GANAR ROSARIO, MÁS QUE TENTACIÓN, PARA EL PERONISMO EN 2023

Así es el poder, la búsqueda y lucha permanente; para triunfo y control de los destinos sociales, en estas opacidades democráticas del Siglo XXI. También puestas a prueba en esta geografía y mixturada metrópoli rosarina. 

Protagonista indiscutido hacia el plano electoral como intendente del actual Senador Nacional justicialista, Marcelo Lewandowski. En los días finales del 2023. Para darle al candidateable de perfil carismático ganado por pecunio propio; desgranando en su profesión de periodista deportivo. Pero siempre con un perfil que resguarda confianza sus ideas, expresiones; aún más sus gestos y recorridos junto a sectores tradicionalmente postergados, marginados, excluidos; todos parte del ser social en su tragedia cotidiana por superar los encierros de un injusto poder en manos de las élites individualistas promercado; resignados a mandatos neocolonizadores.

Entre la exaltación de la persona, una cuota para el poder. Desde la concepción trágica de la conciencia una especie de conformidad colectiva para solamente instalarse con facilidad visceral y triunfante en el sillón del poder. Que de así serlo; en precisión de “… La Pasión Argentina” de Eduardo Mallea, toda exaltación de la persona, de ese complejo de emoción, inteligencia y voluntad hace a una especial instalación en la vida… “tenía asco hacia semejante cosa”. Porque también, muchas veces (dice Mallea) “… nuestra prosperidad puede haber sido más que apariencia y engaño… Está el error de creer que pueda haber  vida por ‘representación’, vida representada en lugar de vida vivida”.   

  Muchos años, demasiados avatares desde la economía-politica, y las derrotas frustrantes de varias generaciones. Donde Lewandowski, ahora desde el Parlamento Nacional, deberá unir  como orfebre los hilos dorados en un frente popular-nacional postulado desde intérpretes claros de una conciencia nacional para el ejercicio del poder; a convocar y darle caradura a la presencia de sectores y movimientos sociales propios a una comunidad olvidada (y olvidable por décadas de gobierno “pequeñoburgueses” negacionistas de una integración de las más amplias presencias barriales, es especial las ‘casi desconocidas de los arrabales’). Porque en ese regreso a luchas de décadas y caídas en sucesivas humillaciones de las clásicas masas de trabajadores, que en otros tiempos de bonanza y reconocimiento eran parte del “Movimiento Nacional y Social” que conformó el ariete central del Peronismo. Tiempos de los ’60 cuando Rosario salía de sus modorras pueblerinas, ya con un puerto propio instalado en los primeros gobiernos de Perón; tiempo de las grandes construcciones edilicias y el cemento urbano para la gran ciudad de la pampa húmeda; tiempo con presencia de la metalmecanica, la metalurgia fina. Con la industria frigorífica y de las harinas, para conformar la presencia obrera y sus barriadas que hicieron a esta ciudad “productiva” y no de “servicios, turismo, y entretenimiento” como se la desdibujó a comienzos de los 2.000 y hasta el día de hoy. De los significados de progreso con el desarrollismo de Carballo, el apoyo provincial de Sylvestre Begnis y el Prof. Ruggieri como último peronista en el “Palacio de los Leones” hasta 1975… Salvando la presencia del Socialismo Popular con la Intendencia de integración y desarrollo social equilibrado por parte del Dr. Héctor Cavallero.     

