River fue una máquina y liquidó por 2 a 1 a Boca en el Superclásico

Julián Álvarez marcó los dos tantos en el triunfo que puso al Millonario en la cima del torneo. Descontó Carlos Zambrano. En un Monumental con 36 mil hinchas locales, la visita jugó gran parte del partido con diez hombres por la prematura expulsión de Marcos Rojo.

El Millonario venció a Boca por 2-1, con dos goles de Julián Álvarez, ante sus hinchas en el Monumental. Con este resultado, el equipo de Marcelo Gallardo pasó a Talleres -momentáneamente- y es líder de la Liga Profesional.

A los 4 minutos, Fernando Rapallini amonestó a Enzo Pérez por una dura falta sobre Agustín Almendra en la mitad de la cancha. Casi desde el arranque, el mediocampista central del local jugaba condicionado.

Sin embargo, la peor parte se la iba a llevar Boca, que se iba a quedar con diez hombres a los 15 minutos. Marcos Rojo vio dos tarjetas amarillas en dos minutos (la primera por una falta en la mitad de la cancha sobre Braian Romero y la segunda por una entrada contra Agustín Palavecino cerca del área) y se fue expulsado, obligando a Sebastián Battaglia a cambiar los planes. Inmediatamente, Carlos Zambrano ingresó en lugar de Edwin Cardona para reacomodar la defensa Xeneize.

Sobre los 25′ iba a aparecer la gran joya de River para torcer la historia. Julián Álvarez tomó la pelota por el centro del ataque, enganchó ante la marca, se hizo un espacio y sacó un tremendo remate que bajó justo para convertirse en el 1-0 del Millonario. En vano fue la volada de Agustín Rossi. Nada pudo hacer el arquero.

El Millonario se hizo de la pelota y la hizo circular con la intención de generar nuevos espacios para lastimar. Boca, por el contrario, no encontraba la brújula y se veía obligado a retroceder sus líneas, dejando a casi todos sus jugadores en el terreno propio corriendo detrás de la pelota. La única chance del Xeneize fue un disparo de media distancia de Luis Advíncula que se fue apenas por arriba del travesaño.

Más allá de la apabullante superioridad, no todas eran buenas para los locales: sobre los 32′, Braian Romero debió abandonar la cancha por una molestia en uno de sus aductores y fue reemplazado por Jorge Carrascal.

La presión de River en la salida no daba tregua y a partir de ese trabajo iba a llegar la segunda conquista de la tarde. Boca se vio obligado a jugar con Agustín Rossi, quien salió corto ante la marca del recién ingresado colombiano. Milton Casco ganó en tres cuartos de cancha y cedió por la derecha para el avance de Santiago Simón, que mandó el centro por lo bajo para la entrada de Julián Álvarez. El atacante extendió su gran momento con un simple toque a la red para decretar el 2-0.