La Autoridad Nacional de la Competencia dispuso investigar el esquema tarifario del gas tras el planteo del gobierno de la provincia de Santa Fe. La presentación, que derivó en la investigación que se ordenó este lunes 12 de enero, la realizó el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini. Tras varios meses, con respuesta de Enargas mediante, Nación escuchó el reclamo que afecta a más de 400 industrias santafesinas. Con el predominio del gas neuquino, más barato que el importado, las autoridades santafesinas insistieron en que si se actualiza la fórmula, podría reducirse hasta un 40 % la tarifa y mejorar la competitividad. “Con el gobernador Maximiliano Pullaro miramos cada tema, y le damos seguimiento, este planteo de revisar la tarifa y la composición, y ajustar a lo que corresponde, es un punto que seguimos de cerca porque si se resuelve a favor nuestro, ganan competitividad nuestras empresas”, señaló Puccini.
El Tribunal de Defensa de la Competencia dispuso este lunes 12 iniciar una investigación de mercado en los segmentos de distribución y comercialización de gas natural en el ámbito nacional a partir del planteo realizado por la Provincia meses atrás ante el Enargas, la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.
En ese pedido, Santa Fe advirtió que las tarifas vigentes no reflejaban la nueva matriz energética del país y que esa distorsión afectaba directamente la competitividad de más de 400 industrias santafesinas.
La investigación de mercado, dispuesta por el Tribunal de Defensa de la Competencia, se centra en los segmentos de distribución y comercialización de gas natural a nivel nacional. El reclamo provincial había sido presentado meses atrás ante el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, y volvió a tomar relevancia tras la decisión formal de avanzar con el análisis del esquema vigente.
Desde el propio Enargas se reconoce que el sistema tarifario se encuentra en una etapa de transición. En informes previos, el organismo señaló que muchos contratos y criterios de cálculo fueron diseñados bajo supuestos productivos que ya no se corresponden con la realidad actual, marcada por el fuerte crecimiento del gas neuquino y por cambios en los flujos de transporte. En ese sentido, advirtió que el marco tarifario debería ser revisado por la Secretaría de Energía, junto con los contratos vigentes, para adecuarlo a la nueva configuración del sistema.
Uno de los puntos señalados es que las diferencias tarifarias entre regiones no pueden explicarse únicamente por limitaciones de infraestructura heredadas, y que no resulta razonable que clientes de la misma categoría y dentro de una misma distribuidora enfrenten costos de transporte distintos basados en esquemas ya superados.
El trasfondo del reclamo se vincula, además, con obras recientes como la reversión del Gasoducto Norte, que modificaron el mapa energético del país y consolidaron el predominio del gas proveniente de Neuquén en amplias zonas del centro y norte argentino. Sin embargo, según advierten desde el sector productivo, la tarifa mayorista no acompañó ese cambio.
Para la industria, el impacto potencial es significativo: la energía puede representar hasta el 40 % de los costos operativos de una empresa intensiva en gas. Una eventual corrección del esquema tarifario, sostienen, podría mejorar la competitividad, aliviar costos y generar mejores condiciones para la producción y el empleo, no solo en Santa Fe sino también en otras provincias con perfiles productivos similares.
La investigación ahora en marcha deberá determinar si el sistema vigente genera distorsiones o prácticas que afecten la competencia y, en ese caso, si corresponde avanzar en modificaciones. Mientras tanto, el debate sobre cómo adaptar las tarifas energéticas a la nueva realidad productiva y territorial del país vuelve a quedar en el centro de la agenda económica.