Que el proceso de reforma constitucional sea histórico no implica que se lleve adelante con mucha rosca política y una anémica reforma.
De hecho, la previa de la Convención Constituye, que comenzará a funcionar este lunes a la mañana en la Legislatura santafesina, estaba marcado por las dificultades entre oficialismo y oposición para establecer las reglas de funcionamiento del cuerpo que debe reescribir la Carta Magna provincial. Aun así, los canales de diálogo entre Unidos, el peronismo y La Libertad Avanza estaban abiertos y activos.
El pacto Pullaro - Perotti
En esta ocasión, Unidos logró el objetivo respaldado en diputados por los votos de dos sectores políticos que no estarán en la Convención: el perottismo y el Frente Amplio por la Soberanía. El sector encabezado por el ex gobernador de la provincia, ex gobernador, dio los votos en Diputados contra la decisión de otros espacios del justicialismo, sin embargo resolvió no participar de la elección de convencionales. El frente de izquierda no logró los votos necesarios para sentarse en esa asamblea.
Mucho se habla en los pasillos de las diferentes cámaras que el pacto se forzó cuándo las cuentas del anterior gobierno perottista tuvo algunos tropiezos con el programa multimillonario Conectar.
A las 10 de la mañana está fijado el arranque de la Convención Constituyente, el cuerpo que, por primera vez en 63 años, buscará actualizar la Constitución de la provincia. Son 69 los convencionales elegidos.
La discusión sobre el Reglamento
Los 33 convencionales de Unidos se reunieron anoche en el comité provincial de la UCR. Los 12 de Más para Santa Fe, el sector con el que busca construir los acuerdos, en la sede del PJ de calle Crespo. Intercambiaron mensajes durante todo el domingo, sin poder llegar a un acuerdo.
Más para Santa Fe (alianza entre el PJ , Frente Renovador y Ciudad Futura) es la segunda minoría con 12 bancas y la tercera es La Libertad Avanza con 10 escaños. 7 bancas son para Somos Vida y Familia que tiene a Amalia Granata como referente; 4 de Activemos, el sector liderado por el senador justicialista Marcelo Lewandowski, mientras que otros 3 lugares son para el Frente de la Esperanza que llevó como cabeza de lista a Alejandra Olivera pero que tiene a dirigentes peronistas entre sus integrantes.
Desde la semana pasada, los encuentros públicos fueron terminando, se abrió la negociación política por el reglamento y se empezaron a tejer apuntes sobre el texto de la futura Constitución.
Esa norma habilitó temas institucionales clave, entre ellos la posibilidad de reelección del gobernador Maximiliano Pullaro, impulsor de este proceso histórico que logró lo que sus antecesores desde el 94 impulsaron y no pudieron. La agenda incluye también límites a la reelección indefinida de los legisladores, la eliminación de fueros, la actualización de derechos de cuarta generación —como acceso a internet, ambiente sano y participación ciudadana— y, fundamental para Rosario, el reconocimiento de la autonomía municipal y la institucionalización de las áreas metropolitanas.
La discusión ahora es el sistema de votación (2 tercios si - no) y otras reglamentaciones que deben estipular los convencionales.
Pero el reglamento que debe regir el trabajo de la Convención seguía trabado. El principal punto de conflicto es cómo se aprobará el texto final de la reforma. Unidos quiere que sea por mayoría simple. Pero el PJ exige que sea por dos tercios, con el argumento que si el quórum es de 36 convencionales la mayoría simple podría llevar a que con el voto de solo 18 se apruebe la nueva Constitución. Unidos retruca que ese nivel de exigencia le daría a las minorías un poder de veto que podría ser usado como herramienta de bloqueo y extorsión.
Acaso una salida posible sea acordar que se vote por mayoría absoluta, es decir la mitad más uno del cuerpo.
