La Justicia de Uruguay decretó el embargo de Rampla Juniors, el club de Gillett y Tofoni
- Mar 07, 2026
La Justicia de Uruguay decretó el concurso y embargo de Rampla Juniors, un club que administran Foster Gillett y su socio Guillermo Tofoni bajo el formato de Sociedad Anónima Deportiva (SAD). La Justicia Uruguay constató deudas por cientos de miles de dólares que superan el activo del club.
El club está atravesado por problemas financieros y se encuentra bajo la lupa de los organismos de control. En tanto -según publica la web Doble Amarilla-, el escándalo surge en medio de una investigación de la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (SENACLAFT) contra Gillett y Tofoni por presunto lavado de activos, una causa que agrega tensión al escenario institucional y económico que atraviesa la entidad.
Como parte de la decisión, Gillett y Tofoni fueron desplazados de manera inmediata y se convocó a una Junta de Acreedores para el 22 de septiembre, instancia clave para definir los pasos a seguir en el proceso concursal y evaluar la situación patrimonial del club.
En diciembre de 2024, una asamblea del club Rampla resuelve adoptar el régimen jurídico de SAD, aprobando la propuesta del grupo inversor liderado por Gillett.
Sin embargo, nada salió de acuerdo con lo pensado, dado que descendieron a la Primera División Amateur (Tercera División) por primera vez en su historia. Los empresarios llegaron con la promesa de invertir USD 2,5 millones. Sin embargo, ese monto nunca llegó a aparecer en las arcas del club.
El sitio Montevideo Portal, da cuenta que en determinado momento del año pasado, Rampla recibió USD 1 millón que estaba por fuera de lo prometido para poder poner el equipo en cancha.
Ese descalabro, denunciado por los hinchas y otros dirigentes, llevó a que la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Senaclaft) realizara un informe de fiscalización.
La situación económica de Rampla atraviesa una crisis sin precedentes. El paso de Gillett y Tofoni dejó al club arrasado, al punto que tuvo que poner en alquiler su estadio y de todas formas aún adeuda dinero a tres complejos deportivos.
Incluso la pretemporada debió aplazarse por deudas en varios complejos deportivos, los cuales le cerraron sus puertas a un Rampla que se ve obligado a entrenar en su estadio.
En tanto, en las últimas horas trascendieron versiones sobre una demanda de Gillett sobre Estudiantes por el préstamo de USD 10 millones que el empresario hizo al club argentino.
El magnate demandaría al club de La Plata por "daños y perjuicios" y le exigiría la devolución del préstamo que realizó en el inicio del año pasado cuando se asoció con el presidente de la institución, Juan Sebastián Verón.
Desde el entorno de Gillett negaron al sitio local 0221 la posibilidad de avanzar con acciones judiciales al tiempo que plantearon que no exigirán la devolución inmediata del dinero a Estudiantes ni aplicarán penalidades vinculadas al Memorándum de Entendimiento (MOU).
Las versiones que corrieron en la capital provincial daban cuenta que el empresario había enviado una carta documento para exigir la devolución inmediata del préstamo otorgado al Pincha, además de aplicar una multa relacionada con el MOU que finalmente no se firmó entre las partes.
La desesperación y el apuro de Gillett por recuperar los 10 millones radica en la deuda generada por el Rampla de Uruguay. Es que, en caso de que no achiquen el pasivo en las próximas semanas, el club enfrentaría severas sanciones y podría no jugar durante todo el año.