Fernando Cerimedo lo llamó “socio y amigo” el 11 de febrero pasado cuando subió al escenario de la Hispanic Prosperity Gala para recibir el premio al “Consultor Político Hispano del Año”. La mención no era antojadiza: ambos fueron parte de la campaña electoral que ganó Nasry Asfura en Honduras en 2025, a la par que Rodrigo Paz se alzaba con el triunfo en Bolivia. Andrés “Andy” Rivas es el alter ego del exasesor de Javier Milei ahora detenido, con quien se repartían los trabajos de consultoría electoral en distintas zonas de la región. Si Cerimedo fue el “Santiago Caputo boliviano”, Rivas lo es en Paraguay, donde asesora al presidente Santiago Peña. Pero también tiene un pie en Uruguay y fue más allá: estuvo muy cerca de Gustavo Menéndez, intendente peronista de Merlo, en el conurbano bonaerense.
Rivas se presenta como “estratega geopolítico” y CEO de una consultora que dice operar en Argentina, Brasil, Bolivia, Honduras, Paraguay, Perú, España y Estados Unidos. Ganó el Napolitan Victory Award 2019 por la campaña del entonces diputado paraguayo Hugo Ramírez en Asunción y fue, según sus propias entrevistas, becario de la Fulbright, la Fundación Naumann alemana, la Oficina Económica de Taipei y la española Fundación FAES. Es también parte de la trama que liga a Cerimedo con José Luis Espert y Federico “Fred” Machado, como elDiarioAR reveló ayer: ambos cercano al norteamericano Dick Morris, cuyo peón en la región es Luis Rosales, el excandidato a vice de Espert en la campaña de 2019 que financió Machado.

Junio de 2024: Andy Rivas, primero a la izquierda; Adrián Cervantes, Fundador Biossman México; Santiago Peña, Presidente del Paraguay; Javier Cárdenas, de la junta directiva Centro Adam Smith; Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae; Rubén Ramírez Lezcano, Ministro de Relaciones Exteriores del Paraguay.
El vínculo más documentado de Rivas es con Paraguay, donde actualmente vive. Su relación con el presidente Santiago Peña y con el partido Colorado (ANR) data de noviembre de 2017, cuando apareció en una reunión de la Junta de Gobierno del partido junto a Peña –entonces precandidato– y al dirigente Pedro Alliana. Desde 2024 esa cercanía se intensificó al punto de que los medios lo colocan como el "ASESOR A LA SOMBRA" del canciller Rubén Ramírez Lezcano.
Con ese rol lo acompañó a la reapertura de la embajada de Israel, a la fiesta nacional de Taiwán –Paraguay es el único país de Sudamérica y uno de los 12 en todo el mundo que mantiene lazos diplomáticos oficiales con la isla–, a un encuentro con el congresista estadounidense Mario Díaz-Balart y figuró como “honorable consejero” en la invitación oficial paraguaya a la asunción de Donald Trump, en enero de 2025. El problema, señaló ABC en una serie de notas de ese verano, es que Rivas no figura en las planillas del Ministerio de Relaciones Exteriores ni en los registros de contrataciones públicas, por lo que nunca quedó claro quién financia sus viajes y estadías. Funciona de algún modo como Cerimedo lo hacía en Bolivia y, más acá, Santiago Caputo con el propio Milei.
El diputado opositor paraguayo Mauricio Espínola pidió informes al respecto luego de que la candidatura de Ramírez Lezcano a la secretaría general de la OEA fracasara por falta de apoyos regionales, en marzo de este año, tras una gira de año y medio que hizo que el presupuesto de pasajes y viáticos de la cancillería paraguaya casi se duplicara: pasó de 24.398 a 46.764 millones de guaraníes entre 2024 y 2025. Otro lazo le da cierta influencia a Rivas: está casado con la fiscal paraguaya Irma Llano, especializada en delitos informáticos y la lucha contra el crimen organizado.
En Paraguay el diario ABC lo tildó de “asesor mau”, en referencia al vocablo local que significa “trucho”: llegó a convencer a Peña de lograr un encuentro con Donald Trump que pese al viaje del paraguayo a EE.UU. Su llegada al gobierno paraguayo es innegable: aparece en una foto del 1 de junio de 2024 junto a Peña, el canciller Ramírez Lezcano y Daniel Hadad, dueño de Infobae, en una gala de la Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University. Infobae lo presentó como “estratega geopolítico”. Desde el entorno de Hadad negaron vínculo con Cerimedo y se limitaron a señalar a Rivas como “un tipo muy educado y consultor como un Durán Barba”, justamente el exconsultor de Mauricio Macri y de cuya escuela salieron muchos de los asesores libertartarios.
“Es un busca que se la da de consultor internacional y lo une a Cerimedo el estilo berreta y la aspiración de poder. Rivas se presenta y vende el humo que le consigue cosas a sus clientes con el Departamento de Estado, como hizo con Peña”, comentó una fuente que conoce sus vínculos internacionales. “Hay mucho de fantasía y de la locura que tenía para ascender en el corto plazo. Eso lo hizo para hacer su negocio de ascenso porque funciona más como operador que como consultor. Lo mismo Cerimedo: su negocio era ser un militante disfrazado de consultor”, dijo otro experto en comunicación política que conoció a ambos en persona.
Rivas tiene su propia versión de sí mismo. “El mejor consultor es el que le sirve al cliente y punto”, dijo en una entrevista de 2020 en MPR Group donde habla de su oficio de consultor. “No busco caerle bien ni ser simpático ni adulador de mi cliente”, fue otra de sus “máximas”, donde aseguró: “Prefiero ser un buen conocido y comer un asado, a fallarte en una relación profesional”. Y agregó: “Un consultor profesional sabe hacer pocas cosas, muy especializadas y bien”.

Rivas y su pareja, la fiscal Llano de Paraguay.
La proyección de Rivas no se detiene en Asunción. En septiembre 2025 fue designado representante local y director de la sede uruguaya del Centro Adam Smith para buscar “ampliar la presencia” de la Florida International University en América Latina mediante espacios de formación en “libertad económica y valores conservadores”. El proyecto integra a un panel de referentes que incluye a Juan Guaidó, Álvaro Uribe, Felipe Calderón, Iván Duque y el propio Mauricio Macri, y generó cuestionamientos en Uruguay por representar, según sus críticos, más un espacio de adoctrinamiento ideológico que uno académico.
El modo Rivas de operar sin cargo formal en asuntos diplomáticos también dejó una marca en Argentina. Se relacionó junto con Cerimedo con el exmileísta Ramiro Marra. También, según pudo reconstruir los medios argentinos a partir de fuentes con conocimiento directo de esas gestiones, fue Rivas quien organizó en abril de 2024 el viaje a Taiwán de los diputados Álvaro Martínez (La Libertad Avanza) y Karina Bachey (PRO), costeado por el gobierno taiwanés.

Cerimedo, segundo a la izquierda, y Rivas, primero a la derecha. En el medio, el exmileísta Ramiro Marra, en Paraguay.
