Tras la derrota de la izquierda en la primera vuelta del 17 de agosto, los bolivianos irán a las urnas este domingo para elegir a su próximo presidente.
En las elecciones del domingo 19, la atención de Bolivia no está centrada en quién ganará el primer balotaje de la historia del país andino. La mirada de los bolivianos está puesta en si conseguirán o no gasolina o diésel en los surtidores, combustibles cada vez más escasos.
Bolivia está cerca de quedarse sin divisas y al gobierno de Luis Arce cada vez le cuesta más conseguir los entre US$ 55 y US$ 60 millones semanales necesarios para importar combustible, según dijo el martes pasado el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo.
El centrista Rodrigo Paz y el conservador Jorge Tuto Quiroga competirán por los siguientes cinco años de gobierno en Bolivia en el primer balotaje de la historia del país.
El ganador encabezará el primer gobierno de centro derecha elegido en las urnas después de dos décadas de dominio del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido que gobernó de forma casi ininterrumpida desde 2006 bajo el liderazgo de Evo Morales.
En medio de una de las más duras crisis económicas que vive el país, con una inflación interanual de más del 23%, escasez de reservas internacionales y pérdida de valor de su moneda, una amplia mayoría optó por candidatos de la oposición.
Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), se presenta como un reformista moderado que busca un "capitalismo para todos". Entre los pilares de su propuesta está un plan de ajuste fiscal con el que buscará avanzar un recorte del gasto público.
Diputado, alcalde y actual senador por Tarija, Paz es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), quien fue uno de los principales dirigentes del histórico Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
Del otro lado, Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre), busca volver al gobierno 23 años después de haber ejercido la presidencia, de 2001 a 2002, tras la renuncia por enfermedad del exmandatario Hugo Banzer Suárez.
Quiroga busca presentarse como un hombre con experiencia técnica y política capaz de resolver los duros desafíos que plantea la economía del país. Para eso, defiende un duro plan de austeridad y una "terapia de shock".
Estos son los dos candidatos que pelearán por la presidencia de Bolivia este domingo 19 de octubre.
