Alberto Fernández viaja a Europa para instalar a la Argentina como proveedor estable de alimentos y energía

Alberto Fernández prepara un nuevo periplo por una Europa convulsionada por la guerra entre Rusia y Ucrania, que amenaza con prolongarse más allá de lo previsible y continuar generando condiciones complejas no solo para el viejo continente, sino para todo el mundo. Si bien aún no quedó definida la agenda final, todo indica que la comitiva presidencial recorrerá varios países y mantendrá reuniones con mandatarios, autoridades y empresarios.

El vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas que traslada al Presidente partirá este lunes rumbo a España, donde el martes concretará una bilateral con el presidente Pedro Sánchez en La Moncloa y visitará al Rey Felipe VI, probablemente en el Palacio de La Zarzuela. Además, tiene previsto el miércoles viajar rumbo a Alemania para reunirse el jueves con el canciller Olaf Scholz y coordinar la realización de la feria industrial más importante a nivel mundial organizada por los germanos, que tendrá su versión argentina en 2023.

Se trata de la Hannover Messe, un evento originado en Alemania que -según sus impulsores- genera el “clima perfecto” para concretar inversiones y alianzas entre la Argentina y el mercado externo. La idea ya fue comunicada al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, a autoridades de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires y a las cámaras empresarias por parte del embajador alemán en Argentina, Ulrich Sante, y el director regional de la Feria en México, Bernd Rohde. La intención del gobierno argentino es que el evento pueda desarrollarse “en varios puntos del país para lograr una verdadera federalización de la muestra”, confió uno de los funcionarios que trabaja en la organización.

Aunque todavía no está confirmado, es altamente probable que Fernández haga una escala final en París, antes de retornar al país. “Estamos terminando de definirlo, pero muy probablemente, la última escala de la gira sea Francia, donde Alberto prevé reunirse con Emmanuel Macron”, explicó a los medios una fuente con acceso al principal despacho de la Casa Rosada.

La agenda del mandatario francés está complicada esta semana, porque debe terminar de conformar su gabinete, tras haber obtenido la reelección. Pero la intención de reunirse con el presidente argentino es “prioritaria” y están definiendo día y horario para el encuentro, que seguramente será sobre el final de la gira.

Además de una relación amistosa, Macron y Fernández comparten la preocupación por el conflicto bélico que mantiene máxima tensión en el este europeo. Ese será uno de los puntos que -de concretarse el encuentro- estará incluido en el temario. Según pudo saber este portal, ambos presidentes dialogarán sobre una “propuesta para contribuir a lograr la paz entre Ucrania y Rusia”, cuyos detalles no trascendieron.

Desde Cancillería explicaron que este viaje tiene “trascendental importancia” en camino a cumplir con el objetivo de “desarrollar la diplomacia presidencial con los líderes de Europa” y “desplegar relaciones políticas en su carácter de presidente de la CELAC y promover el diálogo con UE desde ese espacio institucional”.

Entre los objetivos de la gira, los voceros del Palacio San Martín destacaron fundamentalmente dos: “las reuniones con empresarios de los vectores de crecimiento que están siendo un boom de inversión como las tech, litio, minería e hidrógeno verde y la instalación de la Argentina como proveedor estable de alimentos y energía”.

La idea que persigue el canciller Santiago Cafiero es que “frente al mundo roto tras la pandemia, que se está reconfigurando en medio de una guerra que amenaza con prolongarse en el tiempo, la Argentina tiene la oportunidad de conseguir la autosustentabilidad gasífera y hasta exportar combustibles si logra consolidar las inversiones para desarrollar el gasoducto Nestor Kirchner y Vaca Muerta, ese es el verdadero desafío”.

Lejos en Berlín

“Vos tenés que hacer caso a lo que decía Lenin: la paciencia y la ironía son las verdaderas virtudes de un revolucionario, en este caso es la paciencia que vos tenés y la ironía de tu silencio”. El sabio consejo a Alberto Fernandez se lo dio uno de los estadistas latinoamericanos que más saben de paciencias y revoluciones: José “Pepe” Mujica. La charla -de las tantas que mantienen periódicamente ambos dirigentes- transcurrió hace algunos días, luego de los reiterados ataques de varios integrantes de La Cámpora contra funcionarios del Frente de Todos que ocupan el gabinete nacional.


“Son bravos estos pibes, pero te aclaro que vos sos mucho más leninista que ellos y que Cristina”, completó el histórico referente del Frente Amplio Uruguayo, que supo formar parte de la organización Tupamaros.

Las palabras de la vicepresidenta durante su clase magistral en la Universidad Nacional del Chaco Austral dejaron expuestos los contrastes claros que existen en el Frente de Todos sobre la situación de la economía argentina. El primero representa la visión del presidente, encarnada en su ministro de Economía, que están convencidos de que habrá un crecimiento en los próximos años sobre bases sólidas. 

