Soldados rusos tomaron el control de la central nuclear de Chernobyl

Según el gobierno ucraniano, las tropas invasoras entraron por Bielorrusia en la zona de la central nuclear. Zelenski dijo que los efectivos “están dando sus vidas para que esa tragedia de 1986 no se repita”. Pero luego fuentes del gobierno dijeron que perdieron el control.

Según denuncian desde el gobierno ucraniano, las tropas rusas que ingresaron desde Bielorrusia invadieron el jueves un área cerca de la antigua planta de energía nuclear de Chernobyl. El dato es que la planta se encuentra solo 152 kilómetros al norte de Kiev, por lo que en menos de tres horas podrían llegar por tierra desde allí a la capital. Y después de varias horas de combate, los soldados ucranianos fueron derrotados.

Pero además, en la prensa europea se anuncia que hay combates en un aeropuerto situado apenas a unos kilómetros de Kiev, la capital de Ucrania. El corresponsal de la CNN en la zona dijo que habían llegado tropas rusas aerotransportadas.

Tropas ucranianas y rusas combatían este jueves por el control de un aeropuerto ubicado a unos siete kilómetros de Kiev, la capital de Ucrania, y cerca de la central nuclear de Chernobil, informaron autoridades ucranianas, según reportó la agencia AFP.

Los ataques rusos a Ucrania incluyeron “aproximadamente más de 100 misiles lanzados por Rusia de varios tipos” en el “ataque inicial”, dijo este jueves un alto funcionario de defensa de Estados Unidos, citado por CNN.

“Hay combates en curso por el control del aeropuerto de Gostomel”, situado a algunos kilómetros al noroeste de Kiev, anunció el jefe de las Fuerzas Armadas ucranianas, Valery Zalujnyi, en un mensaje en Facebook.

El aeropuerto de Gostomel, ciudad situada en la región de Kiev y sede de la compañía estatal Antonov, de construcción de grandes aeronaves, es por ahora el lugar más cercano a la capital al que han llegado las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión de este jueves.

“Tras un cruento combate perdimos el control de Chernóbil”, afirmó el asesor de la Presidencia ucraniana, Mijaíl Podoliak, citado por la agencia UNIAN. Según el funcionario, las autoridades no tienen información sobre “el estado de las instalaciones de la antigua central nuclear de Chernóbil, el sarcófago y el almacén de los residuos nucleares”.

“Tras este ataque absolutamente irracional de los rusos en esta dirección no podemos asegurar que la central nuclear de Chernóbil esté segura”, indicó, al afirmar que esto “es una de las amenazas más grandes que enfrenta ahora Europa”.

Podoliak afirmó que, “conociendo las costumbres de los rusos, seguramente ya están preparando alguna provocación en la central. O aprovecharán los daños ocasionados a las instalaciones durante el ataque para acusar de esto a Ucrania”.

Defensa
Cabe señalar que Chernobyl se ha convertido en un sitio estratégico. El pasado sábado, la Agencia Estatal Ucraniana para la Gestión de la Zona de Exclusión anunció la evacuación forzosa de la zona, según informa Europa Press. Se trató de un movimiento clave para defender el país, dado que dicha ubicación está situada a tan solo 17 kilómetros de la frontera con Bielorrusia.

Por su parte, la Agencia Estatal Ucraniana para la Gestión de la Zona de Exclusión de Chernobyl decidió “la reubicación incondicional (obligatoria) de los ciudadanos de Ucrania, extranjeros y apátridas, excepto las que realicen actividades relacionadas con las funciones del estado y las necesidades productivas”.

Además, quedó prohibida cualquier visita a la zona entre el 20 de febrero y el 20 de marzo por el traslado de combustible nuclear agotado y, además, como medida preventiva prevista en el proyecto de modernización del sistema de control y observación ambiental de la radiación en este complejo.

La invasión rusa a Ucrania anunciada por el presidente, Vladimir Putin, derivó en grandes explosiones en varios puntos del este de Ucrania, desde Sloviansk y Kramatorsk a Járkov, a 30 kilómetros de la frontera rusa; incluso en Kiev, la capital, donde ya ingresaron tropas rusas con una orden de asalto total. Los tanques rusos se encuentran a 150 kilómetros de la capital.

El líder ruso advirtió que “cualquier interferencia tendrá consecuencias como nunca se han visto”. Zelenski declaró la ley marcial ante la ofensiva. Una decena de ciudades ucranianas bajo agresión militar e ingreso de las tropas invasoras en Kiev. Los efectos devastadores de un conflicto bélico que escala sin retorno.

