio común, bajo los mismos parámetros que si el autor fuera mayor de edad.
“Estamos investigando un hecho de homicidio como si hubiese sido cometido por un autor mayor”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el objetivo es determinar la existencia del hecho y la autoría.
Sin embargo, aclaró que el proceso cambia completamente por tratarse de un menor de 15 años, es decir, no punible: “El direccionamiento del proceso va a avanzar hacia soluciones distintas”.
Qué pasará con el menor: medidas de protección y no castigo
El fiscal confirmó que el adolescente ya fue trasladado a un centro de asistencia en la ciudad de Santa Fe, donde permanecerá alojado de manera provisoria.
Además, indicó que en una audiencia reciente se resolvió que continúe allí hasta la audiencia de atribución de cargos, prevista para los próximos días. En ese marco, explicó: “No se apunta a una pena privativa de la libertad, sino a medidas de protección”.
Entre las posibles decisiones judiciales, mencionó:
- La prohibición de regresar a San Cristóbal
- El alojamiento en un instituto semiabierto
- Medidas de resguardo para las víctimas, el agresor y sus familias
No hay evidencia de bullying ni conflictos familiares
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la desmentida de versiones que circularon tras el hecho. Vottero fue categórico: “No hay ninguna evidencia que determine que haya existido bullying, al menos en este momento”.
También descartó, por ahora, indicios de conflictos intrafamiliares vinculados al ataque. “Se han dicho muchas cosas que no son ciertas”, advirtió, y pidió prudencia mientras avanza la investigación.
El fiscal también negó que existan pruebas de que el adolescente haya actuado bajo los efectos de sustancias. “No tenemos ninguna evidencia que indique que haya actuado bajo estupefacientes”, afirmó.
Cómo ingresó el arma y dónde la preparó
Vottero brindó detalles precisos sobre la mecánica del ataque y corrigió versiones iniciales.
Según explicó, el arma:
- No fue llevada en un estuche de guitarra
- Fue ingresada dentro de una mochila
- Fue preparada dentro de un baño del colegio
“Allí se coloca el arma en condiciones de ser utilizada y se pone el cinturón con cartuchos”, detalló. El arma era una escopeta calibre 12-70, perteneciente al abuelo del agresor.
La fiscalía pudo establecer que el atacante efectuó cuatro disparos. “Se cargó una vez, disparó, volvió a cargar y disparó nuevamente”, explicó el fiscal.
El ataque fue detenido por un trabajador de mantenimiento de la escuela, quien logró reducir al adolescente tras los últimos disparos.