La Favorita a merced

En unos días, cuando el calendario marque el mes de junio, el segundo y el tercer piso de La Favorita quedarán vacíos. El administrador del inmueble que representa a la familia García, heredera de los fundadores de la más simbólica tienda rosarina, decidió “no renovar los contratos” de los comercios que ocupan ambas plantas porque tiene intención de vender el palacio de estilo francés inaugurado en 1929, según explicó a los medios una fuente con conocimiento del tema. La crisis de ingresos que afecta a la actividad más el cambio de modalidad de tienda departamental a galería con comercios cerrados “nunca arrancó”, abundó el especialista como uno de los fundamentos de la crisis actual.

A tres años de su reinauguración durante una muy emotiva ceremonia, el “sueño” del que habló entonces el intendente Pablo Javkin parece diluirse en medio de la recesión y los tironeos “entre privados”. El jefe político de la ciudad se refirió a las consecuencias de la caída del consumo en el comercio local, pero dijo que “lo de La Favorita lo dejo aparte, porque entiendo que hay ahí toda una discusión que hace también a una posible compra o no de la propiedad”.

La historia del edificio La Favorita, un emblema rosarino que sigue con las  persianas bajas – Rosario Nuestro

 

Carta documento

Los contratos de los comerciantes locales que en 2023 apostaron por la reapertura de la histórica tienda bajo el paraguas del desarrollador Guillermo Nudemberg, el mismo que dirige el Fisherton Plaza Chic Mall, no se renovarán a partir de junio. Según pudo saber este diario, los titulares de los locales ubicados en el segundo y el tercer piso de La Favorita recibieron cartas documentos mediante las cuales les notificaron la novedad.

El motivo: los propietarios del inmueble tienen la intención de venderlo. Se trata de varias familias, herederas de los comerciantes asturianos Ramón y Ángel García, quienes en 1987 levantaron una pequeña tienda en la esquina que hoy se cruzan la peatonal Córdoba con calle Sarmiento, más precisamente en su ochava sudoeste. Cuarenta años después se transformó en el emblemático edificio céntrico.

Las notificaciones formales estuvieron precedidas de una tensión entre el administrador del edificio y Nudemberg, representantes de la desarrolladora comercial, cuyo contrato vence en 2027. El conflicto, dicen en off quienes conocen lo ocurrido, se originó en la dificultad para los comerciantes de renovar contratos sin saber si tendrían la continuidad que requiere la inversión, aderezado por quejas del desarrollador acerca de reparaciones edilicias no realizadas. Este diario contactó a Nudemberg para conocer su posición, pero el empresario y abogado se excusó de hacer comentarios al respecto.

“El tema es grave porque no se están renovando los contratos y eso genera un problema a los comercios que invirtieron en infraestructura y personal”, sostuvo la fuente del ámbito comercial antes mencionada, que solicitó la preservación de su identidad. Desde el municipio, por su parte, explicaron que se trata de “un problema entre privados” frente al que solo pueden estar atentos.

Crisis de consumo

El intendente Javkin dijo esta semana que “en general, veo un panorama complicado cuando se trata de consumo” en relación al comercio local por la caída del poder adquisitivo del salario, y explicó que “los alquileres más caros son los primeros que empiezan a tener tensión, empieza una etapa de renovación de alquileres y mucha gente dice ‘yo con estos costos prefiero retirarme’”.

El Departamento de Economía de la Federación Gremial del Comercio e Industria (Fecoi) difundió un informe en el que afirma que en abril pasado el 8% de los inmuebles con fines comerciales estuvieron desocupados en el centro de la ciudad, equivalente al 8% de vacancia.

De todos modos, el intendente aclaró que “lo de La Favorita lo dejo aparte, porque entiendo que hay ahí toda una discusión que hace también a una posible compra o no de la propiedad”. A la vez, el alcalde local destacó que “para nosotros es clave que ese edificio se haya recuperado, y vamos siempre a acompañar el hecho de que pueda funcionar”.

Hace tres años, el 17 de mayo de 2023, durante el acto de reapertura por el que el municipio trabajó intensamente para acercar a las partes, Javkin había manifestado que “es una alegría enorme para mí, como intendente de Rosario, compartir junto a ustedes esto que tanto soñamos. Un sueño por el que peleamos contra todas las difíciles que pasamos en este último tiempo. Porque la ciudad lo merecía, porque nos lo merecemos”. Y agregó que “el día que se bajaron las persianas de esta esquina, todos sentimos un dolor enorme”.

Tres años más tarde la recesión, el comercio electrónico, los salarios deprimidos, la apertura de importaciones y las diferencias entre los privados pone en duda la continuidad de aquél “sueño” de reapertura, luego de que el histórico edificio quedara vacío tras la salida del grupo chileno que explotó la tienda bajo el nombre de Falabella entre 1994 y 2021, cuando decidió retirar sus inversiones de la Argentina.

“No circula gente”

El único comerciante que habló públicamente de la situación en La Favorita fue el titular de la firma local This Week, Sergio Colatti, quien anunció que su marca se retira de la tienda convertida en una suerte de galería. “Decidimos retirarnos. Hay un deterioro enorme en las instalaciones y no circula gente”, sostuvo en declaraciones a Cadena 3.

A la vez, confirmó lo dicho por la fuente consultada por este diario. “Nos informaron que no se renovará el contrato de alquiler. Ante eso, muchos locales están optando por irse”, sostuvo Colatti, y mencionó problemas edilicios como una escalera mecánica fuera de servicio y una la caída de ventas.

“La gente no está comprando, el bolsillo implosionó. Hay caídas de hasta el 30% en algunos rubros”, detalló el empresario textil. La fuente antes mencionada agregó que, además de la recesión, la nueva La Favorita no consiguió instalarse en los hábitos de consumo como la tienda unificada que fue, tanto cuando la gestionó la familia García como cuando lo hizo Falabella.

“No viene desde ahora”, dijo, para afirmar que “no arrancó nunca”, a pesar del esfuerzo del gerenciador y los comerciantes que apostaron a su revitalización. “No caló el tema del comercio cerrado en La Favorita, sino que funcionaba como tienda única”, añadió.

Sobre el futuro de la mítica tienda nadie se anima a brindar un pronóstico. La posible venta del inmueble a inversores chinos estaría caída, si es que existió. Por ahora, a fines de junio quedarán fuera de uso el segundo y tercer piso del inmueble de 10.522 metros cuadrados, planta baja, cuatro pisos y dos subsuelos, cuyo valor se estima en unos 10 millones de pesos.

 

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