Escándalo, papelón y dos padres detenidos en un partido de básquet juvenil

Se enfrentaban las categorías Sub 17 de PSM y Timbúes en el club Paraná. Los incidentes continuaron cuando llegaron los efectivos del Comando Radioeléctrico. Uno de los padres detenidos ofreció su testimonio.

Incidentes, escándalo y papelón en un partido de básquet de categorías juveniles en el club Paraná de Puerto San Martín. Dos padres fueron detenidos por personal del Comando Radioeléctrico. En pleno encuentro de las Sub 17 entre PSM y Timbúes hubo insultos, corridas, agresiones y descontrol total.

«Me siento mal por la situación. Pero nunca voy a dejar que corrompan mis derechos. Los policías me corrían del club, cuando el árbitro nunca me había echado. Llegué a la 1 de la madrugada a mi casa porque estuve detenido. Cuando se armó el tumulto yo me resistí a la autoridad porque me quisieron correr, no invitarme a retirarme», argumentó Cristian, uno de los padres detenidos.

«Le pedí perdón a mi hijo y a mi hija de 11 años. Ahora me quieren hacer suspender e incluso quieren suspender a mi hijo, que no tuvo nada que ver con el conflicto», advirtió el padre de uno de los basquetbolistas de Timbúes, con pasado en Puerto, en diálogo con FM 93.5.

Según el padre del jugador, «lo que me hizo calentar fue que cuando arrancaba el partido de la Sub 17, desde el lado de Puerto gritaban que los chicos de Timbúes estaban cagados. Yo ingresé para hablar con Pichi, uno de los técnicos. Y le dije que no era la forma de dirigirse a los chicos».

«Pichi fue a hablar con la gente de Puerto -prosiguió Cristian- y nuestro técnico Gustavo Roig habló con el árbitro sobre la situación. Yo estaba alentando a mi hijo en la Sub 15 y la Sub 17. En un momento le cobran una falta contra mi hijo y el chico de Puerto le reclama al árbitro. Le dieron falta técnica. Y yo de afuera le grito al técnico Ignacio Fernández. Y después nos empezamos a gritar con la gente de Puerto», narró.

Añadió el padre del jugador de Timbúes que una delegada del básquet de Puerto dio aviso al Comando Radioeléctrico. «Directamente vinieron de forma prepotente a pedirme que me vaya», cuestionó uno de los familiares que terminó detenido en la Comisaría 5° de Puerto San Martín.