Cortes Cuidados: Los frigoríficos que se salgan del acuerdo no podrán exportar

Así lo anunció el ministro Julián Domínguez, en un contexto de precios récord de los commodities a nivel internacional, la crisis que atraviesa la ganadería por la sequía, los incendios en Corrientes y el faltante de 1 millón y medio de cabezas.

El Gobierno y los exportadores de carne se enfrentan por el programa de Cortes Cuidados: el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, les informó que quienes se salgan del acuerdo no podrán continuar exportando carne. Los frigoríficos quieren discontinuarlo porque dicen que es insostenible.

Domínguez es el primer soldado que dispara contra los exportadores en el marco de la guerra a la inflación que anuncio el presidente, Alberto Fernández, quien dijo que “el viernes” se conocerá un plan de lucha contra la inflación, que puede tener nuevas medidas que afecten al sector cárnico.

La medida de Domínguez, que hizo pública vía Twitter poco después de haber terminado la reunión con el consorcio ABC de exportadores, se da luego que se conociera una inflación de 4,7% en febrero y de alimentos al 7,5%.

Los exportadores de carne comunicaron está semana que discontinuarían su participación en el programa que ofrecía siete cortes populares a precios rebajados y desde la Secretaría de Comercio que conduce Roberto Feletti los intimaron para que lo mantengan de acuerdo a lo pactado.

“Tomé esta decisión en el marco del conflicto bélico que impulsó subas a nivel global en el precio de los alimentos, situación que se suma a la crisis que atraviesa nuestra ganadería por la sequía, los incendios en Corrientes y el faltante de 1 millón y medio de cabezas”, publicó Domínguez en su cuenta de Twitter.

El Consorcio de Exportadores (ABC) les informó la decisión al Ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y al Secretario de Comercio, Roberto Feletti, quien salió poco después con una nota hacia ABC intimando a los frigoríficos a mantener el programa acordado por considerar la medida “unilateral e intempestiva”.

El plan consistía en la venta de 6.000 toneladas mensuales de cortes “parrilleros” al mercado interno a precios accesibles, a cambio de la liberalización de la exportación del resto.