Renunció la cúpula de la Unidad de Información Financiera

Carlos Cruz, presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), y su vicepresidenta, Mariana Quevedo, renunciaron a sus cargos.

Dos decretos publicados en el Boletín Oficial este viernes formalizaron las renuncias de los dos titulares de la Unidad de Información Financiera (UIF): su presidente, el doctor Carlos Cruz, y su vicepresidenta, Mariana Quevedo.

La noticia se confirmó a través de los decretos 752/2021 y 751/2021 en los que el presidente Alberto Fernández y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, prestaron sus firmas para hacer oficial la medida.

La Unidad de Información Financiera es el organismo autárquico encargado de analizar, tratar y transmitir la información necesaria para prevenir tres tipos de delitos: el Lavado de Activos (LA), la Financiación del Terrorismo (FT), y los Delitos Económico-Financieros complejos (DEC).

Tanto su vicepresidenta como su presidente han renunciado, aunque Cruz deberá mantenerse en su cargo hasta “la designación de la persona que lo reemplace” según el procedimiento legal de selección ya establecido.

La aceptación de la renuncia de ambos funcionarios se dio luego de que Carlos Cruz fuese denunciado ante la Jefatura de Gabinete por Fernando Diez, uno de los abogados del área de Litigios Penales de la UIF, a raíz de supuestos “hostigamientos” y “amenazas”. 

En este marco, y tal como indica el decreto, Cruz ya había presentado su renuncia el pasado 15 de octubre: ahora el Gobierno decidió aceptarla debido a que “el cumplimiento de los estándares internacionales y de las normas que regulan el accionar y la competencia de la UIF tornan ineludible evitar la acefalía del organismo“.

La tensión entre Cruz y tres de sus empleados en el área de Litigios Penales, quienes fueron despedidos la semana pasada, comenzó cuando Diez denunció al extitular de la UIF a raíz de su involucramiento en el sobreseimiento del CEO de Techint, Paolo Rocca, y dos directivos más de la empresa, en la causa “Cuadernos”.

La renuncia de Mariana Quevedo, por su parte, fue aceptada por el presidente y su ministro rápidamente. Así, la UIF ahora funcionará como un organismo acéfalo con Cruz cubriendo interinamente el cargo al que renunció hasta que se anuncien sus reemplazos.