El consultor político analizó el escenario electoral, cuestionó el impacto de la crisis sobre el consumo y advirtió que el Gobierno llega a la contienda electoral con una economía que funciona “a dos velocidades”. También consideró que el peronismo tiene altas posibilidades de unificarse y que la principal estrategia oficialista será evitar la concentración del voto opositor.
El escenario político y económico argentino atraviesa una etapa de creciente incertidumbre de cara al año electoral. En ese contexto, el consultor político Facundo Nejamkis analizó las dificultades que enfrenta el gobierno de Javier Milei, el deterioro de algunos indicadores de opinión pública y las posibilidades de oficialismo y oposición ante las próximas elecciones.
Durante una entrevista con Chiche Gelblung en Hola Chiche, Nejamkis sostuvo que una de las principales dificultades del Gobierno es que una parte de la sociedad no percibe una mejora concreta en su vida cotidiana.
Al referirse a las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, el consultor consideró que el oficialismo comenzó a registrar ese malestar. “Me parece que le entró la bala de que hay una parte de la sociedad que siente que el Gobierno no es empático y no está registrando lo que le pasa en su vida cotidiana”, analizó.
Según Nejamkis, esta percepción aparece reflejada en los estudios de opinión pública y se relaciona con una discusión todavía abierta dentro del oficialismo acerca del papel que debe desempeñar el Estado.
“Esto se ve en las encuestas, en la caída de la imagen del Gobierno y en la recuperación que tienen los opositores en términos de imagen”, señaló.
Una economía que funciona “a dos velocidades”
El consultor utilizó una particular comparación para describir el momento que atraviesa la Argentina y el impacto que tiene sobre las perspectivas electorales del oficialismo.
“El Gobierno entró a la recta electoral en dos ruedas, en una situación bastante compleja, porque la economía funciona en dos velocidades”, afirmó. De acuerdo con su análisis, mientras algunos sectores vinculados principalmente a las actividades primarias atraviesan un escenario favorable, otras ramas de la economía relacionadas con el mercado interno continúan enfrentando dificultades.
El consumo y el acceso al crédito aparecen, en ese sentido, como dos de los principales problemas. “La sociedad expresa un reclamo alrededor de cómo está funcionando el consumo y el mercado de crédito. El Gobierno no inició de la mejor manera el año electoral”, sostuvo.
Sin embargo, Nejamkis evitó considerar que el oficialismo esté fuera de carrera. El analista remarcó que los sectores opositores también cargan con el costo de sus experiencias de gestión y que eso todavía le brinda a Milei un margen para recuperarse.
“Una derrota está a la vuelta de la esquina”
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando Gelblung le preguntó directamente si el Gobierno tiene posibilidades de perder las próximas elecciones.
La respuesta de Nejamkis fue tajante: “Sí, claro que sí. Porque cuando analizás la imagen, hay un 60% de tasa de rechazo hacia el presidente. Con esa tasa de rechazo, una derrota está a la vuelta de la esquina”.
Para el consultor, la situación obliga al oficialismo a conseguir una mejora económica y política antes de que avance el calendario electoral.
A su entender, el escenario más favorable para Milei sería lograr una victoria en primera vuelta, mientras que una eventual segunda vuelta podría presentar mayores dificultades.
“Hoy no se ve en las encuestas un escenario de primera vuelta, sobre todo con un peronismo unificado”, advirtió.
La estrategia de Milei: evitar una oposición unificada
Ante este escenario, Nejamkis planteó cuál debería ser, desde su perspectiva, la estrategia electoral del oficialismo. La clave estaría en impedir que los distintos sectores opositores confluyan detrás de una única candidatura competitiva.
“El Gobierno tiene la necesidad imperiosa de fragmentar el voto opositor y que no se articule en una sola opción competitiva”, explicó.
Incluso mencionó como ejemplo la conveniencia para el oficialismo de que candidaturas alternativas puedan incrementar su caudal electoral.
“Si yo estuviese en ese cuartel general, trabajaría para mejorar la posición de candidaturas alternativas, como la de Myriam Bregman, para que en lugar de sacar siete u ocho puntos, llegue a los quince”, planteó.
La lógica detrás de esa estrategia sería evitar que el voto opositor se concentre en una única alternativa con posibilidades concretas de enfrentar al oficialismo en un eventual balotaje.
Nejamkis apuesta por la unidad del peronismo
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la posibilidad de que el peronismo logre superar sus históricas divisiones internas y llegue unificado a la próxima contienda electoral.
Nejamkis consideró que la propia debilidad del Gobierno puede funcionar como un factor de cohesión dentro del principal espacio opositor.
“Cuando la cercanía con el poder parece más próxima, eso ayuda a reducir las tensiones. Hay más para repartir”, remarcó.
El consultor recordó que el peronismo logró resolver disputas internas en anteriores procesos electorales, como ocurrió en 2019 y 2023.
“Se saldó en el 2019, se saldó en el 2023 con la candidatura de Massa. ¿Por qué no se va a saldar ahora si el peronismo siente que Milei está débil y que pueden volver al poder?”, concluyó.
Finalmente el diagnóstico de Nejamkis planteó un escenario electoral todavía abierto, pero con una advertencia concreta para el oficialismo: la pérdida de apoyo y el deterioro de la percepción económica pueden convertirse en un problema electoral si no logran revertirse antes de las elecciones.
Al mismo tiempo, el consultor señaló que la oposición enfrenta su propio desafío: construir una alternativa competitiva y, particularmente en el caso del peronismo, superar las internas para evitar que la fragmentación termine favoreciendo a La Libertad Avanza.