Ingentes y dificultosas negociaciones están y seguirán haciendo compleja esta argamasa de “propiedades” justicialistas y aún más en defensa de lo nacional; en tiempos donde todo se entrega… (¿¿¿ fondos buitres, al camino tortuoso del FMI, o del Banco Mundial, o de la Embajada yanki en Bs.As., o de fundaciones que manipulan caminos de políticos a elegir???). Porque sea a nivel nacional, provincial o municipal, lo predominante y no cuestionable es la “ideología de mercado” que la practican escandalosamente los Milei, Espert, Carolina Losada, Maximiliano Pullaro, Julián Galdeano, y otros enamorados del mercado que todo lo resuelve. Aquí en Rosario se “jugó” a las mezclas de la neoliberalidad y un progresismo de conveniencia; desde el mismo Lifschitz, Fein, Javkin. Siempre amparados en el Banco Municipal, utilizándolo de “caja” financiera y propósitos nada claros en el manejo discrecional del transporte urbano de pasajeros, como de los taxímetros en estos tiempos; imbuidos estos funcionarios de primer nivel para “tapar” manejos oscuros de concesiones en especial referidos a los esparcimientos en áreas recuperadas como parques e instalaciones aledañas al Río Paraná. Dejando al Concejo Municipal y los tribunales de cuentas en un ostracismo propio a los “olvidables porque comprometen…” Y nada de “La opacidad” (que muchas veces cruza a la vereda de la corrupción) ha tenido respaldo sin la participación de las cabezas gremiales que en los Municipales, en Antonio Ratner y ‘su entorno’ hay más de ” 20 negocios “… que indiscutiblemente han forrado los bolsillos de los agraciados. Ratner también carga todos los aplausos para su familia… un caso particular de nepotimia ocupando importantes cargos municipales. ¿¿Y quién de las primeras figuras de hoy dirá algo… o acaso el Banco Municipal lo manejan neoliberales del poder real y el directivo más notable fue parte del Grupo Agroalimentario Vicentin, defendiendo los intereses… (¿¿fraudulentos, delictivos y.. ???).   

 También en esta “patria chica”, hoy operada trágicamente por los narcodelitos; entre el temor social por las balaceras de los conocidos grupos delincuentes y protegidos por otras bandas integrados desde fuerzas policiales desleales (con altos jefes al frente de sus acciones delictivas); seguramente integrantes del MPA, la justicia provincial, políticos de renombre y empresarios dedicados a la actividad financiera, o parte de estudios de Contadores Públicos y de Letrados en Derecho. Todos, producto de un sistema jurídico ineficaz que cubre y acalla toda presencia de las ilegalidades para esta época; recreando una economía despreciable del contrapoder que así también quiere esclavizar, dominar y hasta definir un perfil desde insoportable hasta invivible; como lamentablemente la Rosario que se supuso desde el 2.000 sería semejante a la Barcelona frente al Mediterráneo. De ahí que la insustituible obra triunfal de aquel socialismo antiobrero sería el “Puerto de la Música”, que hoy quedó en planos y proyectos del gran arquitecto Niemeyer. Que guarda siderales distancias, cuando desde la trituración de tantos puestos laborales en el “menemismo” vistió una “Rosario de pobres corazones”. Donde hoy contamos a los olvidados: de una población superior a los 1.200.000 de habitantes, más de 500.000 transitan la pobreza, y cerca de 400.000 residen en villas o en la marginalidad más extrema; siendo las ‘víctimas’ olvidadas (muchas veces, los olvidables de este poder que sólo se fija si se paga la TGI, el Inmobiliario, a la EPE, Aguas, Gas natural). Y la estela de los que vinieron y suceden a muchos desocupados crónicos y abandonados a su suerte, está en los NINI(ni trabajan, ni estudian) en más de 170.000. Para concluir en la mayor tragedia y drama que ofende nuestra condición humana de habitantes locales y en el área metropolitana: unos 70.000 “niños y adolescentes” entre los 8 y los 15 años son “las maras”, que se juegan frente a la muerte como tira tiros, cargando poderosas 9 milímetros … como si fuesen un juego…. o el último y único sentido de sus vidas…..     

