Rusia bombardeó Jarkov, la segunda ciudad de Ucrania y atacó a la población civil

La ofensiva rusa continúa por cuatro frentes. Un convoy militar avanza hacia la capital desde el norte; en el noreste siguen los cruentos bombardeos sobre Járkov. El alcalde de la ciudad de Jersón aseguró que las fuerzas del Kremlin están “instalando puntos de control en las entradas”. Blinken ratificó el alineamiento norteamericano con el gobierno de Zelensky.

El ejército ruso bombardeó hoy el centro de Jarkov, segunda ciudad más poblada de Ucrania, y los proyectiles impactaron los edificios gubernamentales ubicados en la plaza principal, denunciaron las autoridades locales.

“Esta mañana la plaza central de nuestra ciudad y la sede del gobierno local de Jarkov fueron atacados de una forma criminal”, indicó el gobernador regional, Oleg Sinegubov en su canal de Telegram.

“El ocupante ruso continúa usando armas pesadas contra la población civil”, escribió el dirigente citado por la agencia de noticias AFP e informó que todavía no se conoce el número de víctimas.

En su publicación, que ya circula por las redes sociales, se ve el video de un misil que cae contra el edificio administrativo, lo que provoca una gigantesca explosión en momentos en que circulaban varios autos por la zona.

Jarkov es una ciudad de 1,4 millones de habitantes, con una gran población rusoparlante, que está muy cerca de la frontera con Rusia. La ciudad está bajo un asedio constante desde que el presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó la invasión contra Ucrania el jueves pasado.

“En estos momentos el enemigo está atacando de forma cínica la parte central de Jarkov”, señaló por su parte el Servicio Estatal de Emergencias ucraniano y precisó que los ataques alcanzaron también el edificio de la Ópera, la Filarmónica y una zona residencial.

El organismo destacó que los equipos de emergencia no pueden desplazarse a causa de estos ataques y pidió a los residentes de la ciudad “que no abandonen los refugios y que recen por los soldados”, consignó la agencia de noticias Europa Press.

El gobernador Sinegubov indicó además que los bomberos apagaron al menos 24 incendios causados por los últimos ataques con artillería rusos, según informó la agencia ucraniana de noticias UNIAN. Ayer, las autoridades locales anunciaron que al menos 11 civiles murieron durante bombardeos rusos sobre barrios residenciales de Jarkov.

“Hasta lograr los objetivos”
Por otro lado, Rusia continuará su invasión en Ucrania “hasta lograr los objetivos”, anunció hoy el ministro de Defensa, Serguei Shoigu, cuando se cumple casi una semana de la ofensiva y tras el primer diálogo entre representantes de los países.

“Las fuerzas armadas rusas continuarán la operación militar especial hasta que se cumplan los objetivos fijados”, dijo el funcionario en una rueda de prensa difundida en la televisión estatal.

El Kremlin busca la “desmilitarización” y la “desnazificación” de Ucrania, así como proteger a Rusia de la “amenaza militar creada por los países occidentales”, afirmó el ministro citado por la agencia de noticias AFP.

También remarcó como meta “la protección de la población del Donbass”, la región separatista del este de Ucrania donde se encuentran Donetsk y Lugansk, escenarios de un enfrentamiento bélico desde 2014 y que Rusia reconoció la semana pasada como Estados independientes.

“Lo esencial para nosotros es proteger a la Federación de Rusia de la amenaza bélica que van creando los países de Occidente, empeñados en usar al pueblo ucraniano en la lucha contra nuestro país”, dijo.

Fuerzas nucleares
Mientras el presidente Vladimir Putin ordenó que las fuerzas nucleares de disuasión rusas se pusieran en alerta máxima en medio de las tensiones con Occidente por su invasión de Ucrania. El mandatario ordenó al ministro de Defensa ruso y al jefe del Estado Mayor militar que pusieran a las fuerzas de disuasión nuclear en un “régimen especial de servicio de combate”.

Rusia ha desplegado nuevas fuerzas pesadas y de artillería al norte de Kiev desde el pasado domingo. Una imagen satelital del lunes muestra una caravana militar de unos 60 kilómetros acercándose a la capital de Ucrania.

Por su parte, autoridades ucranianas denunciaron que el ejército ruso se encuentra a las puertas de la ciudad de Jersón, al sur del país. El alcalde de la ciudad aseguró que las fuerzas del Kremlin están “instalando puntos de control en las entradas”.

“El ejército de Rusia está instalando puntos de control en las entradas de Jersón. Es difícil decir cómo evolucionará la situación”, dijo el alcalde. “Jersón es y seguirá siendo ucraniana. ¡Jerson resiste!”, agregó.

El mandatario local explicó que se encontraba en su oficina “para coordinar los servicios municipales” para que los ciudadanos puedan despertarse en las próximas horas “en una ciudad relativamente pacífica”, por lo que les pidió mantenerse “tranquilos y prudentes”.

“No provoquen conflictos con sus opositores (…) No es una batalla, es una guerra. Y la guerra se gana con actos razonables y con sangre fría”, insistió.

En el sur, las tropas se acercan a Zaporiyia, donde se encuentra la mayor central nuclear de Europa, y mantienen rodeada Mariupol desde el oeste. Según autoridades ucranias, citadas por Reuters, hubo combates toda la noche cerca de Mariupol. Los rusos también se mueven alrededor de Jersón, pero no han logrado apoderarse de la ciudad.

Ambas fuerzas se disputan en estos momentos el control de la central nuclear de Zaporiyia, según recoge Reuters. Mientras que las autoridades rusas afirman haber tomado el sitio, la empresa ucrania que gestiona las instalaciones lo desmiente y dice que sigue suministrando electricidad a todo el país. La ex república soviética cuenta con otras tres centrales activas.

En materia de relaciones internacionales, Joe Biden y otros líderes occidentales reforzaron la unidad para que Rusia “rinda cuentas” por la invasión a Ucrania. “Los líderes reconocieron la valentía del pueblo ucraniano frente a la agresión rusa y discutieron el apoyo a Ucrania en materia de seguridad, económica y humanitaria”, informó la Casa Blanca en un escueto comunicado.

Dmytro Kuleba, ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, mantuvo conversaciones con el secretario de Estado, Antony Blinken, quien le confirmó que el apoyo de la Casa Blanca “sigue siendo inquebrantable”.