Braun el personaje de la semana

Federico Braun, presidente de La Anónima, uno de los CEO más importante de Argentina y uno de los empresarios más ricos del mundo según la revista Forbes, se rio de millones que no llegan a fin de mes por la situación de pobreza en la que viven más de 17 millones de personas. Es el personaje de la semana.

Hagamos historia de una de familia más rica de la Argentina que toma relevancia está semana por declaraciones hechas en la reunión de empresarios -AEA- con respeto a la crisis inflacionaria que envuelve a la Argentina. Afirmando, que la remarcación de precios la realiza diariamente.

Elías Enrique Braun había llegado de Talsen –en el Mar Báltico– en 1874, junto con su esposa Sofía Hamburger y sus hijos Sara, Mauricio, Oscar y Ana. En Punta Arenas nacieron Fanny, Meyer y Juan.

María Behety y José Menéndez.
María Behety y José Menéndez.

Josefina Menéndez Behety contrajo matrimonio con Mauricio Braun en 1895 y tuvieron diez hijos. Mauricio era socio del francés Gastón Blanchard y el portugués José Nogueira, que había hecho fortuna con la caza del lobo de dos pelos y se había casado con Sara Braun en 1886.

Nogueira murió seis años después en Arequipa, y Sara fue la primera empresaria de la Patagonia, al consolidar la concesión de más de un millón de hectáreas de tierras de su esposo y ponerse al frente de los negocios ganaderos, comerciales, navieros e industriales de José Nogueira. Volvió a casarse en 1901 con Leoncio Valenzuela, pero ese matrimonio se anuló en 1929, con el argumento de que se había realizado en Quilpué, en lugar de Punta Arenas, como estaba testado. En esa ciudad, Sara llegó a ser una gran benefactora, y su residencia se mantiene aún en pie: allí funciona el elegante hotel José Nogueira.

Hotel Nogueira - Hotel Nogueira

Hotel José Nogueira

Los Braun y los Menéndez competían y rivalizaban comercialmente, con negocios similares que habían llegado a las costas argentinas. De modo que Mauricio tomó la iniciativa. Blanchard y Alejandro Menéndez (hermano de Josefina) convencieron a don José de las ventajas de fusionar ambas empresas, lo que sucedió el 10 de junio de 1908 en Punta Arenas al crearse la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia. Diez años después, en 1918, por disposición del gobierno argentina, la firma tuvo que trasladarse dentro del territorio nacional.

Entre los Braun y los Menéndez llegaron a tener 1.376.160 hectáreas y 1.250.000 lanares que producían 5 millones de kilos de lana, 700.000 de cuero y 2.500.000 de carne. Hubo, en esta etapa también, episodios lamentables como el de las huelgas del 1921, y la masacre de la estancia Anita. Hacia 1930, La Anónima –como la bautizó popularmente la gente para evitar el largo nombre de la sociedad comercial– contaba con 24 tiendas.

Fue pionera en el desarrollo de la economía regional, e incursionó en el negocio de las usinas eléctricas, la telefonía, el transporte marítimo de pasajeros y de carga. En 1942 abrió su capital a la oferta pública, cotizando desde entonces en la bolsa. Entre 1957 y 1980 fue propietaria de Austral Líneas Aéreas, y Willy Reynal se sumó a la sociedad.

Para comienzos de los 80, sin embargo, el paquete accionario quedó en manos de los Braun. En 1967, el almacén de Trelew fue el primero en convertirse en supermercado, un proceso que se completó en 1971 y terminó con los tradicionales ramos generales. Hoy la empresa tiene 162 sucursales en 83 ciudades, 11.500 empleados y dos frigoríficos. Está presidida por Federico Braun, hijo de Oscar, el décimo hijo de Mauricio.


EL IMPERIO DE LA ANÓNIMA

La Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia, cuyo presidente es Federico Braun, más conocida como La Anónima, es un grupo empresarial dedicado principalmente a la gestión de supermercados. Desde 1908 en que comenzó con supermercados en Trelew, Comodoro Rivadavia y Puerto Santa Cruz entre otras. Es uno de los diez CEO más influyentes de Argentina.

Hoy posee 163 sucursales distribuidas en 83 ciudades, 10 centros de distribución, 2 frigoríficos y 1 base de transferencias. La Anónima tiene ventas por más de $ 30.000 millones y emplea a 11.500 trabajadores.

De acuerdo con el ranking FORBES, el empresario y su familia, son de los más ricos de Argentina, con una fortuna de US$ 1.300 millones.

Es la cuarta cadena local de retail del país por volumen de ventas y la segunda de capitales argentinos y una de las cadenas de supermercados que más sucursales tiene distribuidas a lo largo del territorio desde Goya a Ushuaia. Entre sus principales accionistas históricos se encuentran miembros de las familias Braun y Menéndez.

En forma paralela, integra el directorio del Banco Galicia, donde su familia controla un tercio del paquete accionario de la entidad, asociado con los Escasany y los Ayerza.

Son familias con una relevancia en mayúscula de la Argentina.

Volviendo sobre Federico Braun y su “sincericidio”

Las declaraciones de Braun tuvieron lugar en el Foro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que se desarrolla en el Hotel Sheraton & Convention Center- Park Tower, bajo el lema “El sector privado es el factor clave para el desarrollo”.
“Somos un país fallido”, disparó Federico Braun, titular de La Anónima, durante el segundo panel del encuentro por los 20 años de Asociación Empresaria Argentina (AEA). “La Argentina es un fracaso si comparamos lo que somos con lo que imaginamos hace 70 u 80 años que podíamos ser”, añadió.

El empresario supermercadista manifestó que, si bien la Constitución Nacional es liberal, el rumbo de las decisiones políticas se inclina entre “un sistema capitalista débil y uno socialista”. Y remató con la siguiente declaración “En la Argentina hay decisiones que no son correctas, para tener el país entre capitalismo y comunismo. El comunismo lo defino como que el Estado es dueño de los medios de producción. Muchas empresas estamos adoptando prácticas para que el capitalismo sea más adoptable, creíble, amigable con la sociedad. No hay buen viento para quien no sabe dónde va”, y añadió que “el único modelo es el capitalista”.

Y cerró sus palabras con un chiste de patrón, un sincericidio, “Remarcamos precios todos los días” que fue festejado por todo el auditorio de la AEA.