De aquí, que el mismo Lewandowski desde su querido barrio “Hospitales” lleva adelante muchas reuniones, rondas con debates y acciones para desgranar este presente oscuro donde las víctimas son los niños y jóvenes pobres atrapados sin otra posibilidad de subsistencia en los narcodelitos. Y la Pastoral Social de la Iglesia Universal, con el religioso Fabián Belay se comparten muchas horas para empujar alternativas de salida viviente a estas realidades no queridas.  Todo es muy complejo, cuando la inseguridad social se presenta en todas sus facetas: porque no solamente cubre sentidos con el delito y las consecuentes escena de violencia explícita; sino que los grandes grupos marginados sin alimentos, otros sin trabajo, además de muchos más sin viviendas. O padeciendo todo tipo de carencias en cuanto a servicios sociales y públicos. Pensando que nuestra “democracia de baja intensidad” ya se viste de una “autocracia contingente”, porque los candidateables forjan y dibujan su paso en el poder: y aunque mi amigo el politólogo Hugo Quiroga sienta piedad por la democracia y su esperanzada vía europea de representatividad, no debemos olvidar con este intelectual de La Sorbona, aquella discusión y síntesis con “dudosa perspectiva para la democracia renaciente en nuestros países latinoamericanos luego de las diferentes y sangrientas dictaduras militares”, como corolario en 1984 (!!!!) de un plenario con ‘ la síntesis sobre los movimientos revolucionarios socialistas de los ’70’. Quizás hoy como el grueso de los politólogos egresados estos años de la UNR, solamente tocan la mandolina de lo parcial, son promercado, y solamente se comprometen con el progresismo-tecnocrático. Muy propio este disciplinado de Franco Bartolacci, generador de ideas que resaltan solamente la existencia de la pequeña burguesía  (¿¿¿triunfante en este capitalismo salvaje, o hipócritas cipayos para sentirse creativos si cargan seminarios o el piri pipi de pobreza intelectual???). 

 Retumban concepto de cambios profundos; cuestión que el Senador Lewandowski interpreta y sigue los caminos de ética militante de Ma.Eugenia Bielsa; porque ambos sellaran alianzas con otros liderazgos propios del campo popular, llámense desde La Cámpora, el Movimiento Evita y hasta otros sectores más tradicionales, como vertientes del movimiento sindical de Rosario y ciertos alineamientos hoy postergados en la CGT rosarina. Se sabe que Ricardo Olivera, como titular provincial del Justicialismo sigue tejiendo reencuentros y factibles participaciones hacia candidaturas como la de Lewandowski en estrecha colaboración con los ministros del “Perottismo”, y Marcos Corach y Celia Arena.  Aquello de José Martí se valoriza, porque ” trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras…” Y en estos devenires del poder, definimos estar frente a una “individuocracia” ya experimentada en la última elección a concejales, donde los perfiles de varios periodistas cautivaron al electorado… tal vez con razones o por muchas sinrazones que la misma manipulación mediática de los repicantes mensajes tendenciosos, reinventaron desde la mediocridad a un Seisas, un Tessandori, y al mismo ‘callejero’ Cavatorta…

En fiiin… ciudad generosa!!! Cumpliéndose aquello de los epicureos, por lo cual “todos los hombres son esencialmente egoístas y no buscan sino su propio bien. Pero con ello, el bien de cada uno se ve amenazado por la acción igualmente egoísta de todos los demás hombres…” De suyo, en la decadencia democrática y una amplia expresión de las representatividades, regresa a garantizar el pacto original, donde se supone un gobierno fuerte y eficaz para castigar al incumplimiento; enseñando a evitar una disolución antinatural que destella en el “Leviatán” de Thomas Hobbes. Colocándonos en un orden social, que se constituye en un orden jurídico, concretado por leyes y normativas hechas… muchas veces sin el mandato expreso del pueblo.   

Bastante aunque no extenso el tiempo por delante, donde el Legislador en el Senado, siga pronto su retorno a las fuentes del propio territorio. Así parece interpretar Marcelo Lewandowski. Justicialistas que circulan todavía hoy por las calles de la considerada “capital del Peronismo”; lo piensan al candidato y se ilusionan. ¿¿¿El elegido en perspectiva, es portador de un mensaje secular e inolvidable. Ha colocado la espontaneidad vital por encima de la mecanización, el honor por encima de la utilidad, el temple espiritual y el empuje heroico por sobre toda comodidad; por sobre todo apogeo mercantilista.       


Pero bien vale la breve reflexión de un culto del nacionalismo popular, por parte de un gran representante Carlos Astrada: “… no está en los astros el destino, sino en la conciencia histórica de un pueblo que resiste la sumisión al imperialismo”.           

  Por: VÍCTOR HUGO BRESCIANI