El cruce entre Boca y Cruzeiro por la Copa Libertadores no solo dejó fútbol dentro de la cancha, sino también un clima caliente en las tribunas que derivó en un nuevo escándalo. Durante el entretiempo, se produjo un intercambio de insultos, gestos y provocaciones entre ambas parcialidades que obligó a actuar a las fuerzas de seguridad.
Todo se desencadenó segundos después de que el árbitro marcara el final del primer tiempo, en un contexto ya tenso tras una polémica expulsión de Adam Bareiro. Desde ese momento, comenzaron los cruces entre hinchas, donde la situación escaló rápidamente.
En medio del descontrol, un simpatizante de Boca realizó gestos considerados racistas hacia la hinchada de Cruzeiro, lo que generó la inmediata reacción de la policía. Si bien en un primer momento logró evadir a los efectivos, finalmente fue identificado y detenido dentro del estadio.
El momento que desató el caos
Según se pudo reconstruir, el hincha argentino realizó gesticulaciones vinculadas al color de piel en dirección al público local. Un agente de seguridad detectó la situación y dio aviso a la Policía Militar, que actuó con rapidez para trasladarlo a una dependencia del estadio.
“Un hincha argentino fue detenido por realizar gestos racistas contra la hinchada de Cruzeiro”, señalaron fuentes policiales brasileñas. Además, indicaron que el hecho será formalizado mediante un Boletín de Ocurrencia una vez finalizado el encuentro.
El episodio generó un tumulto en la zona divisoria entre la tribuna visitante y el sector de prensa, elevando aún más la tensión en el Mineirão.
Provocaciones de ambos lados
Pero no fue el único hecho polémico. Minutos después, un hincha brasileño respondió con una provocación distinta: sacó billetes y los exhibió hacia la parcialidad de Boca, en una actitud claramente desafiante. La policía intentó intervenir, aunque en este caso el involucrado logró escapar entre la multitud.
El partido, correspondiente a la tercera fecha del Grupo D, tenía en juego más que tres puntos: ambos equipos disputan la punta del grupo y la clasificación a los octavos de final, lo que también ayudó a caldear el ambiente.
Una vez más, el foco se corrió del fútbol y quedó puesto en episodios de violencia y discriminación, una problemática que la CONMEBOL intenta erradicar, pero que sigue apareciendo en los momentos más calientes de la competencia.