La otra mirada la expresa CFK y es mucho más pesimista: “El FMI está exigiendo devaluación permanente por arriba del índice de precios al consumidor y la tasa de interés por arriba de eso. Miren: eso no va a dar crecimiento ni baja de la inflación. Por estas cosas discutimos, debatimos y nos oponemos a determinadas cosas”, sostuvo Cristina. Para luego plantear un diagnóstico conocido, que es el eterno problema del bimonetarismo.

“Chocolate por la noticia que tenemos ese problema”, destacó a los medios un funcionario de Hacienda de diálogo permanente con la Rosada. “Pero ella (por Cristina) tampoco pudo solucionarlo porque los argentinos piensan en dólares y cuando durante su segundo mandato reclamó que debíamos ahorrar en pesos, los que le dieron bola fueron sus ministros y lo único que logró fue hacerles perder plata”.

Durante otro tramo de su discurso del viernes, la vice atacó a Kulfas y sostuvo que cuando ella en 2019 propuso a un funcionario de su confianza para ocupar la Secretaría de Comercio, el ministro de Desarrollo Productivo fue quien lo rechazó con el supuesto argumento de que “nosotros tenemos métodos diferentes a los del kirchnerismo, preferimos el diálogo”.

Sin nombrarlo, Cristina aludió a Hernán Letcher, un joven economista integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Desde el albertismo, explicaron que “eso es mentira, Matías nunca le dijo que no lo quería porque el kirchnerismo tenía métodos violentos sino porque ya tenía ese cargo cubierto con otra funcionaria, Paula Español, que también ocupó cargos durante el segundo mandato de Cristina”.

“Ella también hizo una caracterización del momento económico que nada tiene que ver con la realidad”, apuntó la fuente. Según un relevamiento estadístico efectuado por el senador provincial correntino Martín Barrionuevo, durante este útlimo período se ha logrado un “nuevo máximo histórico de trabajadores registrados, con casi 400.000 puestos de trabajo más que en la pre pandemia”. De acuerdo a los datos oficiales, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Misiones lideran el crecimiento de trabajadores asalariados del sector privado y en 19 provincias creció este registro.

El kirchnerista blanco

Mientras el kirchnerismo “paladar negro” se radicaliza cada vez más, uno de los funcionarios del gabinete nacional que es miembro fundador de la agrupación liderada por Máximo Kirchner, muestra un perfil moderado, componedor y respetuoso de la jerarquía institucional. Se trata del ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, que prefiere no sumarse a los ataques camporistas contra sus compañeros de gabinete y el propio presidente.

Si bien no es muy afecto a dar entrevistas, esta semana brindo varios reportajes a distintos medios televisivos y aprovechó la oportunidad para “desdramatizar” las discusiones internas y concluir que el objetivo principal del oficialismo es “recuperar a la Argentina después de cuatro años difíciles”.

Este año, el titular de la cartera política ya realizó dos viajes -a España y a Israel– que fueron leídos como parte de una estrategia para construir una posible candidatura de cara a 2023. Desde su entorno sostienen que “las coaliciones políticas son un fenómeno relativamente nuevo que está desplazando al bipartidismo en varios países, como ocurrió en España y en Israel, donde se producen fuertes discusiones públicas y nadie las vive como una crisis”.

A la hora de analizar lo que ocurre en Argentina, los “Wado boys” sostienen que “acá no estamos acostumbrados a este fenómeno y hay un registro muy presidencialista del poder, donde no se discuten las decisiones de los mandatarios, pero es necesario que empecemos a entender la necesidad de que tanto el oficialismo como la oposición comencemos a darnos los debates de cara a la sociedad”.

Si existe una coalición que representa a varios sectores políticos y sociales “es erróneo suponer que todos tienen que estar alineados con el Presidente sin que existan discusiones internas por las discrepancias lógicas que hay en todo espacio político de estas características”.

“Wado le dice al presidente siempre lo que piensa y todo lo que hace en relación a generar puentes para debatir, porque está convencido de que si de verdad estás trabajando en ámbitos para discutir, no pueden ser atravesados por los posicionamientos públicos”, completó el informante.

De Pedro habla y se reúne con el presidente, habla sobre la gestión, discute de política, trabaja para optimizar el funcionamiento de la cartera. “Pero también habla con Máximo, con Cristina, con Juanchi (Zabaleta) o con el Chino (Navarro), eso es lo que hace un ministro que está convencido de que hay que derribar los prejuicios, por eso fue al Llao Llao a reunirse con los empresarios”, finalizó la fuente.

El “albertismo” ve en Wado a uno de los pocos integrantes de La Cámpora con el que se puede construir consensos para avanzar en una planificación política. “Ojalá todos tuvieran esa actitud y no esa desesperación por salir a pegarle al gobierno cada vez que les abren un micrófono, como si no fueran parte del Frente de Todos”, le dijo alos medios otro de los funcionarios de diálogo fluido con el ejecutivo.

Por Mauro Federico