Fotos, movimientos y gestos que revolucionan a un Juntos por el Cambio

La carrera presidencial por el 2023 ya empezó para Juntos por el Cambio y cada día que pasa es una nueva oportunidad para mostrar el músculo político de los principales dirigentes que sueñan con verse el 10 de diciembre del próximo año con la banda presidencial y el bastón de mando.

El intento de magnicidio contra la figura de Cristina Fernández de Kirchner de la última semana pareció no haber modificado el cronograma de la coalición opositora. Los gestos y expresiones de solidaridad se consumaron ese mismo jueves primero de septiembre cuando Fernando Sabag Montiel intentó gatillarle en la cabeza a la vicepresidenta en más de una oportunidad. La respuesta de JxC se limitó a lo institucional con acordar proyectos de repudio con el oficialismo por las vías parlamentarias y algunas voces representativas que se solidarizaron en las redes sociales.

La vuelta de página de la oposición en cuanto al hecho no va en línea con un Frente de Todos que insiste públicamente con tratar el intento de magnicidio aún por encima de las vías institucionales. El hecho conmocionante pareció replantear las ideas de un amplio abanico de ese lado de la grieta, a tal punto que el kirchnerismo no descartaría que haya un encuentro entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri. Así al menos lo expresó el senador Oscar Parrilli, hombre de confianza de la vicepresidenta y Andrés ‘Cuervo’ Larroque, hombre de La Cámpora y ministro de Axel Kicillof.

En la oposición desconfían de la idea de un “kirchnerismo de buenos modales”. Es por eso que Macri, de recorrida por Junín el viernes y en donde le preguntaron por un eventual encuentro con su contrincante, respondió: “Con la Constitución en la mano, si”. Días atrás, el expresidente le reclamó al Gobierno que convirtió el intento de magnicidio en una campaña partidaria para culpar a Juntos por el Cambio de “promover discursos de odio”. También fue el caso de Horacio Rodríguez Larreta, que reniega públicamente de la idea de un “diálogo para la tribuna” y aclara que el encuentro entre oficialismo y la oposición se tiene que dar por las vías institucionales, es decir en el Congreso. En ese lugar también se estará discutiendo el Presupuesto 2023 que envió en la noche del viernes el ministro Sergio Massa y también se aprobó una prórroga de impuestos nacionales

Lo cierto es que en Juntos por el Cambio la carrera presidencial ya dio curso y todos están en esa sintonía. A lo largo de esta semana se detectaron fotos, recorridas y encuentros que empiezan a marcar un pulso de cuáles son las alianzas que podrían competir entre sí en una eventual carrera para 2023.

Fotos que hablan

La última foto que sorprendió y a propios y extraños fue la que publicó la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, en compañía con el senador nacional por la Unión Cívica Radical (UCR), el mendocino Alfredo Cornejo. La fotografía fue tomada de espaldas y muestra a ambos dirigentes abrazados y saludando al público, al mejor estilo de campaña. El evento fue en San Juan, pero el mensaje de la exministra de Seguridad fue a nivel nacional: “A los argentinos les quiero decir que tenemos una decisión: junto a Alfredo Cornejo no vamos a dejar de luchar y generaremos las condiciones para que tengamos un cambio profundo, con carácter, valentía y decisión que vamos a recordar por siempre”.

La sugestiva foto de Bullrich inclinándose por una eventual fórmula junto al senador radical generó inquietud en la tropa. Es más, fuentes ligadas al entorno de Cornejo admitieron tomar por “sorpresa” la foto, sobretodo por las características de la misma y el mensaje que, bien coinciden, puede interpretarse en clave electoralista.

Lo cierto es que desde el entorno de ambos dirigentes reconocen que hay un buen vínculo que supieron construir en varias recorridas que compartieron en 2021. A eso se le suma que ambos tienen una silla en la mesa nacional de Juntos por el Cambio, lugar en el que convergen PRO, UCR, UCR-Evolución, Coalición Cívica y Peronismo Republicano.

