La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo había acusado formalmente en 2020 y este sábado hizo pública una acusación sustitutiva que mantiene los cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos vinculados al uso de armas automáticas. Hasta ahora, el expediente se tramitaba sin la presencia física del acusado en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump confirmó que el destino final de los detenidos. “Serán llevados a Nueva York”, afirmó en declaraciones televisivas, al referirse a los pasos posteriores a la captura, y describió el operativo como una acción de alta complejidad planificada durante meses.
En esa línea, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, explicó que la misión se apoyó en un extenso trabajo de inteligencia. “Fueron meses de trabajo de nuestros colegas de los servicios de inteligencia. Observamos, esperamos, nos preparamos”, señaló en conferencia de prensa. Caine precisó además que más de 150 aeronaves participaron de la operación, coordinadas desde distintos puntos del hemisferio.
La guardia cubana que cayó en Caracas
Respecto, al operativo estadounidense en Venezuela todavía no hay datos oficiales sobre la cantidad de muertos que quedaron en los cuarteles chavistas y en el bunker donde se escondía Maduro en las cercanías de Maiquetía. Un alto funcionario venezolano le habría señalado a The New York Times que las víctimas fatales "son al menos 40", en su mayoría soldados, pero también con algunos civiles como "daño colateral" de la impactante "Operación Martillo".
El ataque de Estados Unidos en Caracas incluyó más de un centenar de aviones, que bombardearon los principales cuarteles militares chavistas, neutralizando así la defensa aérea venezolana, una situación que lograda permitió que entraran los helicópteros en los que iba la fuerza de asalto, en su mayoría miembros de la Delta Force, los encargados de capturar a Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Una foto de la agencia AFP mostró como se encontraba el Fuerte Tiuna, la mayor base militar del chavismo en Caracas, el pasado 22 de diciembre, y como lucía este sábado por la tarde, luego del devastador bombardeo nortamericano. Pabellones enteros había desaparecido y eran simplemente pilas de restos oscuros diseminados en el piso.
El presidente Donald Trump, en una de las notas que concedió este sábado, en este caso a The New York Post, contó un detalle sobre los muertos del chavismo en Caracas, indicando que muchas de las víctimas eran de nacionalidad cubana.
Durante muchos años se dijo que la guardia personal de Maduro era de agentes cubanos, ya que el mandatario chavista no confiaba ni en su propio ejército, por lo que lo rodeada una guardia pretoriana llegada de La Habana. Trump con sus afirmaciones confirmó algo así, precisando "Sabes, muchos cubanos perdieron la vida anoche...".
"Muchos cubanos perdieron la vida, estaban protegiendo a Maduro...", agregó el presidente estadounidense, que ironizó sobre esos agentes cubanos en el sentido de que haber ido a hacer de custodios chavistas "no fue una buena decisión".
Venezuela y Cuba han estado estrechamente ligadas desde los tiempos de Hugo Chávez, y juntos han soportado las pesadas sanciones económicas impuestas desde Washington.
Cuba ha dependido por décadas de la ayuda económica y petrolera de Venezuela. Trump también habló de eso: "Cuba siempre fue muy dependiente de Venezuela, de ahí obtenían su dinero, y protegían a Venezuela, pero eso no les salió muy bien en este caso".
Antes del ataque durante la madrugada del sábado, y mientras Washington acumulaba fuerzas en el Caribe, medios estadounidenses habían reportado que Maduro dependía de asesores y guardaespaldas cubanos. Trump había dicho por la mañana que no había soldados norteamericanos muertos en el ataque a Caracas, aunque admitió que algunos de los marines habían resultado heridos, aunque habían sobrevivido. "Creo que van a estar bien", dijo Trump.
Finalmente, para cerrar el tema Cuba, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lanzó una advertencia a Cuba. "Si yo viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría preocupado al menos un poco", dijo el secretario de Estado Marco Rubio.