El Ministerio del Interior ucraniano informó que tropas rusas aterrizaron en la ciudad portuaria de Odessa y están cruzando la frontera en varios puntos del país. También, según fuentes de Interior, desde la península ucraniana de Crimea, que Rusia se anexionó ilegalmente en 2014.

Según el periódico inglés The Times, al menos una docena de helicópteros de ataque rusos arrojaron cohetes sobre el aeródromo de Hostomel, en las afueras de Kiev. A su vez, también se siguió con un bombardeo con misiles en otros aeropuertos e infraestructuras en todo el país.

El Kremlin comandado por Putin ordenó también un asalto total contra Ucrania en puntos estratégicos. Se hizo con el envío de helicópteros, tanques y tropas contra Kyiv y la segunda ciudad más grande del país, Kharkiv. A su vez, el medio El País agrega que los vehículos militares rusos han penetrado por la mañana en las afueras de Kiev y se encuentran a solo 150 kilómetros de la capital.

La “operación militar” de Putin que, según el líder ruso, busca desmilitarizar pero “no ocupar” el país, toma color de una invasión a gran escala. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se ha apresurado a declarar la ley marcial. “El ejército está trabajando. Sin pánico. Somos fuertes. Estamos listos para todo. Derrotaremos a todos”, dijo.

El servicio de emergencia estatal de Ucrania confirmó que hubo ataques contra diez puntos en el este y sur del país. Además, el Gobierno ha confirmado que las tropas rusas están penetrando también por las fronteras del noreste, a través de Chernihiv, aledaña a Bielorrusia. La agresión deja por ahora un balance de ocho víctimas mortales, según Kiev.

“Llega constantemente información sobre los ataques”, dice en una nota la agencia gubernamental. El Ministerio de Defensa ruso afirma, por su parte, que está utilizando “armas de alta precisión” para inutilizar la infraestructura militar, las instalaciones de defensa aérea, los aeródromos militares y los aviones del ejército ucraniano, según la agencia estatal rusa RIA.

Por su parte la agencia Interfax también reportó explosiones en las zonas de Donetsk y Lugansk bajo control de los separatistas prorrusos, que, alimentados por el Kremlin, llevan ocho años luchando contra el Ejército ucraniano en una guerra que ha segado ya 14.000 vidas. El lunes, después de un feroz discurso en el que cuestionó la soberanía de Ucrania, Putin firmó el reconocimiento de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk. Acto seguido, ordenó el envío de tropas a los dos territorios secesionistas, que controlan solo un tercio del territorio del Donbás que reclaman con el aval del Kremlin.

El líder ruso aseguró este jueves que tomó la decisión tras recibir una petición de ayuda de los líderes de los territorios separatistas respaldados por Rusia en el este de Ucrania. Y al anunciar la operación militar advirtió: “Cualquiera que intente interferir con nosotros, o más aún, crear amenazas para nuestro país y nuestro pueblo, debe saber que la respuesta de Rusia será inmediata y lo llevará a consecuencias como nunca antes ha experimentado en su historia”. “Estamos listos para cualquier giro de los acontecimientos”, añadió.

Horas antes, en un emotivo discurso a la nación, con gesto contenido pero dramático, Zelenski parecía presagiar que en la noche del jueves se iba a producir otra agresión militar de Rusia. Kiev está dispuesto a negociar con Moscú en cualquier canal y en cualquier momento, ha dicho en un discurso en ucranio y en ruso divulgado en su canal de Telegram.

“Hoy inicié una llamada telefónica con el presidente ruso. El resultado fue el silencio, aunque el silencio debería estar en el Donbás”, aseguró Zelenski, antes de dirigirse de manera directa a los rusos: “Estamos separados por más de 2.000 kilómetros de fronteras mutuas, a lo largo de las cuales se encuentran 200.000 de sus soldados y 1.000 vehículos blindados. Su liderazgo ha aprobado su paso hacia el territorio de otro país. Este paso podría convertirse en el comienzo de una gran guerra”, recalcó.

“No necesitamos la guerra, ni caliente, ni fría, ni híbrida. Pero si las tropas nos atacan y alguien trata de arrebatarnos nuestro país, nuestra libertad, nuestras vidas, las vidas de nuestros hijos, entonces nos defenderemos. Y cuando nos ataquen verán nuestras caras, no nuestras espaldas”. Los muy perniciosos efectos económicos de la invasión se perciben de inmediato. La Bolsa de Moscú ha detenido su actividad y el rublo ha caído a niveles récord frente a las principales monedas.