Argentina se despidió de su gente con una goleada ante Venezuela

En la Bombonera, el elenco de Scaloni derrotó 3-0 a Venezuela. “Fideo” marcó un golazo y segundos después asistió a Messi. González había marcado el primero en el último partido de Argentina como local por Eliminatorias.

El seleccionado argentino, con Lionel Messi como figura, derrotó este viernes a su par de Venezuela por 3-0, en La Bombonera, y extendió su invicto a 30 partidos, en el marco de la 17º y penúltima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas del Mundial Qatar 2022

El capitán argentino volvió al seleccionado con una gran actuación que coronó con el gol que marcó para el 3-0 definitivo a los 37 minutos del segundo tiempo que desató la fiesta del público en la despedida del equipo del país antes del Mundial.

Nicolás González, a los 34 minutos del primer tiempo, abrió el marcador y encaminó la victoria “albiceleste” y después el ingresado Ángel Di María, a los 33m. de la segunda parte, lo amplió con un golazo con su sello habitual.

Luego de semanas complicadas por la eliminación de la Champions League con París Saint Germain, los silbidos de los hinchas y la gripe, el 10 le regaló una gran actuación a los poco más de 50 mil personas que fueron a verlo por última vez antes de Qatar.

El capitán regresó de gran manera, luego de su ausencia en la última doble fecha clasificatoria, y mostró todo su repertorio de gambetas, pases y sobre el final con un gol de derecha (con algo de suerte) que generó su risa y la de sus compañeros.

Con la victoria, Argentina alcanzó los 38 puntos y llevó su invicto a los 30 partidos, cada vez más cerca de alcanzar la histórica marca de 33 del ciclo de Alfio Basile, allá por la década del ’90.

La Venezuela de José Pekerman, reconocido en la previa del encuentro, ofreció resistencia hasta la primera hora del partido y deberá trabajar mucho para soñar con la posibilidad de estar en el Mundial Estados Unidos México Canadá 2026.

Con las bajas de Emiliano Martínez, Cristian Romero, Marcos Acuña, Giovani Lo Celso, Ángel Di María y Lautaro Martínez, el entrenador Lionel Scaloni tuvo que rearmar el equipo, pero la idea original se mantuvo.

Armani, quien era titular hasta la irrupción de “Dibu” Martínez, fue el dueño del arco, Germán Pezzella acompañó a Nicolás Otamendi en la zaga central.


Las nuevas variantes fueron en la zona media, ya que a Rodrigo De Paul y Leandro Paredes se sumó la presencia de Alexis Mac Allister, quien se paró como interno por izquierda.

Lionel Messi, la manija del equipo, se ubicó libre por el medio y en los extremos estuvieron alternando tanto Nicolás González como Joaquín Correa.

Desde el inicio, la intención de la Argentina fue tener circulación de pelota con paciencia para intentar romper la línea de cinco defensores planteada por José Pekerman. En la primera media hora le costó al equipo poder generar situaciones de peligro. El primer disparo de Messi fue suave a los 3 minutos del primer tiempo.

Después, recién a los 16m., el equipo encontró otra aproximación con una recuperación en campo de propio de Joaquín Correa, quien combinó con Messi en la entrada al área, pero cuando intentó devolvérsela se encontró con un defensor venezolano.

El ataque de la “albiceleste” iba al ritmo de Messi, porque cuando el astro aceleraba, el público se levantaba. Luego de un par de aproximaciones, el gol finalmente llegó a los 34m., en una jugada que inició -una vez más- Messi que buscó sin suerte a González.

El rechazo de la defensa venezolana fue corto y la presión de Mac Allister tuvo efecto, ya que abrió hacia la derecha para De Paul y el ex Racing asistió al medio a Nico González.

La euforia y el desahogo por el gol generó el primer desencuentro en la defensa de Argentina y la única jugada de peligro de Venezuela que tuvo el empate a los 38m., en los pies de Josef Martínez, tras centro de Salomón Rondón desde la derecha.

En el segundo tiempo, el libreto del partido fue similar, ya que Argentina no cedió el protagonismo y fue en busca de más goles para animar a un público que estaba deseoso de gritar goles.

La llave del ataque estaba en la zurda de Messi, que a los 18m. lo dejó solo a Correa, que en vez de definir de zurda quiso enganchar. Después, el jugador del Inter fue reemplazado por Ángel Correa y completó una noche difícil por la tarea de reemplazar a Lautaro Martínez.

Cuando el partido parecía quedar en el 1-0 solitario, el ingreso de Ángel Di María, uno de los más requeridos por el público, cambió la historia y reavivó el clima de fiesta para homenajear a los campeones de América.

Unos minutos después de entrar, “Fideo” recibió un gran pase de De Paul, otro de los puntos altos del equipo, y ante la salida de Faríñez definió de emboquillada, su marca registrada en los goles con la Selección.

Pero para coronar la noche faltaba algo y era el gol de Messi. El crack del PSG cumplió porque Di María armó una buena jugada por derecha y lo dejó solo en el área chica.

El ganador de siete Balones de Oro dominó y definió con la derecha mordida pero le alcanzó para superar a Fariñez y desatar la fiesta en La Bombonera.

Un nuevo paso para la “Scaloneta”, que pese a los cambios afianza su idea, extiende la racha invicta y sueña de la mano del pibe de casi 35 años.