El manifiesto de la convocatoria náutica advierte sobre aquello que califican como un “crimen ambiental” y una “entrega de soberanía”. Puntualmente rechazan el proyecto de dragado a 44 pies del río Paraná, así como su reprivatización y entrega a manos extranjeras.
Luciano Orellano, integrante del Foro por la Recuperación del Paraná, una es las organizaciones que impulsa la travesía, manifestó: “Estamos preocupados por la cuenca y el agua es madre de la civilización. Hace 26 años que los argentinos perdimos la gestión y administración de nuestros ríos y el impacto ambiental ha sido de tremendo. Se quiere llevar a la renuncia del Estado sobre el dragrado y balizamiento y llevarlo a 44 pies. Lo que quieren hacer es un ecocidio. La cuenca es de importancia estratégica global, acá circulan 120 millones de toneladas debido al tráfico de buques”.
Pablo Payró, también miembro del Foro, indicó: “Venimos trabajando duro en esta iniciativa náutica, que va a hermanar Victoria y Rosario con la idea de visibilizar la preocupación que existe en un abanico amplio organizaciones, ya sea ambientales, sociales, políticas, entre otras. Acá hay un objetivo de avanzar en un proceso de continuar la privatización y avanzar en el dragado del río”. Payró informó que la travesía comenzará a las 9 de la mañana desde el club de pescadores de Victoria, hasta llegar a la isla de los Mástiles frente a Baigorria a eso de las 13 horas. “Nos parecía importante hacer un cruce del río y hacerlo en el río, para entenderlo como un patrimonio común”, reflexionó.
A las 17 será la culminación de la cruzada en la ciudad de Rosario. En la Rambla Catalunya harán una radio abierta y habrá entrevistas con distintos referentes. El cierre será con festival desde las 18, en donde se presentarán bandas de folclore y cumbia.
“Estas actividades son para informar y desocultar cuáles han sido las consecuencias del proceso de dragado sobre el Río Paraná y lo que podría generar un dragado mayor. Estas cuestiones ya están incluso afectando el funcionamiento del río, venimos de una sequía muy grande, el taponamiento de las bocas que ocurrió por dragado sin control, lagunas que se han secado, las quemas, entre otras”, advirtió Payró. Finalmente agregó: “En comparación con 10 años atrás en las fotos aéreas ya es evidente la reducción de zonas con agua. Los ríos internos del humedal que evitaban la expansión del fuego hoy ya no existen”.