Se despertó el dólar blue y alcanzó su valor mas alto desde el 3 de diciembre

El dólar blue volvió a saltar este miércoles y supera nuevamente los $201 en casas de cambio. En el mercado creen que la demora en aprobar el presupuesto aleja hasta marzo el acuerdo con el Fondo Monetario perjudica las expectativas de mercado y así también la demanda de dinero.

Esperan mas presión en el CCL y el MEP para esta semana. Impacta fuerte el mayor aumento de consumo navideño y el turismo. El dólar ahorro se vende a $177,75, mientras el MEP se negocia a 202 pesos y el Contado con Liquidación a 206. 

Los economistas advierten que la postergación del acuerdo con el Fondo complica la demanda de dinero, que estacionalmente, por el turismo y las vacaciones, tiende a caer en los primeros meses del año y le mete presión al tipo de cambio.

En rigor, el dólar suele estar mas demandado en este primer trimestre  (creciendo en promedio por encima de la inflación), lo que complica aún más la situación cambiaria. Y si bien el Gobierno viene consiguiendo financiamiento neto en el mercado de deuda en pesos, no afloja la asistencia del BCRA al tesoro. El resultado: más volatilidad para el CCL, que según operadores seguirá subiendo las próximas semanas. Afirman que el atraso cambiario es el más fuerte en 13 años. 

Pero si bien la incertidumbre y las expectativas de un acuerdo con el FMI siguen deterioradas los bonos soberanos en dólares retroceden mas por la toma de ganancias de las ultimas semanas de recuperación que por la volatilidad en el tipo de cambio. Y si bien el pago al fondo por USD 1.900 M adelgaza las ya magras reservas del BCRA, los rumores de un Banco Central más ortodoxo subiendo la tasa de interés, que permanece congelada desde noviembre del año pasado, como así también la no intervención de la entidad monetaria en el MULC perdiendo reservas, parecen por ahora ser una forma de calmar las aguas. 

Lo cierto es que el lunes el blue ya había tocado esa cifra en el intradiario de 201 pesos. En el acumulado de todo el mes, el blue registra un retroceso de mas de $1 (-0,5%), aunque se espera que eso cambie esta semana. En noviembre el blue aumentó $4 (+2%), después de saltar en octubre $11,50 (+6,2%). En el mercado creen que el dólar esta aun atrasado, ya que en el acumulado del 2021, el dólar paralelo anota una apreciación de $33 (en torno al 20%), muy por debajo de la inflación de 2021, que será cercana al 45 por ciento. 

Con la normalización de la actividad económica y la demanda de dinero tras la etapa de restricciones más estrictas, el impacto rezagado del financiamiento monetario del déficit y la suba de precios internacionales, la inflación local se aceleró sustancialmente: pasó de promediar 3,1% en el segundo semestre de 2020 al 4,1% -con un máximo del 4,8% en marzo- en los primeros cuatro meses de este año.

Ante el temprano desvío respecto de la meta oficial (29%) y los peligros de un mayor deterioro del poder de compra ante la aceleración inflacionaria en un contexto de año electoral, el Banco Central respondió modificando su estrategia cambiaria y transformó al tipo de cambio oficial en la principal ancla nominal de la economía para intentar contener la escalada de los precios.  

El problema real es que el dólar oficial pasó de correr casi al mismo ritmo que la inflación para quedar “anclado” en un 1,1% mensual promedio en los últimos siete meses, muy por abajo de la inflacion, que tuvo fue del 4,1% promedio en el primer cuatrimestre del año para retornar la zona del 3% promedio de los últimos siete meses.

El atraso cambiario parece ser algo que nadie discute en la city porteña: el tipo de cambio real multilateral se volvió un 17% menos competitivo en lo que va del año y el 2021 será el año de mayor atraso cambiario real de los últimos 13 años. 


En el centro del problema, afirman, se encuentra la brecha cambiara, que es del orden del 100%. La diferencia del dólar, que se vende a 107 pesos, y el blue, que se ofrece a 201 pesos, potencia las expectativas de devaluación y la consecuente demanda de divisas para cobertura, lo que a su vez fogonea la inflación y adelanta un verano caliente en materia cambiaria.