Desde las filas de Cornejo sostienen que en el senador hay una vocación de trabajar en la unidad de Juntos por el Cambio, pero que no descartan que haya una participación más protagónica en las listas que se empiezan a diseñar para las PASO y que podría tener del otro lado a Gerardo Morales. Es sabido que el gobernador de Jujuy y el senador mendocino no están pasando por un buen momento en cuanto a la relación política. De todos modos, Cornejo no es el único dirigente radical que empieza a mirar de reojo los comportamientos del jujeño y son varios los que inevitablemente sospechan que hay una connivencia con algunos dirigentes del Frente de Todos.

En el radicalismo no se animan a decirlo públicamente, pero lo cierto es que muchos empiezan a reconocer que hoy no hay un candidato fuerte que pueda medirse palmo a palmo con un dirigente del PRO, llámese Larreta, Macri o Bullrich. En ese trabajo se encuentra Facundo Manes, el outsider del radicalismo que mejor mide entre los suyos y que está empecinado con competir en las Primarias, como lo hizo sin tanto éxito en la Provincia de Buenos Aires frente al actual diputado Diego Santilli.

La otra foto de la semana que también puede leerse en tono electoralista fue la que publicó el jefe de Gobierno porteño en un encuentro en la Ciudad de Buenos Aires junto a más de 150 dirigentes de todo el país, secundado por el diputado nacional Omar de Marchi, casualmente también un mendocino. “Acá está el equipo que va a transformar la Argentina. Con la fuerza de las provincias vamos a construir un gran país: unido, federal y con todos los argentinos. No alcanza con ganar la nación, hay que ganar en todas las provincias. Es por acá!”, aseguró

El otro factor en juego es Macri. El expresidente ya empezó a jugar su partido y cada día está más convencido de que la idea del “segundo tiempo” está cerca. En la última semana se lo vio recorriendo distintos puntos de la Provincia y también se lo vio en el último tiempo por Santa Fe, donde tuvo compromisos con la Fundación FIFA. El jueves, por ejemplo, se empezaron a observar afiches en las calles de Lanús con la cara de él y del actual intendente, Néstor Grindetti y una contundente cifra debajo que dice “2023”.

Macri tiene un problema y una virtud que coincide con la de Cristina Kirchner, según las encuestas: tiene un importante nivel de imagen negativa, pero también cuenta con un importante caudal de votos que lo podría hacer ganar en una interna. Traducido: el expresidente considera que puede ganarle una interna a cualquier dirigente de Juntos por el Cambio, no así a un contrincante del Frente de Todos.

Hablando de las PASO

En Juntos por el Cambio se tomó con extrema preocupación las decisiones que vienen tomando algunas provincias con respecto a las elecciones PASO. Ya eran 12 las que no contaban con este sistema y ahora se sumaron San Juan (aprobó el regreso de la Ley de Lemas tras 12 años de estar en desuso) y Salta, por pedido propio del gobernador Gustavo Sáenz. Esta idea también la analizan Catamarca y Chubut.

Esto genero que varios dirigentes de Juntos por el Cambio pusieran el grito en el cielo, teniendo en cuenta que la oposición supo utilizar una ley impulsada por el kirchnerismo para que haya competencia partidaria y así elegir a los mejores candidatos para que compitan.

Como contó Data Clave, la mesa nacional de Juntos por el Cambio está muy cerca de consensuar un mecanismo por el cual se puedan dar internas partidarias en las provincias en las que actualmente no hay PASO. “Es un instrumento necesario, en algunas provincias fuimos con cuatro listas distintas y las Primarias nos terminó ordenando”, le dijo un dirigente a este medio.

Todavía no hay un bosquejo presentado, pero confirman a este medio que la discusión “ya está saldada” y que incluso se están puliendo detalles de la reglamentación. “Es una elección semi abierta en la que vos le pedís a la Justicia que te den el padrón de los afiliados que integran la alianza más el padrón de los independientes”, le confiaron a este portal.

En el camino rumbo a 2023 hay una gran cantidad de aristas que podrían modificar el tablero político actual. Argentina todavía tiene que respetar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Gobierno actual ya comenzó a ejecutar un ajuste que impactó en algunos ministerios. “Subejecución presupuestaria”, definió el ministerio de Economía y la portavoz Gabriela Cerruti evitando ese término. Pese a este síntoma, lo cierto es que la oposición tiene la mente puesta en las elecciones y los jugadores ya están saliendo a la cancha y muestran algunas paredes.