Cristina Kirchner: “Que te pongan una banda y que te den el bastón no significa que tengas el poder”

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, habló durante la apertura de sesiones de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat) en el Centro Cultural Kirchner. Su discurso captó la atención de todo el mundo político y económico.

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, inauguró la 14° sesión plenaria de la Eurolat y brindó un enérgico discurso direccionado a la interna del Frente de Todos y las falencias en el funcionamiento colegiado.

La presidenta del Senado estuvo acompañada en la mesa inagurual con el presidente del Componente Latinoamericano de la Asamblea, el colombiano Oscar Pérez Pineda, y por Javi López, copresidente del Componente Europeo de la Eurolat.

A su turno, la exmandataria brindó un discurso antes de dictar la apertura de la sesión y pasó por todos los temas vinculados a la geopolítica, el contexto internacional, los efectos de la pandemia del coronavirus y las crisis económicas. A su vez, también volvió a meter el dedo en la llaga por la interna dentro del Frente de Todos.

“Las desigualdades no nacen por un orden natural. No son un producto de la naturaleza, son decisiones políticas o de falta de decisiones políticas, ojo. No tomar decisiones políticas… también lo es”, lanzó Cristina Kirchner, mencionando la inacción de muchos Gobiernos frente a los índices de desigualdad.

A su vez, en la misma línea, planteó que en Argentina los términos “mercados, monopolios, oligopolios son poderes que no figuran en nuestras constituciones”, pero que, según su perspectiva, marcan el curso de las decisiones en el país.

Posteriormente, se lanzó contra el sector privado: “Acá, durante la pandemia, el sector privado recibió todo tipo de ayudas. Ahora, ante la emergencia, responden ‘es mi ganancia, mi rentabilidad y que el resto se arregle’. Como dirían los chicos, ‘No vale así, no juego más'”.

Acompañó a este posicionamiento político otra frase muy particular que estaría vinculada indirectamente contra la gestión de Alberto Fernández: “Nuestro poder judicial, tantas veces cooptado por el poder económico, ¿cuánto representa del poder real? ¿cuánto significa de poder real de un Estado en un 100%? El poder es tomar una decisión, aplicarla y que sea respetada. Que te pongan una banda y te den el bastón un poquito es, pero creanmé… Lo digo por experiencia. Y ni te cuento si además si no se hacen las cosas que hay que hacer, pero mejor dejémoslo ahí”.

Más allá de estas críticas, la vicejefa de Estado, en un guiño a los privados, planteó que “el capitalismo se ha demostrado como el sistema más eficiente y eficaz para la producción de bienes y servicios”, pero cuestionó a los Estados de bienestar que promueven el neoliberalismo. “No es posible que en una tragedia de la magnitud que vivió la humanidad, el Estado sólo sirva para asistir, mientras que cuando tiene que tomar medidas en regulaciones económicas, sea un estorbo”, declaró.

En la recta final del discurso hizo mención a los posicionamientos políticos de Argentina. Y dejando en claro que se opuso a lo que se hizo en el Consejo de Derechos Humanos, donde se le quitó poder de veto por invadir Ucrania, planteó que “hay potencias que se creen por encima de otros países y no respetan el derecho internacional”.

“De los cinco países que conforman el Consejo de Seguridad con silla permanente y derecho a veto, todos -salvo China- en algún momento no han respetado las normas del derecho internacional. Hemos denunciado el doble estándar de las potencias que se creen por encima de los países y no respetan el derecho internacional. La ocupación por la fuerza de Malvinas encuentra el Reino Unido apoyado por otras potencias que, cuando no les conviene apoyar una invasión, la rechaza, y, cuando les conviene porque son sus aliados, está todo bien”, lanzó la exjefa de Estado, que a su vez mencionó que “hay una base de la OTAN en las Islas Malvinas”.

Por último, cerró: “Creo que debemos abocarnos a lograr una ingeniería nueva, que permita abordar con mayor eficiencia, justicia y equidad el problema de la desigualdad. También necesitamos normas de derechos de seguridad que sea respetada por todos los países, sin ningún tipo de distinción”.