La variante Ómicron se extiende y pone en alerta al mundo

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, explicó que utilizará la app Cuidar y pidió que las provincias, los municipios y el sector privado colaboren con los controles.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, explicó hoy cómo se implementará el pase sanitario a eventos masivos para aquellas personas que no cuentan con el esquema completo de vacunación contra el coronavirus. “Va a estar en la app Cuidar, es algo que tiene cierta complejidad, pero en el Consejo Federal de Salud hubo acuerdo en que este es el momento de implementar esta nueva estrategia”, detalló la funcionaria.

En este sentido, y aunque aún no tiene fecha de implementación ante la amenaza que representa la nueva variante Omicrón del COVID-19, solicitó la colaboración de las provincias, los municipios y el sector privado para realizar los controles necesarios. “Si no se empoderar para utilizar la app o realizar los controles la medida va a tener menos impacto”, señaló Vizzoti en declaraciones a una radio porteña.

Además destacó que el otro elemento de para evitar el ingreso de la variante Ómicron es la suspensión de los vuelos directos de África. “Las suspensiones de vuelos en Estados Unidos y Europa impacta positivamente en los vuelos a la Argentina. Quienes hayan estado los últimos 14 días en países africanos o con circulación del virus van a tener que hacer un aislamiento de 10 días y un PCR negativo”, añadió.

EN EL MUNDO

Las autoridades sanitarias del estado más poblado de Australia, Nueva Gales del Sur, dijeron que dos pasajeros que llegaron a Sídney procedentes del sur de África el sábado por la noche habían dado positivo a la variante Ómicron del coronavirus.

Ambos eran asintomáticos, estaban totalmente vacunadas y se encontraban en cuarentena, dijo NSW Health. Otros 12 pasajeros procedentes del sur de África se encontraban también en cuarentena en un hotel durante 14 días, mientras que a otros 260 y a la tripulación se les ordenó que se aíslen.

Los casos australianos son el más reciente indicio de que la variante puede ser difícil de contener. Descubierta por primera vez en Sudáfrica, se ha detectado desde entonces en Reino Unido, Alemania, Italia, Bélgica, Botsuana, Israel y Hong Kong.

Austria investigaba el domingo un caso sospechoso, y en Francia, el ministro de Salud, Olivier Veran, dijo que la nueva variante probablemente ya estaba circulando.

El descubrimiento de Ómicron, calificado de “variante preocupante” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha suscitado preocupación en todo el mundo de que pueda resistir a las vacunas y prolongar los casi dos años de pandemia del Covid-19.


Ómicron es potencialmente más contagiosa que las variantes anteriores, pero los expertos aún no saben si causa un Covid-19 más o menos grave en comparación con otras cepas.

Varios países han impuesto una oleada de prohibiciones o restricciones de viaje al sur de África.

Los mercados financieros se habían desplomado el viernes ante la preocupación de los inversores de que la variante pueda frenar la recuperación mundial. Los precios del petróleo cayeron unos 10 dólares por barril.

El domingo, la mayoría de los mercados bursátiles del Golfo cayeron bruscamente en las primeras operaciones, y el índice saudita sufrió su mayor baja diaria en casi dos años.

En el esfuerzo de mayor alcance para mantener a raya la variante, Israel anunció a última hora del sábado prohibiría la entrada de todos los extranjeros y reintroduciría la tecnología de rastreo telefónico antiterrorista para contener la propagación de la variante.

El primer ministro Naftali Bennett dijo que la prohibición, pendiente de la aprobación del Gobierno, durará 14 días. Las autoridades esperan que en ese periodo haya más información sobre la eficacia de las vacunas contra ómicron.

Muchos países han impuesto o están planeando restricciones a los viajes desde el sur de África.

El Gobierno sudafricano denunció el sábado esta medida como injusta y potencialmente perjudicial para su economía, afirmando que se le está castigando por su capacidad científica para identificar tempranamente las variantes del coronavirus.

En Reino Unido, donde dos casos vinculados a Ómicron identificados el sábado estaban relacionados con viajes al sur de África, el gobierno anunció medidas para tratar de contener la propagación, incluyendo normas más estrictas de pruebas para las personas que llegan al país y la exigencia de mascarillas en algunos entornos.

El ministro de Salud británico, Sajid Javid, dijo el domingo que esperaba recibir asesoría inmediata sobre si el gobierno puede ampliar un programa de suministro de vacunas de refuerzo a personas totalmente vacunadas, para intentar debilitar el impacto de la variante.

El estado alemán de Baviera también anunció el sábado dos casos confirmados de la variante. En Italia, el Instituto Nacional de Salud dijo que se había detectado un caso de la nueva variante en Milán en una persona procedente de Mozambique.

Aunque los epidemiólogos afirman que las restricciones a los viajes pueden ser demasiado tardías para impedir la circulación de variantes, muchos países -entre ellos Estados Unidos, Brasil, Canadá, naciones de la Unión Europea, Australia, Japón, Corea del Sur y Tailandia- han anunciado prohibiciones.

Más países se sumaron el domingo, entre ellos Indonesia y Arabia Saudita.

Ómicron aparece cuando muchos países de Europa ya están luchando contra un aumento de las infecciones por Covid-19, y algunos han reintroducido restricciones a la actividad social para intentar detener la propagación.

La nueva variante también ha puesto de manifiesto las enormes disparidades en las tasas de vacunación en todo el mundo. Incluso cuando muchos países desarrollados están dando refuerzos de tercera dosis, menos del 7% de las personas en los países de bajos ingresos han recibido su primera inyección, según grupos médicos y de derechos humanos.

Seth Berkley, director general de la Alianza para las Vacunas GAVI, que junto con la OMS dirige la iniciativa COVAX para impulsar la distribución equitativa de las vacunas, dijo que esto era esencial para evitar la aparición de más variantes del coronavirus.