Bigand y el dólar santo…

Hace dieciocho años murió la última heredera de Bigand, María Mercedes, que donó, entre otras cosas, las 3.800 hectáreas explotadas bajo régimen de aparcería a una fundación para realizar actividades de caridad.

La Fundación Honorio Bigand representada por varios abogados, entre ellos el estudio de Casilda guiado por el abogado Diego Haro Martínez.

Arrastra un serio conflicto con el pueblo de Bigand. Hoy los pobladores encabezado por el intendente Alejandro Ruggeri realizaron una asamblea popular poniéndose al frente de la resistencia para evitar que la fundación Honorio Bigand, que administra 3.300 hectáreas pertenecientes a la familia fundadora del lugar, concretara el cerco de alambre en torno de un manzana lindera al camposanto, que está en pleno litigio judicial.

"Que nadie nos robe nuestros sueños, ni nuestra historia", dijo Ruggeri.
“Que nadie nos robe nuestros sueños, ni nuestra historia”, dijo Ruggeri.

Lo llamativo del caso paso dentro de la Iglesia del pueblo. Los colonos de Bigand no salen de su asombro, los rumores que circulan, que afirman que los letrados de la Fundación ejecutaron transacciones de dinero en una celda de los aposentos del Convento.

Y transformaron la santa iglesia en una presunta cueva financiera.