El Congreso de Perú destituyó a Castillo por “permanente incapacidad moral” y quedó detenido  

El ex mandatario fue trasladado a la Procuradoría. Asume el cargo la vicepresidenta, Dina Boularte.

El Congreso de Perú declaró este miércoles la vacancia presidencial por “permanente incapacidad moral” y así desplazó a Pedro Castillo, quien horas antes había disuelto el cuerpo.

Castillo salió de Palacio de Gobierno y se trasladó a la sede de la Prefectura, donde fue detenido. Por sucesión constitucional, le corresponde a la vicepresidenta Dina Boluarte -quien emitió un tuit rechazando la ruptura del orden constitucional- asumir la jefatura del Estado. “Rechazo la decisión de Pedro Castillo de perpetrar el quiebre del orden constitucional con el cierre del Congreso. Se trata de un golpe de Estado que agrava la crisis política e institucional que la sociedad peruana tendrá que superar con estricto apego a la ley”, dijo Boluarte.

El expresidente de Perú había anunciado este miércoles la disolución del Congreso, horas antes de que el órgano legislativo debatiera una moción de destitución en su contra.  En un mensaje televisado, Castillo convocó “en el más breve plazo a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses. A partir de la fecha y hasta que se instaure el nuevo Congreso se gobernará mediante decretos ley”.

“En atención al reclamo ciudadano a lo largo y ancho del país, tomamos la decisión de establecer un gobierno de excepción orientado a establecer el Estado de derecho y democracia, a cuyo efecto se dictan las medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional”, manifestó.

El presidente acusó al órgano legislativo de “destruir el Estado de derecho, democracia y equilibrio de poderes”, y dispuso un “toque de queda a nivel nacional”. También declaró la reorganización el sistema de justicia: el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia, el Tribunal Constitucional.

Inmediatamente, las Fuerzas Armadas y la Policía de Perú aseguraron que no acatarían “cualquier acto contrario al orden constitucional”. “Se invoca a la ciudadanía a mantener la calma y confiar en las instituciones del Estado legalmente establecidas”, expresaron en un comunicado.

Desde Cancillería argentina Argentina lamentaron y expresaron su “profunda preocupación por la crisis política que atraviesa la hermana República del Perú”. También hicieron un llamado a todos los actores políticos y sociales a que “se resguarden las instituciones democráticas, el estado de derecho y el orden constitucional”.